Política

Gobierno ha excluido a grupo de asesores que garantizaron "victorias rotundas"

Nicaragua debe afinar estrategia en La Haya

La Haya fallará sobre límites marítimos entre Costa Rica y Nicaragua y expertos en Derecho Internacional estiman que debe haber estrategia nacional



Excluir a algunos de los actores que ayudaron a construir la histórica victoria judicial en  La Haya en contra de Colombia, pone en riesgo el resultado de los restantes juicios que se dirimen en esa corte mundial, como ya quedó en evidencia cuando el país perdió dos litigios con Costa Rica en diciembre de 2015.

Lo que ha garantizado siempre el triunfo de Nicaragua es tener equipos nacionales donde estén representadas todas las ideologías, todos los excancilleres”, aseguró Mauricio Herdocia, exasesor de los cancilleres Ernesto Leal y Norman Caldera, durante las administraciones de los presidentes Violeta Barrios y Enrique Bolaños, respectivamente.

El país sigue enfrentado a la vecina nación del sur, y le ha pedido a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en la ciudad de La Haya, (Holanda), que determine los límites marítimos entre ambas, así como el monto que Nicaragua debe enterar a Costa Rica producto del fallo de 2015.

Entrevistado para el programa de televisión Esta Noche, que se transmite por canal 12, Herdocia hizo notar que “antes teníamos la reunión de excancilleres, que junto con el canciller actual y los asesores, planificaban cuál iba a ser la estrategia”.

“Por eso es que ves que en el caso Honduras, el caso Colombia, no hubo un solo error. Todas las notas fueron discutidas hasta el cansancio por todos los representantes de todas las corrientes ideológicas, incluyendo a los que no tenían ninguna, como en mi caso, pero se llegaba a un consenso nacional”, añadió.

Carlos Argüello (i), agente de Nicaragua en la Corte Internacional de Justicia, en la vista oral del juicio que enfrentaba a Costa Rica y Nicaragua en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por delimitación en frontera terrestre y marítima en La Haya. EFE/David Morales

Al comparar con los tiempos actuales, llega a la conclusión que “ahora ha variado un poco. Es más reducido el equipo que se tiene actualmente, y me parece que eso pudo haber tenido alguna influencia”, recordando “el caso de la carretera, donde nosotros trabajamos con Jaime Incer para llevar el caso ante la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), y ahí tuvimos una rotunda victoria”.

El experto cita que “la Corte nos dio medidas cautelares, y condenó la construcción de la carretera por el daño que producía al río San Juan, a sus especies, y al entorno económico y social”, y si se ganó el caso, fue porque se hizo un esfuerzo nacional. “Nos reuníamos todos. Había gente de todas las tendencias, o sin partido, y creo que ese tiene que ser uno de los elementos más importantes”.

Eso es así, porque “la política territorial tiene que ser una política nacional, consultada nacionalmente, para que no haya ningún tipo de distorsiones”.

En vez de eso, ocurrió que después que la corte mundial le dio la razón a Costa Rica, también estableció una zona en disputa de la que los dos países debían mantenerse al margen.

“Sin embargo, de pronto aparecen dos zanjas, y Nicaragua tiene que ‘explicar’ cómo sucedió eso, y asumir toda la responsabilidad. Cuando hay un equipo que dé un seguimiento profundo a los temas, este tipo de cuestiones no puede suceder”, reprochó.

Mostrando que no se trata de una crítica per se, Herdocia reconoce que “hasta ahora se ha realizado un gran trabajo, pero también hay que seguirle sumando a la necesidad de que los temas nacionales sean discutidos y analizados nacionalmente con todas las fuentes de autoridad, y con la continuidad institucional que garantizan los excancilleres, exasesores y ex viceministros que pueden opinar sobre este tema”.

La Delegación de Nicaragua: el abogado Alain Peret; el profesor emérito de la Universidad de Oxford, Vaughan Lowe, y el agente y embajador de la república de Nicaragua en los Países Bajos, Carlos Argüello, en La Haya. Confidencial | EFE

Nuevas fronteras marítimas

Más que la opinión de un experto, Nicaragua se juega mucho en la ciudad holandesa donde quince jueces internacionales decidirán por dónde deben pasar las líneas que extiendan mar adentro, las líneas imaginarias que dividen el territorio nicaragüense del costarricense. Con toda la riqueza y los recursos naturales que pueda haber ahí.

Costa Rica y Nicaragua no habían delimitado sus fronteras en el océano Pacífico ni en el mar Caribe, y ahora se ha presentado la oportunidad de que la CIJ lo haga. Esto fue una demanda planteada por Costa Rica, y ahora cada parte está presentando sus puntos de vista sobre cómo se debe delimitar cada una de estas fronteras marítimas”, detalló.

El argumento costarricense para la proyección de la línea limítrofe en el Pacífico, se basa en la idea de una “equidistancia pura, que distorsiona la línea de proyección de Nicaragua, y la lleva a incursionar en nuestros espacios marítimos, contradiciendo el principio de que la tierra domina al mar, pretendiendo además dar un efecto desproporcionado a la península de Santa Elena”, dijo Herdocia.

“Es una disputa entre la equidistancia pura, rígida, y los principios de equidad y proporcionalidad, que Nicaragua argumenta”, insistió.

Al otro lado del territorio, en el mar Caribe, Nicaragua ha argumentado siempre que “la delimitación que Costa Rica aceptó con Colombia en los tratados Fernández – Facio de 1977, es lo que podría servir de base. Si Costa Rica aceptó esa línea, lo lógico es que ahora que Nicaragua detenta todos los derechos bajo la sentencia del 2012, seamos nosotros los que podamos llegar a una delimitación, utilizando esa misma base más otros elementos derivados de la dirección de las costas de ambas partes”, recalcó.

Pero no es el único punto en discusión. El también académico explicó que “otro tema central es que Costa Rica ha querido cambiar el punto de inicio de la frontera marítima”, pese a que tanto el Tratado Jerez – Cañas, el Laudo Cleveland, y las Actas Alexander, definen que ese lugar es “la extremidad de Punta de Castilla, sobre la margen derecha de la laguna Harbor Head, y ellos pretenden trasladarla varios kilómetros hacia el oeste, para colocarse en una posición que le permita ganar espacios marítimos”.

El también experto en derecho internacional, Manuel Madriz, recordó que “el artículo 2 del Tratado Jerez – Cañas, dice: ‘La línea divisoria de las dos repúblicas partiendo del mar del Norte, (el Caribe), comenzará en la extremidad de Punta de Castilla’. Si está en el Tratado, la Corte no puede modificar el Tratado”, defendió.

“De la misma forma, cuando la Corte estuvo revisando el caso entre Nicaragua y Colombia, dijo ‘el Tratado Bárcenas Meneses Esguerra está firmado, ellos lo acordaron. Nos retiramos’, eso no pueden tocarlo”, sentenció.