Panama papers

8,717 registros en los documentos filtrados de Mossack Fonseca conducen a 10 clientes y 12 compañías.

Nicaragua en los “Papeles de Panamá”

Empresarios y grupos empresariales predominan en la creación de compañías offshore y fundaciones



La filtración de 11.4 millones de documentos del bufete panameño Mossack Fonseca, conocidos mundialmente como “Los Papeles de Panamá” o “Panamá Papers”, ha permitido el acceso a miles de archivos relacionados con Nicaragua, que durante cuatro meses han sido revisados por un equipo periodístico de Confidencial.

En coordinación con más de 80 medios de comunicación de todo el mundo, bajo el liderazgo del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), Confidencial forma parte de esta investigación que aún se encuentra en proceso, y que para el caso de Nicaragua arroja ya algunos hallazgos todavía preliminares.

Nicaragua es mencionado directamente en al menos 8,717 archivos de la firma Mossack Fonseca, entre ellos 6,524 correos, 1,518 en formato PDF y 245 documentos escaneados, además de otros archivos en diferentes formatos.

La cantidad de menciones de Nicaragua es una de las menores en la filtración mundial y la penúltima en comparación con el resto de países de Centroamérica. Panamá, cuna del escándalo, es mencionado en 4.4 millones de archivos; seguido por Guatemala, con 370,293 menciones; El Salvador, con 96,607; Costa Rica, con 75,888, y por último: Nicaragua y luego Honduras, con 8,503 menciones.

Estas 8,717 menciones corresponden únicamente a clientes, compañías o accionistas que facilitaron como contacto alguna dirección específica en Nicaragua, mientras que el análisis de la base de datos en la cual ha trabajado Confidencial ha permitido identificar a otros nicaragüenses que facilitando direcciones en el exterior y a través de bufetes en el extranjero, registraron fundaciones, sociedades y empresas de maletín en otros países reconocidos como paraísos fiscales.

Los primeros hallazgos de “Los Papeles de Panamá” conducen específicamente a 10 clientes nicaragüenses y 12 compañías, que incluyen principalmente a empresarios y grupos empresariales que han desarrollado negocios o inversiones fuera del país. En esta primera lista preliminar, también aparece al menos una persona vinculada a la actividad política del país.

El listado que ahora está a disposición del público no es exhaustivo, y forma parte de una investigación en proceso que aún requiere un trabajo ulterior de corroboración periodística. La creación de compañías offshore es una actividad lícita, y su registro en Panamá y otros países a través del bufete Mossack Fonseca no necesariamente implica que los mencionados han realizado alguna actividad ilícita como evasión de impuestos o lavado de dinero, sino únicamente que en algún momento han registrado alguna sociedad, compañía o fundación con el bufete panameño.

Confidencial tiene la responsabilidad profesional de determinar la naturaleza de los vínculos de estas personas y empresas con Mossack Fonseca y sus actividades, brindando el contexto en que estas se desarrollaron y su situación actual, para lo cual estamos solicitando en cada caso la versión de los responsables que gestionaron la creación de estas sociedades offshore, incluyendo los casos a los que Confidencial ha llegado revisando más allá de la lista que solo conecta directamente a Nicaragua.

Mossack Fonseca tiene más de 40 años de historia en Panamá y a nivel mundial se ha labrado la fama de ser uno de los cinco mayores proveedores mundiales de empresas de maletín u offshores –más de 320,000–, guardando un secretismo extraterritorial que cubre con más de 40 oficinas en todo el mundo. La revelación de “Los Papeles de Panamá” ha demostrado abundantes ejemplos en diversos países, en los que las sociedades offshore han sido utilizadas para ocultar capitales de orígenes ilícitos y también para evadir obligaciones fiscales.

El caso Alemán

En Nicaragua, el nombre de este bufete no es desconocido en círculos empresariales y políticos. Mossack Fonseca resultó vinculado al escándalo de “la huaca” del expresidente Arnoldo Alemán, acusado por corrupción por el gobierno de Enrique Bolaños en 2002, y fue identificado como el bufete desde el cual se registraron las sociedades que sirvieron para transferir sumas millonarias, causando que Panamá lo acusara por el delito de blanqueo de capitales en 2009, aunque más tarde fue sobreseído.

La relación de Alemán en sociedades y fundaciones registradas en Panamá se encubrió a través de empleados de Mossack Fonseca que figuraban como directores y dignatarios de sus sociedades. Fue por ejemplo el caso de la sociedad panameña Nicstate Development S.A., incorporada en Panamá en julio de 1999 con una junta directiva presidida por Leticia Montoya, una oficinista del bufete panameño que según los propios documentos de Mossack Fonseca figura en directivas de un total de 10,967 sociedades creadas por la firma, ubicándose como la segunda prestanombres más utilizada por el bufete.

El nombre de Leticia Montoya fue ampliamente divulgado tras el destape de “la huaca” de Alemán y su mención en otros escándalos la ha llevado a declarar ante diferentes tribunales en más de una ocasión. Esta misma persona aparece en la mayoría de las juntas directivas de las sociedades y compañías offshore registradas a solicitud de nicaragüenses, que actualmente son analizadas por Confidencial, e incluso está en las constituidas en fechas posteriores al escándalo del exmandatario.

En junio de 2000, Mossack Fonseca renunció como agente registrado de Nicstate Developmet S.A. y también sus empleados firmaron su renuncia como directores y dignatarios de la sociedad. Sin embargo, varios años después aún había algún cliente que le preguntaba al bufete con desconfianza y preocupación sobre el caso.

A finales de julio de 2009, un cliente uruguayo tuvo problemas para abrir una cuenta en un banco debido a la vinculación que se hacía del bufete en el caso de “la huaca” del expresidente Alemán. La firma panameña tuvo que adjuntar copia de las renuncias firmadas y protocolizadas nueve años atrás para dar “tranquilidad” al cliente. “Fue publicado en internet y es viejazo… hay algo como para mostrar que esta investigación fue desestimada?” fue el asunto que llevó por título aquel intercambio de correos. “La publicación que nos envías es bien vieja y ya nosotros nos desvinculamos de las sociedades que fueron objeto de ese escándalo”, añadía uno de los abogados en los mensajes.

Pero la mención del bufete en el escándalo no impidió que otros nicaragüenses mantuvieran y desarrollaran relaciones con el mismo, incluyendo algunos bufetes jurídicos que recibieron visitas de representantes de Mossack Fonseca y que en la mayoría de los casos –según consta en los archivos revisados– expresaron su interés de trabajar con este. Concretamente, al menos uno de ellos, GVC Partners, es cliente intermediario de Mossack Fonseca en Nicaragua, cuyo status hasta la fecha de la filtración de los documentos, el año pasado, era activa.

Algunas de las sociedades offshore

La siguiente es una lista parcial de las compañías offshore relacionadas con Nicaragua en “Los Papeles de Panamá”, del bufete Mossack Fonseca. Las compañías se mencionan de acuerdo al orden cronológico en que fueron registradas.

Según los archivos que conducen directamente a clientes de Mossack Fonseca en Nicaragua, las dos primeras sociedades con vínculo nicaragüense que fueron registradas con el bufete panameño fueron: Welmorelle Investments and Finance Corp S.A., inscrita en Panamá el 23 de noviembre de 1978, y While Sands Holdings Corp, también registrada en Panamá el 13 de junio de 1983. Ambas compañías fueron gestionadas por un mismo intermediario, el italiano Alberto Caprotti –un empresario ganadero ya fallecido— residente en Nicaragua. En el sistema del bufete panameño ambas sociedades están inactivas desde marzo de 1990.

La tercera sociedad en la lista es King Caribbean Enterprise Corp, registrada en mayo de 1988 en las Islas Vírgenes Británicas. Aunque la sociedad también está inactiva desde principios de noviembre de 2007, fue utilizada por casi nueve años, con un capital inicial autorizado de 50,000 dólares, el monto mínimo para el registro de una sociedad en esa jurisdicción. El vínculo de esta sociedad en Nicaragua es María Auxiliadora Reyes Mejía. La base de datos que fue liberada ayer por el ICIJ –y que también puede consultarse desde Confidencial— muestra esa conexión.

La siguiente sociedad en la lista es Montforte Finance S.A., incorporada en el Registro de Panamá en mayo de 1990 e inactiva desde mayo de 2002. El intermediario de la misma fue William Huper Argüello, economista y empresario nicaragüense, exviceministro de finanzas en los años ochenta, ya fallecido.

En mayo de 1992, esta vez con jurisdicción en las Islas Vírgenes Británicas, fue registrada la sociedad Jadehouse Consultants Ltd, por los intermediarios Álvaro Baltodano (actualmente comisionado presidencial para inversiones) y Carlos Aguilar. La sociedad fue desactivada en noviembre de 1993.

En junio de 1998, a través de otro intermediario nicaragüense se registró con datos de contacto en el país la sociedad Ingeniería Creativa S.A. La misma tuvo a Mossack Fonseca como agente registrado hasta finales de diciembre de 2003, cuando solicitó su cambio de agente a otro bufete jurídico también con domicilio en Panamá. El representante de la sociedad es el empresario e inversionista Manuel Ignacio Lacayo Gil. Según los documentos analizados la sociedad fue utilizada para actividades relacionadas al negocio de bienes raíces y que Lacayo, además del contacto, fue su apoderado y administrador.

En diciembre de 1998 se registra la sociedad offshore Laurel Properties Inc. La sociedad le otorga un poder general a Mohamed Lashtar, ciudadano de origen libio nacionalizado nicaragüense, quien ha fungido como funcionario del departamento de relaciones internacionales del FSLN, y diputado por este partido ante el Parlacen. Lasthar fue mencionado en los cables diplomáticos filtrados a través de Wikileaks como el enlace entre el comandante Daniel Ortega y el exgobernante de Libia, el fallecido coronel Mohamar El Gadafi. La sociedad fue disuelta en marzo de 2001.

Las sociedades más recientes de la lista fueron registradas en los últimos dieciséis años. Se trata de Mellancamp Equities S.A., registrada en Panamá en marzo de 2000. El intermediario de la misma es Alfredo Vélez, empresario de la industria avícola nacional. Posteriormente, en el récord de Mossack Fonseca se registra un “cambio de agente”, indicando que la sociedad la maneja otro bufete.

Otra sociedad nicaragüense en los archivos de Mossack Fonseca es Onfair Holding Corp, también con jurisdicción en Panamá y registro de febrero de 2006, solicitado por el ejecutivo Álvaro Torres Cerna.

También de fechas recientes son las dos sociedades y una fundación registradas entre octubre y noviembre de 2006 por el ciudadano canadiense Eric Winter, quien se identificó con el bufete como un inversionista y ofreció diferentes domicilios en Nicaragua. Las sociedades son Investment Council, Inc y Offshore Mutual Investments Inc, accionistas de S.L. Foundation, otra sociedad a su nombre, todas con status activo en los documentos del bufete panameño.

La más reciente de las compañías registradas es Coastview Development Inc., inscrita en Panamá en junio de 2012, aunque inactiva desde julio de 2015. Esta es la sociedad registrada por el bufete GVC Partners, en la cual figura como accionista Gastón Alexander McKnight, vinculado a operaciones de casino en el país.

El análisis de los documentos de Mossack Fonseca realizado por Confidencial también conduce a la sociedad Cadewell Investments Group Corp, registrada en Panamá en junio de 2009, con tres portadores de acciones que facilitaron una dirección única en Nicaragua. Parte de estos portadores también están vinculados a otras sociedades: Milan Equites S.A., registrada en febrero de 2003 en Panamá, y Quassar Comercial S.A., registrada en la misma jurisdicción en abril de 2007. Todos miembros de una sola familia: Álvarez Villacorta.

Otro nicaragüense Mario José Argüello Guzmán, junto al ciudadano portugués Daniel Tavares, figura como accionista y beneficiario de tres sociedades diferentes registradas en las Islas Vírgenes Británicas, a través de un bufete ubicado en Panamá, que los contactó con Mossack Fonseca. Se trata de Petfords Global S.A., registrada el 30 de abril de 2014; Golden Group Panama, S.A. y KMA Panamá S.A., registradas en julio del mismo año y activas desde entonces.

En los documentos de Mossack Fonseca se registra también la creación de sociedades offshore y fundaciones promovidas por empresarios nicaragüenses residentes en otros países de la región.

En junio de 2002, Mossack Fonseca inscribe en las Islas Vírgenes Británicas, Fogel Group Corporation a petición de Fogel Guatemala, donde residen los demás beneficiarios de la compañía, familiares todos de Edmundo Tefel (con domicilio en Nicaragua) y que son: Reinaldo, Gustavo y Edbert Tefel Pasos, Edmundo Tefel Farrer y Enrique Tefel Robelo.

El grupo empresarial asociado a Laboratorios Ceguel S.A., representado por Eugenio Guerrero Lugo, figura como cliente de Mossack Fonseca, registrando cuatro sociedades offshore en Panamá, las cuales se mantienen activas.

Las cuatro compañías son: American Trading Associates S.A. (Amtrasa, 1999), Ariona Company Group Inc. (Ariona, 2005), Edward Resources Inc. (2007) y Orwell Global Corp (2002).

En el 2000, desde Costa Rica, se gestiona a través de Mossack Fonseca, la inscripción de la sociedad offshore Mesoamerica Media Ltd, y otras compañías asociadas al mismo grupo inversionista Mesoamérica, en el que inicialmente figura como socio y directivo, el empresario nicaragüense Jaime Montealegre Lacayo.

Montealagre también figuró como representante de las offshore Lochfield Trading y Broackboard Business, dedicadas al negocio inmobiliario en República Dominicana, y está asociado a la creación de varias fundaciones de interés privado, como Atwood Foundation, manejadas por Mossack Fonseca.

En base a la información recabada en el registro de Mossack Fonseca, Confidencial ha solicitado a los titulares y responsables de estas sociedades offshore la información pertinente relacionada con sus objetivos, registro, operaciones y obligaciones fiscales, y tomando en cuenta el legítimo interés público de cada caso y los estándares de transparencia que están obligados a mantener. La información será publicada en los próximos días.