Política

Ortega despejará la incógnita a finales de la próxima semana

Murillo ante dos caminos para “sucesión” del poder

Uno directo, como vicepresidenta constitucional, y otro indirecto como diputada, si tiene asegurado el control total del partido



El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), según el calendario electoral establecido por el Consejo Supremo Electoral (CSE), deberá inscribir entre el 28 de julio y el dos de agosto su fórmula presidencial y su lista de candidatos a diputados, revelando así cuál es el esquema de sucesión en el poder que maneja el comandante Daniel Ortega.

El mandatario ha declarado que su esposa tiene el “50% del poder” y ha operado como co-presidenta en los últimos nueve años, por lo que ante la ausencia de otra figura de peso político en su entorno, se da por descartado que Murillo es su única carta de sucesión en el poder, durante el cuarto período en la Presidencia que iniciaría en enero 2017.

Si Ortega selecciona a Murillo como candidata a vicepresidente, la primera dama tendría asegurado el mecanismo constitucional para asumir la presidencia, en caso de una ausencia del mandatario.

Pero Murillo también podría optar por un camino más discreto, exhibiendo menor ostentación política, si aparece encabezando la lista de candidatos a diputados del FSLN.

Para colocarse en la “línea de sucesión”, le bastaría tener un cargo electo como diputada, si cuenta con el control y el apoyo pleno del partido para elegirla presidente, al momento de que renuncie a la presidencia el vicepresidente que asuma temporalmente el cargo ante la ausencia del presidente, de acuerdo a la Constitución.

El artículo artículo 149 de la Constitución Política establece que “en caso de imposibilidad o incapacidad temporal y simultánea” del Presidente y Vicepresidente de la República, ejercerá interinamente la Presidencia de la República el Presidente de la Asamblea Nacional.

Si el presidente falta de forma definitiva, el mismo artículo indica que a éste le sustituye el Vicepresidente y corresponde a la Asamblea Nacional elegir un nuevo Vicepresidente entre sus miembros, es decir, cualquiera de sus diputados nacionales, departamentales o regionales.

Pero si faltaran definitivamente el Presidente y Vicepresidente de la República, la Constitución establece que las funciones del primero las asumirá por lo que resta del período “el presidente de la Asamblea Nacional o quien haga sus veces”. El reemplazo, según la misma disposición, se hará en un plazo de 72 horas después de haberse producido las vacantes.

Con el control total de una mayoría calificada de la Asamblea Nacional por el FSLN, y con las renuncias aseguradas tanto a cargos en el poder ejecutivo como en el parlamento, que según el juramente del FSLN están subordinados al mandato partidario, el camino a la presidencia quedaría despejado si de verdad Murillo ejerce, como presume, el control absoluto del aparato partidario.

Wilfredo Navarro debuta como aliado “zancudo” 

Este viernes, la alianza encabezada por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se inscribió ante el Consejo Supremo Electoral (CSE) para las elecciones generales del seis de noviembre, en las que Ortega busca su cuarto mandato presidencial y su segunda reelección consecutiva.

La oposición aglutinada en la Coalición Nacional por la Democracia ha criticado el proceso electoral, definiéndolo como una “farsa” y un “trámite” por el que Ortega pretende perpetuarse en el poder.

La “Alianza Unida, Nicaragua Triunfa”, encabezada por el FSLN y nueve micropartidos con personería política y varios movimientos, fue registrada por el representante legal de esa alianza y actual jefe del grupo parlamentario oficialista, Edwin Castro.

En la ceremonia debutó como aliado “zancudo” del FSLN, “en carácter personal”,  el diputado del PLC Wilfredo Navarro. También participaron el exvicepresidente de la República Jaime Morales Carazo, actual diputado ante la Asamblea Nacional; Orlando Tardencilla, representante del partido minoritario Alternativa por el Cambio y Guillermo Osorno, de Camino Cristiano Nicaragüense, ambos diputados aliados al FSLN en el Parlamento Centroamericano. También Elida Galeano, de la Resistencia Nicaragüense y diputada aliada en la Asamblea Nacional. Otros tres partidos miembros son el Partido Autónomo Liberal (PAL), el Movimiento de Unidad Cristiana (MUC) y el Partido Indígena Multiétnica (PIM).

En esta ocasión, el partido regional indígena Yatama no es parte de la alianza, como en las elecciones de 2011, debido a la ruptura del FSLN con el líder miskito Brooklyn Rivera, desaforado y destituido de la Asamblea Nacional el año pasado.

Sin embargo, ahora se ha unido el movimiento Yapti Tasba Masraka Raya Nani (Myatamaran), dirigido por el otro líder miskito y rival político de Rivera, Osorno Coleman, quien asistió a la inscripción ante el CSE y en elecciones anteriores había participado junto a partidos de tendencia liberal.

M&R: FSLN lidera a los votantes

El FSLN lidera la percepción de agrado entre los nicaragüenses, mientras los independientes muestran una inusual solidez a pocos meses de las elecciones generales, reveló una encuesta de la firma consultora M&R.

El partido liderado por Daniel Ortega, alcanzó un 60,2 % de simpatía, frente a un 5,4 % de la oposición, detalló la firma. En el centro quedaron los independientes, con un 34,4 %, de acuerdo con los resultados.

El FSLN obtuvo 10 puntos porcentuales más que en marzo pasado, cuando su nivel de simpatía alcanzó un 50,2 %.

Por otro lado, el 34,4 % de personas se declaró independiente, pese a una merma de 9,5 puntos porcentuales respecto a marzo pasado.”Los independientes no están bajando en la magnitud de elecciones anteriores. En 1996 bajaron al 15 %, hoy estamos al 34 %”, dijo el director de M&R Consultores, Raúl Obregón, durante la presentación de la encuesta.

Obregón no cree que la solidez de los independientes tenga su origen en el fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que virtualmente sacó del juego al principal grupo de oposición, conocido hasta junio pasado como Partido Liberal Independiente (PLI).

“Los nicaragüenses en términos políticos partidarios no son liberales, son independientes, hay un desencanto de liderazgo político. En 2011 el candidato Fabio Gadea (oposición) captó al grueso de independientes, pero ahora hay poco tiempo para que eso suceda”, explicó.

La encuesta fue realizada del 29 de junio al 7 de julio, a 1.601 personas de 16 años o más, de zonas urbanas y rurales en 77 municipios de 17 departamentos y tiene un margen de error del 2,5 % y un nivel de confianza del 95 %.

La economía, principal problema

 Siete de cada diez personas en Nicaragua creen que la economía es el principal problema que enfrenta su país, según una encuesta. El 70,6 % de los consultados señalaron algún aspecto de la economía como el problema más importante que enfrenta Nicaragua, informó la firma M&R Consultores.

El principal de los problemas es el desempleo, según el 33,6 % de los consultados, seguido por la carestía de la vida (16,2 %), la pobreza (17,9 %) y la falta de inversión (2,9 %).Esto a pesar de que el Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua creció un 4,9 % el año pasado y un 4,6 % en los primeros cinco meses de 2016.

Después de la economía, el otro problema más apremiante son los asuntos sociales, según el 19,9 % de los encuestados, de estos, el 7,7 % anotó la delincuencia como lo que más importa, el 8,6 % señaló la corrupción, el 2,3 % se inclinó por la infraestructura, y el 1,3 % por la crisis de valores.