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Miskitos advierten de “etnocidio” ante avance violento de ‘colonos’

Corte Interamericana de Derechos Humanos celebró una audiencia para abordar la violencia en comunidades indígenas de Nicaragua

Representantes de los pueblos indígenas del Caribe norte de Nicaragua alertaron este viernes ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) que temen un “etnocidio” debido al avance indiscriminado de los ‘colonos’ —invasores de tierras— en sus territorios ancestrales. “Etnocidio” porque el nivel de violencia que han sufrido las comunidades desde el año 2015 ha sido brutal, y ha sumado más de 40 indígenas asesinados.

La Corte IDH celebró una audiencia a pedido de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y de los pueblos indígenas. La audiencia fue de carácter urgente para monitorear las medidas provisionales otorgadas por este tribunal en 2016 en favor de los indígenas, dado los continuos ataques de ‘colonos’.

Paulo Abrao, secretario de la CIDH, alertó que han “constatado el recrudecimiento del riesgo, en el marco del saneamiento de territorios indígenas”; y reconoció que las personas continúan sin acceder a sus parcelas por temor a ser secuestradas o asesinadas.

“Hemos tenido muertos, heridos, hambre… muchas personas no duermen, han abandonado sus casas. El Gobierno no ve toda esa situación y nos dicen que estamos mintiendo. Pero yo vivo en la comunidad y veo toda esa situación”, relató Dionisio Rusbell, líder comunal de la comunidad de Santa Clara, una de las más golpeadas por la violencia de los ‘colonos’.

La Corte IDH llamó a “un diálogo y entendimiento” entre las partes para superar esta crisis violenta. La Corte IDH expresó que les interesa de sobre manera la creación de un órgano integrado por el Gobierno, los indígenas y profesionales independientes como antropólogos y sociólogos para buscar una solución.

“La paz se alcanza apenas con efectivas medidas de justicia para las víctimas”, insistió Abrao.

Lottie Cunningham, presidenta del Centro por la Justicia y Derechos Humanos de la Costa Atlántica de Nicaragua (Cejudhcan), criticó que la “omisión estatal del proceso de saneamiento es el origen de la violencia contra el pueblo miskitu”. “La violencia no cesa, más bien se ha agravado a raíz de la invasión de colonos y la anuencia estatal”, remarcó.

Sanear implica expulsar a “terceros” de las tierras ancestrales, es decir a los ‘colonos’. Es una tarea difícil ante la cantidad de mestizos que habitan y explotan estas tierras, y también algunas reservas naturales protegidas, alegando que tienen la venia de autoridades del Frente Sandinista.

Respuesta del régimen

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo enviaron a la audiencia a la alcaldesa de Waspam, Rosa Cunningham. La edil alegó que el Gobierno “conformó una Comisión Regional para la Atención de los Territorios y Comunidades, con el fin de dar cumplimiento a las medidas ordenadas”. Sin embargo, esta comisión no cuenta con el aval de las comunidades indígenas beneficiarias.

“El Estado ha tomado medidas para mantener la armonía, la unidad y la paz colectiva. Continuaremos promoviendo la paz en armonía con la naturaleza”, dijo la alcaldesa, pese a que la inacción gubernamental es adolecida en las comunidades. Por ejemplo, tras los últimos ataques en comunidades indígenas y mayangnas, el Gobierno solo envió láminas de zinc, de acuerdo a los comunitarios.

La representación gubernamental insistió que las comunidades indígenas han continuado produciendo y comercializando productos de manera “normal”. Sin embargo, los líderes miskitos hicieron notar que ellos no pueden cultivar a raíz de la invasión de ‘colonos’.

Los representantes indígenas explicaron a la Corte IDH que en los últimos meses se documentó un ataque a la comunidad de Santa Clara, en el que una niña resultó herida en el rostro. También se registró el envío de una carta dirigida al juez comunal, que contenía una “amenaza de muerte”, enviada por ‘colonos’.

“En 2015 asesinaron a personas, incluso me hirieron de bala y nosotros estamos aclarando esa situación ahorita. Lo que nosotros solicitamos es el saneamiento en las comunidades”, lamentó Dionisio Rusbell. Mientras que Mauro Atimos Zamora, concejal municipal de 21 comunidades indígenas, dijo que las comunidades ancestrales viven en zozobra.

“Nosotros no queremos la violencia, lo que proponemos es que necesitamos vivir en paz en nuestras tierras y obtener nuestros alimentos”, enfatizó Atimos Zamora.

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