Empresas

Mujeres conquistan espacios en las empresas familiares

Enrique Cordero Sirker

Hay que definir reglas claras y separar familia y empresa, para asegurar las transiciones en empresas familiares, afirma especialista



En su labor como asesor de empresas y familias empresarias, Enrique Cordero Sirker ha visto de todo: mujeres que dan un paso al frente cuando la situación lo impone y la realidad lo exige, mujeres que dan un paso atrás para gobernar tras el telón, y mujeres que prefieren jugar en segundo plano el papel de inspiradoras de la armonía familiar, y garantes de la paz empresarial.

“Cerca del 25% de las empresas que he asesorado fueron fundadas por una mujer, o son dirigidas por ellas”, aseguró Cordero al ser entrevistado para el segmento Cuentas Claras, del programa de televisión Esta Noche, que se transmite por Canal 12.

Es inevitable que las mujeres lleguen a lo alto de la cúspide empresarial, en parte, porque representan poco más de la mitad de los habitantes, y cada vez tienen más acceso a la educación en un mundo que comprende que no solo es una injusticia dejarlas de lado, sino también un desperdicio de recursos y oportunidades. La otra razón es el origen de las empresas que existe en el país.

“La mayoría de las empresas en Nicaragua tiene un origen familiar, o tendencia a mantener las acciones en la familia”, aseguró Cordero, quien también observa una actitud recurrente a “proteger” a las niñas de la familia, (apartándolas del negocio) mientras se “expone” a los varones a la responsabilidad de involucrarse en la empresa.

A pesar de esa mentalidad –y de que la paridad entre ambos géneros sigue siendo una utopía alcanzable- es evidente la presencia femenina en todos los niveles de las empresas: al frente; a la par del hombre que la dirige, o (más poderosa aún): detrás de él, sea como hermana, como esposa, o como madre.

“Encuentro que es muy frecuente que las mujeres elijan apartarse de la dirección de la empresa, pero se quedan con el rol del segundo plano, aunque conservando la influencia. No es que un sexo tenga más capacidades que otros, sino que tienen formas diferentes de abordar las situaciones” en la familia, la empresa y la propiedad. Tanto en 2018 como en los tiempos bíblicos.

Protocolos familiares, protocolos empresariales

Más allá de quién las encabece, la empresa y la familia requieren tener un protocolo que les indique cómo deberán actuar ante los retos que les impone el giro de negocios que hayan escogido… así como el inexorable paso del tiempo.
“La asesoría que yo ofrezco se llama ‘Implantación de órganos de gobierno, y redacción de protocolo familiar’, y busca implantar órganos de gobierno en cada ámbito de la empresa familiar”, explica el asesor de empresas y familias empresarias, Enrique Cordero Sirker.

Ello incluye enseñarles cómo se organiza y funcionan el Consejo de Familia, y la Asamblea de Familia (no de accionistas), que incluye a toda la familia, independientemente que sean accionistas o no, siempre y cuando desciendan del ‘tronco’ de fundadores.

“El Consejo es como una junta directiva, pero de la familia. Después tenemos los órganos de gobierno de la empresa, que son la Asamblea General de Socios, si es una sociedad; la Junta Directiva y la Gerencia General”, detalló.

Cordero señala que “el protocolo contiene las reglas que la familia decide adoptar para normar la relación familia-empresa. Incluye cómo contratar, cómo despedir, la edad y las cualidades que hay que tener para determinados cargos; cómo capacitar a los sucesores, hasta qué edad permanecerá un gerente general”, todo para evitar que haya arbitrariedades de uno u otro extremo del espectro etáreo.