“La orden era no informar”

Rosario Murillo ordenó no informar la verdad acerca sobre la represión que ha dejado 325 muertos, asegura exeditor Meikel Espinoza, ahora exiliado

Desde que iniciaron las protestas cívicas contra el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en abril, los medios oficialistas han descalificado las manifestaciones como “intentos de golpe de Estado” de la “derecha”, y no es casualidad. Todo el que se oponga al Frente Sandinista, a Daniel Ortega, es (calificado de) derecha”, asegura el exeditor del oficialista El 19 Digital, Mikel Espinoza, ahora exiliado en Costa Rica, en una entrevista con el periodista Carlos Salinas, para el programa Esta Noche.

Espinoza afirma que en los medios oficialistas hay directrices que no les permiten discutir, a lo interno de la redacción, la cobertura periodística de la crisis que vive Nicaragua.

La orden de la “compañera”, como le llaman a Murillo, es la encargada del “consejo de comunicación” de los medios oficiales. Ella ordenó que el principal objetivo de los medios era  “no informar” acerca de lo que acontece en el país. “Lo único que se iba a informar, eran los comunicados de la Policía Nacional y lo que dijera la compañera, todo lo oficial”, expresó Espinoza.

El periodista agregó que los reporteros del medio no  iban a dar cobertura a las primera protestas y se guiaban por lo que la Red de Comunicadores, a fín al FSLN, les enviaban. “Nosotros no íbamos a las protestas, estaba la Red de Comunicadores que eran los que pasaban fotos, videos, pero los periodistas no andábamos ahí”, manifestó. Sin embargo, cuenta que a partir 20 de abril, dos días después del estallido social, comenzaron a cubrirlas.

Espinoza ahora está exiliado en Costa Rica. Luego de presentar su carta de renuncia, salió de Nicaragua con el objetivo de “desintoxicarse”. “Me sentía sofocado, quería desintoxicarme. Vivir en Nicaragua es espantoso, sobre todo para alguien como yo que trabajó para el Frente Sandinista”, comentó.

El detonante de la renuncia

Para Mikel el incendio de una vivienda en el barrio Carlos Marx, donde murieron seis miembros de una familia (incluyendo dos menores de edad), el 16 de junio, fue grotesco. “Ese llanto de esos niños cuando estaban quemándose, y la manipulación del Gobierno”, fueron el detonante para que el periodista tomara la decisión de dejar la redacción del medio oficialista.

En ese momento, redactó su carta de renuncia sin importar si le pagaban. “Me valía si no me pagaban mi liquidación, me tenía sin cuidado, yo ya no soportaba eso”, afirmó.

Mikel, ya había sido testigo de la masacre del 30 de mayo, que dejó más de una decena de muertos, un herido con “muerte cerebral”, y decenas hospitalizados. “Había visto tanta gente morir, tantos niños, tantas cosas en las que no estaba de acuerdo”, relató.

El exeditor del medio oficialista agrega que no quería tener problemas con sus compañeros de trabajo, ni con el Frente Sandinista. “Vi la reacción que hubo con mis mismos compañeros de trabajo cuando renunciaron otros colegas, yo no quería verme expuesto a eso”, explicó.

El periodista agregó que el nunca ha disparado y que mientras fue editor de El 19 Digital nunca hizo cosas que se le puedan reprochar. “Nunca hice cosas que se me puedan reprochar, inclusive suavicé muchos ataques, pero eso se me iba acumulando hasta que dije me voy, ya no aguanto”, expresó.

Espinoza aseguró que como periodista sintió un “golpe tremendo” al ver que la política de los medios oficialistas era omitir información. Confesó que habían ataques en los que participaba la Policía, personas afines al Gobierno y que ellos como medios oficialistas tenían que decir que era la “derecha”. “Aún cuando estaban las imágenes y los testigos que decían que quienes atacaban era de la Policía, nosotros teníamos que decir que era la derecha”.

Con ideales de izquierda

Espinoza afirmó que tenía una convicción política con el régimen de Ortega y creía que podía hacer periodismo en un medio como El 19 Digital. “Yo me sentía bastante cómodo, estaba de acuerdo con muchas cosas que hacía el Frente”, confesó.

Recordó que en los años 90, siendo adolescente, protestaba en contra de los Gobiernos anteriores. Ideológicamente estaba más cerca del Frente Sandinista que de otros grupos políticos. Sin embargo, aseguró que ahora para él, el Frente Sandinista “está muerto”.

“Lo terminaron de matar, lo venían matando poco a poco, pero a partir del 18 de abril, al Frente Sandinista lo mataron”, enfatizó.

Espinoza sostiene que el periodismo es su vida y que quiere seguir ejerciendo la profesión, que ahora continúa practicando desde un blog personal. Ahora, desde Costa Rica, sigue día a día lo que sucede en Nicaragua. “No me he desconectado en nada en lo absoluto de lo que pasa en Nicaragua”, agregó.

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