Economía

Salario promedio mensual de 20,300 córdobas

Industria minera aporta 5,000 empleos

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Minería goza de un régimen tributario especial. Copades y Centro Humboldt discrepan sobre impacto ambiental y concesiones



Un análisis económico sobre la minería en Nicaragua (2006-2016), realizado por Consultores para el Desarrollo Empresarial S. A. (Copades), reveló que esta industria es una actividad impulsora del crecimiento económico para el país.

De acuerdo con el estudio, la exportación de oro es el tercer rubro más importante para Nicaragua. En el año 2016 la industria (incluyendo la plata y otros minerales)  exportó 357 millones de dólares.

El economista Néstor Avendaño, presidente de Copades, afirmó que de cada dólar generado por la minería metálica, 66 centavos se quedan en Nicaragua en forma de remuneraciones, adquisición de bienes y servicios, y pago de impuestos.

En la minería no metálica (producción de arena, piedra cantera, hormigón, cemento y agregados de construcción), por cada dólar generado, 80 centavos ingresan a la economía nacional de la misma manera.

Avendaño explicó que en términos económicos la minería arrastra consigo a otras actividades que le proveen productos, bienes, servicios financieros y bancarios; y de energía eléctrica, combustible y lubricantes o transportes.

“En 2016 el salario nacional promedio mensual de los asegurados activos en la actividad de mina y cantera, fue de 20 379 córdobas equivalentes a 712.09 dólares”, afirmó el presidente de Copades.

Respecto a empleos y salarios, Avendaño destacó que el empleo formal en la actividad de minas y canteras, aumentó 8.4% en promedio anual en el periodo 2006-2016. Unos 5 000 trabajadores asegurados estuvieron activos en la actividad en 2016. Esta cantidad representa el 5.58% del empleo formal en el mercado laboral del país.

En relación a la contribución fiscal, Avendaño indicó que  entre 2012 y 2016, las empresas mineras metálicas pagaron al gobierno central la suma de 53.9 millones de dólares en concepto de impuestos mineros. De esa cantidad, 19.6 millones fueron transferidos a las alcaldías municipales.

“¿Qué es lo que queda en el país? Los insumos nacionales, las exoneraciones, los impuestos indirectos de subsidios. Hay trabajadores por cuenta propia que obtienen ingreso, salario y utilidades. Lo que se va son insumos importados, lo que compran estas empresas mineras en el exterior que no se produce acá y la depreciación y excedente de explotación”, agregó Avendaño.

Sergio Javier Murillo, secretario de la Cámara Minera de Nicaragua, agregó que la contribución de la industria a Nicaragua no solo se debe interpretar en números, sino en los empleos que están generando, los servicios que están contratando, las escuelas que están construyendo y demás bienes que se están desarrollando.

Centro Humboldt insiste en impacto ambiental 

En Nicaragua, la industria minera tiene un régimen tributario especial. Según un informe del Centro Humboldt denominado “La Minería Industrial en Nicaragua”, entre los beneficios fiscales que gozan las empresas de este rubro está la exoneración del IVA, ISC y DAI.

Otro beneficio es derecho a deducir del cálculo de IR, el 50% de la inversión en plantaciones forestales. Igualmente los gastos de Responsabilidad Social Empresarial son deducibles para este mismo impuesto.

“Tasa cero por ciento para exportaciones; libre acceso a la compra y venta de moneda extranjera disponible y a la libre convertibilidad de divisas; concesiones exoneradas del IBI y un derecho a extracción o regalía que puede ser considerado como gasto deducible para efectos del cálculo del IR”, son otros beneficios que tiene la industria, según el estudio del Centro Humboldt.

Víctor Campos, director del Centro Humboldt, dijo que el estudio de Copades revela una visión optimista del comportamiento del sector y es un esfuerzo importante de tratar el asunto de forma específica.

Sin embargo, lamentó que no fue considerado en el estudio lo que establece la creación por ley de la Empresa Nicaragüense de Minas (ENIMINAS), sobre la duplicación del área concesionada para las empresas y el área sometida a la exploración.

“Si bien es cierto, el área de explotación es poca pero el área sometida a exploración anda por encima de lo que se ha planteado aquí. También hay que señalar que los datos de salarios promedios que tienen los empleados, no explican el nivel de conflictividad social que ha generado esta actividad, en los últimos cuatro años. Hay cierto contraste que debe ser fruto de mayor análisis”, argumentó Campos.

Otro punto que no fue abordado en el estudio, fue el impacto ambiental que, a juicio de Campos, continúa siendo un asunto fundamental a la hora de otorgar concesiones para explotación.

Durante la presentación del estudio, Avendaño contestó una pregunta del público en la que desestimó los estudios de impacto ambiental que han realizado algunas organizaciones como el Centro Humboldt.

“Esto es lo que tratamos de desmitificar, no son grandes zonas ni gran parte del territorio nacional que ha sido concesionado. Lo que han dicho estas publicaciones yo los invito a que se corrijan, estoy a la entera disposición para aclarar hallazgos de este estudio”, afirmó el presidente de Copades.

Al respecto el director del Centro Humboldt dijo que “él es economista y no ve los problemas ambientales de la misma forma que los vemos nosotros. También lo invito a él que nos consulte sobre los impactos ambientales que no fueron abordados”, reiteró.