Nación

Expertos y científicos destacan sus propiedades medicinales y para paliar el hambre

Moringa: El árbol milagroso

En Nicaragua se comienza a industrializar la producción de moringa como suplemento alimenticio.



En un terreno localizado en el kilómetro 68 de la carretera vieja hacia León, se cultiva el marango o moringa, el nuevo rey de la medicina alternativa. Este lugar tiene aproximadamente doscientas manzanas de extensión y es propiedad de Jacobo Argüello, uno de los mayores productores y exportadores de esta planta en Nicaragua.

Aquí no hay árboles de mango ni de jocotes, solo de moringa. En el pasado el lugar fue ocupado para la ganadería, pero luego fue vendido para sembrar el nuevo producto. “Todos los cercos de nuestra finca tenían árboles de moringa: era un excelente alimento para las vacas, les daba salud y engordaban más”, cuenta Argüello.

El productor decidió experimentar con la moringa, a raíz de la información que leía en revistas científicas. En 2008 comenzó a sembrarla de manera más intensiva, y el resultado fue mejor del que esperaba.

Sembró las plantas de moringa y dejó que se desarrollara hasta que fueran árboles y produjeran semillas. En otra parte del terreno, dejó que crecieran hasta el tamaño de un arbusto, de esa forma ocuparía las hojas para extracto foliar.

Para tener mayores ganancias y que el producto tuviera altos estándares de calidad, Argüello invirtió en plantas procesadoras. Actualmente envasa el producto que es exportado y consumido en Europa y Estados Unidos. En Nicaragua se hace a menor escala en algunos establecimientos.

“Hacemos aceite con la semilla. Es un producto deseado, porque se usa en cosméticos, ayuda a quitar las manchas y proteger de los rayos ultravioleta. Es un árbol que ayuda muchísimo a capturar el CO2 y previene muchas enfermedades. Tiene propiedades para aumentar el sistema inmunológico, es rico en minerales y vitaminas y no es que sea una cosa mágica, sino que le está dando al cuerpo lo que le adolece por comer comida chatarra”, explica Argüello.

La moringa es originaria del noreste de la India y su popularidad ha traspasado fronteras, al punto que es común encontrarla en todas las regiones tropicales y subtropicales de África y América Latina.

La fama de la moringa cautivó al exmandantario cubano Fidel Castro, quien se declaró uno de sus grandes creyentes para potenciar su cultivo masivo no solo en su país, sino en todo el mundo.

En junio de 2012, Castró escribió en una de sus habituales reflexiones en los medios cubanos, que existían condiciones para sembrar y producir moringa de forma masiva, pues era “una fuente inagotable de carne, huevo y leche”. Castro agregó que las plantas eran capaces de suministrar trabajo a la sombra y bien remunerado, con independencia de edad y sexo.

El proyecto no tuvo el éxito esperado en la isla. La última gran obsesión del líder cubano carecía de apoyo financiero para tener el impacto que deseaba.

Testimonios a favor de la moringa

La semilla de la moringa se usa para la elaboración de aceite. Foto: Carlos Herrera

En Nicaragua son pocos los grandes productores que se dedican a cultivar la moringa. No obstante, existen pequeños agricultores que siembran en una parcela de su tierra para abastecer a empresas más pequeñas que también procesan la planta.

Francisco Mora es un químico farmacéutico radicado en Masaya. Elabora cápsulas de moringa para vender en su farmacia, y también las exporta a Costa Rica. Él mismo ha experimentado los efectos benéficos de esta planta.

Francisco empezó a usar la moringa cuando le diagnosticaron diabetes. Investigó sobre el uso y aplicación del árbol, y descubrió que combatía su enfermedad. Su curiosidad, sumada a su conocimiento, le llevó a elaborar sus propias máquinas para obtener productos que le favorecieran con su tratamiento, y que pudiera vender a los ciudadanos.

“Fabricamos una máquina para extraer el aceite de la semilla, este es utilizado para fabricar cremas. La hoja se usa para té, solo se deshidrata. También se encapsula, pero antes se hace un proceso de micropulverizado en un aparato especial, para que pueda ser ingerida por el paciente”, destacó el químico de Masaya.

Francisco asegura que la moringa ha dejado de ser el secreto mejor guardado en la medicina natural. En Masaya, él se ha encargado de impulsar el conocimiento de la planta y el alto aporte de vitamina C.

Martisabel Barrios fue misionera en un orfanato de Guinea Bissau, en África. Ahí descubrió el milagro de la moringa y todas las propiedades nutritivas y medicinales que tiene la planta. Asegura que tuvo la oportunidad de conocer a una monja colombiana que le habló sobre la semilla.

“Llegué al orfanato, me regalaron semillas y nos volcamos a sembrar. En cuestión de tres meses estaban los niños consumiendo la moringa, ahí la vida mía comenzó a ser otra”, narra Barrios.

La hija de Barrios, Ana María, es sobreviviente de cáncer. Al conocer las propiedades de la moringa, pensó que también podía ayudar a su hija. Sembró en el patio de su casa y consumió junto a su familia grandes cantidades de esta planta. El resultado fue una metástasis sin dolores, sin náuseas y con una química sanguínea más elevada.

A raíz de este proceso con su hija, Barrios se propuso compartir el conocimiento que había adquirido. Junto a SoyNica prepara un ensayo para estudiar las propiedades nutritivas de la planta y decidir qué presentación es la más indicada para recibir mayores beneficios.

“La organización Pana Pana me ha dado la oportunidad de trabajar con ellos, y la idea es introducir la moringa en el Caribe Norte. Estamos en Bilwi, pero vamos a trasladarnos a sembrar en las comunidades y empezaremos con las que tienen problemas más serios de malnutrición y anemia”, contó Barrios, quien cuenta con la ayuda de Richard Geary, Gerente de Proyectos de Peace and Hope Trust, una organización no gubernamental que se enfoca en la educación infantil en países pobres.

Geary trabaja en Nicaragua desde el año 2005. Fue miembro fundador del foro Moringa Red Marango 2011. Su sueño es ver un árbol de moringa en cada patio. Además considera que la moringa es un regalo de Dios, pues crece donde la desnutrición es un problema o donde existe más pobreza.

El gerente de Peace and Hope asegura conocer a muchas personas que han enfermado de esclerosis múltiple o padecen procesos de cáncer, y están tomando la moringa para fortalecer el sistema inmunológico.

“Ahora el problema aquí en Nicaragua, es que la gente no come cosas verdes ¡Es un gran problema! Así que tenemos que superar esa diferencia cultural. En la Costa Caribe lo llaman árbol milagroso porque ayuda a aliviar varias enfermedades”, explica Geary.

Geary argumenta que el proyecto en el Caribe está siendo un éxito y que muchos agricultores están empezando a tomar muy en serio este tipo de cultivo, para comercializar y beneficiar a los lugareños.

“Mi trabajo es conseguir que la planta crezca, y tratar de educar. Veo mi papel como solo educar a la gente sobre los beneficios de moringa, cómo crecer y cuidar de ella”, afirma Geary.

Suplemento, no medicina

La moringa o marango es un suplemento nutritivo para animales y seres humanos. Foto: Carlos Herrera-

En la Universidad Nacional Agraria (UNA), Nadir Reyes, coordinador del proyecto ProMarango, auspiciado por el gobierno, investiga sobre esta planta para su uso en animales y seres humanos. El trabajo lo empezaron en 1998 y hasta la fecha, no deja de sorprenderse con lo que sus años de estudios han comprobado.

“Lo que nos encontramos es que es una planta muy rica en proteína con una gran cantidad de aminoácidos que hace que sea un alimento altamente nutritivo para los animales, y esto incrementa la producción de leche como de carne en caso de cerdos y aves. En el caso de los humanos nos encontramos que el extracto foliar de moringa es rico en principios como flavonoides, quercetina, tiene moringinina y ácido clorogénico, además del valor nutritivo en cuanto a proteína y aminoácidos”, aseguró Reyes.

Según este investigador de la UNA, la moringa es un complemento, pero no sustituye tratamientos de efectividad científicamente comprobada.

“Sí ayuda a algunas enfermedades, mencionábamos el caso de la diabetes, pero estamos hablando de que no es como medicina sino como suplemento nutricional que actúa como biopotenciador de la medicina”, reafirma el investigador.

Reyes destaca que si se desea comprar moringa, debe hacerse en establecimientos que cumplan con todas las medidas sanitarias autorizadas en el país. Para eso, basta revisar el frasco y corroborar la información.

“Observamos que en algunos casos el producto que se ofrece no está de acuerdo con los estándares de calidad que definimos como universidad para el producto. Cuando se realiza un control de calidad, el resultado debe ser que el polvo o el producto debe tener una coloración verde intenso”, aconseja.

La siembra de la moringa ya ha dado sus primeros pasos, pero Nicaragua sigue siendo un territorio que aún no ha demostrado su potencial productivo.

“Este gobierno tiene la oportunidad de romper, de golpear, duramente el hambre, malnutrición, anemia con la moringa, somos un país privilegiado, tenemos que unir esfuerzos, tenemos que ser más coherentes en el trabajo con los campesinos, con las comunidades”, menciona Martisabel Barrios.