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Yokasta Valle, la nica costarricense campeona mundial de boxeo

La boxeadora habló sobre sus raíces nicas y su nacionalidad tica, así como de su más reciente logro: la retención del título en las 105 libras

SAN JOSÉ, COSTA RICA.- La campeona mundial de boxeo Yokasta Valle es de origen matagalpino, su padre y su madre son de Ciudad Darío, ella nació el 28 de agosto de 1992, en ese mismo departamento. A los siete años emigró a Costa Rica, donde desde entonces vive junto con sus padres y cuatro hermanas. 

La boxeadora llamada por algunos “Campeona del Pueblo”, es campeona mundial de boxeo en las 105 libras de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), título que retuvo, por decisión unánime, el 21 de enero pasado frente a su rival japonesa Sana Hazuki. 

Sus logros mundiales iniciaron en 2016 cuando fue la primera en conquistar el título peso átomo femenino (102 libras) también de la FIB. 

Luego, en 2017 Yokasta Valle desafió el título de peso mosca junior femenino de la World Boxing Organization (OMB) y en 2018 el título de peso minimosca femenino del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Fue hasta en 2019 que obtuvo el título peso mínimo femenino de la FIB. 

Este año se prepara para sus siguientes peleas, culmina su último año de estudio como Educadora Física y prepara clases de defensa personal para mujeres y niñas.

Yokasta Valle conversó con CONFIDENCIAL sobre su desarrollo en esta disciplina, su más reciente pelea, sobre cómo vive su familia la binacionalidad en Costa Rica y su compromiso contra la violencia de género.

Yokasta Valle entrena y da clases personalizadas en un complejo deportivo en Santa Ana, San José, Costa Rica. //Foto: Cindy Regidor

En 2016 te convertiste en la primera campeona mundial en 102 libras, peso átomo de la Federación Internacional de Boxeo, ¿cómo ha cambiado tu vida desde entonces? 

Ha habido muchos altibajos, esfuerzo, lucha, disciplina… uno dice: ‘lo veo lejos, llegar a hacer algo’, porque en 2016 fui campeona mundial, pero nadie lo notó, nadie sabía quién era Yokasta.

Mi promotor me decía: ‘vamos, Yoka hay que dar resultados extraordinarios, para que usted se haga notar, que la gente la conozca’. Nos fuimos a Japón, subimos dos categorías, peleamos con una boxeadora que era cuatro veces campeona mundial, perdí, lloré tanto, pero es parte de la vida. 

Luego tuvimos otra oportunidad en Alemania, con Tina Rupprecht, ya en una categoría más baja que la mía, y nos robaron la pelea. Aún así, nadie vio la pelea. 

Confié en mi equipo, que no solo es mi equipo, sino que también es mi familia. Aquí hay un Dancing With The Stars (concurso de baile) y me dicen: ‘Yoka, ¿usted quiere participar en esto?’, y digo: ‘yo no soy bailarina’. Me invitaron al programa, en fin, es algo que la gente ve mucho. 

Fue una exposición, participé, la gente me conocía como bailarina de Dancing, pero yo quería que me vieran como boxeadora, porque al final termina el programa y yo no sigo bailando, yo sigo haciendo boxeo.

A mi promotor se le ocurrió la idea de pelear durante el programa, yo peleé un sábado y el domingo tuve que ir a la gala a bailar. Y al fin, la gente me vio, por primera vez me vio pelear, lo que quería, el objetivo. Una gran parte de la gente empezó a conocerme, pero en sí no sabía que yo era campeona mundial.

¿Por qué crees que costó que se te reconociera como boxeadora y, además, que eras campeona mundial acá en Costa Rica? 

Tratábamos, pero no sé si es la cultura del boxeo, que no es tan habitual en la mujer. En sí, eso es lo que hemos tratado de cambiar.  Mario (su manager) me decía: ‘Yoka, si a usted la ven pelear, la gente se va a enamorar de usted, solo quiero que la vean pelear’, y así fue, me vieron pelear.

Una gran cantidad de gente me vio. Había que dar ese resultado extraordinario para que Costa Rica entera, el mundo entero, se diera cuenta que hay una campeona mundial, una boxeadora. Y fue hasta que fuimos a España.

Nos preparamos demasiado bien, casi dos años esperando esa pelea, que era mandatoria, hasta que la aceptaron y ganamos, ese fue el resultado extraordinario que faltaba para que me diera a conocer como la campeona que soy.

¿Te sentís ya como una deportista consolidada? 

Consolidada bastante, pero no en la parte monetaria, porque la comparación (la diferencia) entre lo que gana un hombre y una mujer es exagerado. Pero sigo con la motivación de que eso puede cambiar. 

Yokasta Valle
Con su papá, hermanas y sobrina. //Foto: Tomada del Facebook de Yokasta Valle.

Ya me has hablado un poco de tu familia en el boxeo. Contanos de tu familia, tus orígenes, tu historia como migrante desde muy niña, siete años tenías cuando migraste…

Prácticamente toda mi familia es nicaragüense. Mi mamá, mi papá, mis abuelos, mis tíos, la mayoría casi que está allá en Nicaragua. Me encanta ir, voy cada año.

Nací en Nicaragua y he estado aquí en Costa Rica desde muy pequeña.

Aprendí todo a pesar de no vivir en Nicaragua: la cultura, la comida. Yo cocino, hago Indio Viejo, me encantan las comidas típicas. En sí, es una parte que me identifica bastante.

Tengo muchos tíos que viven aquí en Costa Rica, que han emigrado y les va súper bien. Y evidentemente mi mamá y mi papá viven acá desde que yo era pequeña y todas mis hermanas, mi hermana mayor también nació en Nicaragua, y ya las otras tres sí nacieron aquí en Costa Rica. 

Precisamente tu familia es una de miles familias binacionales de nicaragüenses y costarricenses. ¿Cómo se vive en tu familia esa binacionalidad, ha sido algo bueno o ha sido malo?

En un tiempo, discriminación. Porque decían: “Ay, una nicaragüense”, pero ha cambiado en Costa Rica, siento que ha cambiado muchísimo, por el aporte que le hemos dado en la parte del trabajo, la humildad, aportamos algo positivo más que negativo…  siempre van a ver personas negativas en todos lados.

Todo nicaragüense que viene aquí, es a trabajar. Mis papás vinieron a trabajar aquí y eso es bueno. 

En Nicaragua, una de las películas hechas en el país más famosas es una llamada “La Yuma”. Esta película se trata de una boxeadora joven, que vive en Managua, no se quiere ir del país al inicio, pero al final termina yéndose. ¿Vos crees que tu éxito tuvo que ver con tu traslado de Nicaragua a Costa Rica, donde la posibilidades económicas son mejores en un país más estable?

Para uno como boxeadora mujer, va a ser difícil en cualquier país. Sí hay más oportunidades obviamente, hay la parte económica que me ha ayudado en sí a nivel olímpico, mucha ayuda en juegos nacionales.

Aquí ayudan bastante al deporte, hay muchísimo presupuesto… Yo siempre busco nuevas fronteras, yo quiero ir a pelear en Estados (Unidos), porque ahí es donde se mueve más el boxeo, la parte económica, siempre buscamos hacer historia, hacer la diferencia.

También estudiás una carrera universitaria, a la par de tu carrera como deportista, ¿cuál es y por qué decidiste hacerlo? 

Mi mamá siempre estuvo encima desde que empecé el boxeo: ‘Yoka, tenés que estudiar una carrera universitaria, es importante porque siempre hay que tener un plan B’, porque la vida del deportista es corta. 

Fue difícil, porque tener una carrera universitaria no es nada fácil, había que trabajar, lo pude hacer por el deporte, que me daban becas, luego me ayudó mi promotor Mario Vega. Sigo estudiando Educación Física, aquí en la UACA, me encanta la carrera, la disfruto montones y ya casi voy a terminar, ya casi me gradúo. 

Contanos un poco de tu más reciente triunfo, la pelea donde retuviste tu título de campeona mundial en las 105 libras.

Feliz, esta es mi segunda defensa de título mundial. Peleamos con la número uno en el ranking de la Federación Internacional de Boxeo. Yo tenía que pelear con ella sí o sí, si no perdía el título sin pegar un solo golpe.

Fue una pelea difícil, un ‘toque’ desordenada ella, pero al final pudimos hacer nuestro trabajo y llevarnos la victoria.

De la comida nicaragüense, Yokasta Valle cocina el Indio Viejo, pero también es amante del vaho que le prepara su tía en Nicaragua. //Foto: Cindy Regidor

Vi que hubo muchísimas felicitaciones de costarricenses ¿Hubo también felicitaciones de Nicaragua, de la gente, del Gobierno? 

Vieras que sí, muchísimos nicaragüenses que están aquí o en Nicaragua me decían: ‘Yo soy de Nicaragua, la apoyo muchísimo y no sabía que tiene orígenes nicaragüenses’. 

A veces como que se pelean, el nicaragüense con el tico: ‘Ella es de Nicaragua’, ‘no, ella es tica’. Y yo digo, ‘no se peleen’, al final estoy representando a Centroamérica, Latinoamérica. No se peleen, la que pelea soy yo.

Anunciaste recientemente que darías instrucciones de defensa personal a mujeres, ¿de donde salió la idea?

En todas mis peleas he tratado de dar siempre un mensaje positivo, no solo de que sí se puede, que somos fuertes, valientes, sino también sobre la situación que estamos viviendo, de los femicidios. Lo hice en mis peleas anteriores, que lleve el nombre de Eva, que es una chica que la mataron, que nos afectó muchísimo.

Para que no solo se sientan fuertes físicamente, sino también mentalmente, para que digan: yo también me voy a defender, no me voy a dejar maltratar y no callar. Si uno sufre violencia de parte del esposo, del novio, que es muy común, no callen. 

Tenías trece años cuando te subiste al cuadrilátero por primera vez. ¿Qué le dirías a las niñas de esa edad que quieren seguir una carrera como la tuya?

Les diría que son capaces, que hagan todo lo que se propongan. Siempre habrá comentarios negativos. No les hagan caso. Más bien rodéense de personas positivas.

Tengan disciplina y constancia. No es como que un día sí, un día no, hay que tener constancia al perseguir sus sueños todos los días, levántense siempre con un propósito.

La campeona que soy ahorita, no fue fácil y no quiere decir que no tuve caídas, yo tuve muchas caídas. Lloré, lloré literal, sangrar. Eso es parte de la vida, parte de tener éxito.


*Vea la entrevista con la boxeadora nica-tica Yokasta Valle en nuestro canal de YouTube Confidencial Nica.

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