Economía

Hay esfuerzos privados, pero poco respaldo gubernamental

Nicaragua rezagada en apoyo al emprendimiento

Emprendedores se enfrentan a la poca apertura del sistema financiero, el desconocimiento de herramientas de inversión y la pesada tramitología



Los emprendedores nicaragüenses son quienes viven en el “ecosistema” más adverso para sacar adelante sus proyectos en Centroamérica. De acuerdo al Índice de Emprendimiento Global –que se realiza en 137 países–, Nicaragua ocupa uno de los últimos lugares del ranking, incluso por debajo de los demás países de Centroamérica.

El puesto de Nicaragua es el 122. En la región centroamericana, Costa Rica es el país más emprendedor (56), seguido de Panamá (70), Honduras (107), Guatemala (108) y El Salvador (114). El estudio mide las capacidades de los ecosistemas emprendedores, las oportunidades en cada país para desarrollar emprendimientos y proyectos innovadores.

La poca apertura del sistema financiero, el desconocimiento de herramientas de inversión, la pesada tramitología para formalizar un proyecto, la falta de acompañamiento en momentos clave, y el escaso incentivo del sector público y privado a los emprendedores son algunos de los factores que dificultan que el sector de la micro, pequeña y mediana empresa se afiance en Nicaragua, de acuerdo a tres organizaciones que trabajan en el fortalecimiento del “ecosistema” emprendedor.

“El nivel de sobrevivencia de los emprendimientos es bajísimo, y no hay un entorno que lo facilite”, aseguró Kira López, Gerente de Programas de Agora Partnership, en el programa Esta Semana.

Agora Partnership, así como Impulsa Tu Empresa de TechnoServe y Agronegocios Inclusivos, acompañan a emprendedores desde el trazo de la idea inicial hasta conseguir impacto social y económico de los proyectos. Aunque ahora han centrado su trabajo en empresas que ya están facturando entre 20 mil y 60 mil dólares anuales en Nicaragua.

“Pero, ¿cómo hace una micro empresa para llegar a ese nivel? El nivel de sobrevivencia de los emprendimientos es bajísimo, y no hay un entorno que facilite. Hemos visto que necesitamos incubadora”, insistió López.

En el argot del mundo emprendedor, las incubadoras permiten generar o madurar una idea de negocio, identificar el mercado potencial, ayudar en el prototipo de producto o servicio, y apoyan el planteamiento del negocio.

Marta Loyman, Coordinadora de Impulsa Tu Empresa, de TechnoServe, aseguró que no hay estudios que indiquen durabilidad para que una empresa se asiente. “Todo depende de la iniciativa que tenga el emprendedor. Pero bajo nuestro programa trabajamos con empresas que tengan, al menos, dos años de estar en el mercado. Para nosotros es un periodo en el que ya han testeado sus productos o servicios”, explicó.

López resaltó que uno de los asuntos más interesantes en el tema de la etapa de incubación de los emprendimientos es que permite el prototipo del modelo de negocio y “el fracaso inicial” que, lejos de ser una pesadilla, capitaliza el conocimiento.

“Hay de todo tipo de errores. Lo que hemos visto mucho es no registrar tu marca desde el inicio, decidir con quién me voy a asociar para trabajar, qué tipo de financiamiento tendré para comenzar. Eso es fundamental, porque no podés usar cualquier tipo de financiamiento en tu nivel de desarrollo”, expresó la Gerente de Programas de Agora Partnership.

Corstiaan van Aalsburg, coordinador de Agronegocios Inclusivos, aseguró que parte de su rol es enseñarle al emprendedor a centrarse “en la oportunidad más prometedora”. Además, de quitarle el velo romántico con el que ven el proyecto. “La pregunta que hacemos es, ¿hay mercado para tu producto o servicio? Sin mercado no hay un negocio que funcione”, dijo Aalsburg.

¿Acceso a capitales?

En ese punto, en el que los obstáculos iniciales ya han sido superados por los emprendedores, estas organizaciones actúan como “aceleradores” para facilitar accesos a capitales semillas.

Aunque en sus programas Agora Partnership, Agronegocios Inclusivos y TechnoServe brindan capitales iniciales a los emprendedores (que oscilan entre 10 mil a 40 mil dólares), cuentan con carteras de inversionistas nacionales e internacionales para financiar los proyectos.

“Tenemos más apertura de apoyo de la banca nacional hacia las Pymes. Si bien las políticas todavía no se ajustan a los requerimientos de las Pymes, hay un primer acercamiento”, detalló Loyman. Según ella, la banca nacional ha buscado a Impulsa tu Empresa, de TechnoServe para ofrecer financiamientos a las Pymes que atienden.

Mientras que Agora Partnership “trabaja de forma directa con un banco local en el diseño de un producto “que lucha por cumplir todas las regulaciones que hay de la Superintendencia de Bancos, pero en ser más flexible y lograr alcanzar al sector”.

“Aunque damos conocer que hay otros métodos no convencionales de financiamiento, como el crowdfunding, por ejemplo (…) Hay diferentes mecanismos de financiación, pero no hay mucho conocimiento en los emprendedores sobre deudas, deuda convertible”, explicó López.

Agronegocios Inclusivos ha manejado un presupuesto de entre cien y 150 mil dólares en Nicaragua. Sin embargo, Aalsburg demandó “un cambio en la cultura empresarial”. De acuerdo a él, en Silicon Valley, la cuna de los emprendedores, los proyectos tienen un crecimiento acelerado debido a financiamiento de inversión y no de deuda, como se acostumbra en Nicaragua.

“Allí todavía tenemos un gran camino que recorrer, tanto con capital nicaragüense como extranjero… pero eso es lo que necesita un poco la cultura empresarial. Ese tema que nos toca mucho trabajar, pero a la vez sería lo más prometedor en generación de riquezas, de empresas y empleos”, propuso Aalsburg.

La pesada tramitología

Los tres mentores de emprendedores coincidieron en que uno de los retos es la pesada tramitología para formalizar los emprendimientos a empresas. López dijo que en otros países, como Argentina, Colombia y República Dominicana, hay leyes específicas para alentar a los emprendedores.

“En esos lugares se facilita que en 24 horas podás registrar. Se reduce la tramitología a un mínimo. Existen políticas de incentivos para que las empresas se registren al Seguro Social con cero cargos para el patronal durante los primeros dos años. Y la creación de fondos para incubación, que es la etapa más compleja”, enumeró López.

Los expertos reconocieron que el Gobierno de Nicaragua “está tratando de hacer algunas iniciativas muy buenas en términos de innovación”, así como la inclusión del emprendimiento en sus currículas. Sin embargo, queda un largo trecho por recorrer.

“En la Red Emprende hablamos sobre este tema: Hay que agruparnos, porque hay mucho esfuerzo disperso en el ecosistema. ¿Cómo podemos integrarnos? ¿Cómo promover a nivel del sector público una legislación que lo promueva?”, planteó López.

En cambio, el coordinador de Agronegocios Inclusivos lanzó la pelota a la cancha del sector privado. A falta de un liderazgo claro en el “ecosistema emprendedor”, la empresa privada podría tomarlo para que el esfuerzo repercuta en la economía en general.

“Tenemos una brecha bastante grande entre las empresas micro, informales y las empresas grandes, y el sector Pyme. Las empresas que crecen están marginadas y hay pocos servicios”, describió Aalsburg.

A la luz del Índice de Emprendimiento Global, la coordinadora de Impulsa Tu Empresa, de TechnoServe, reconoció el rezago de Nicaragua a nivel mundial en la materia. Sin embargo, aseguró que la trayectoria recorrida ha dejado al descubierto los espacios para los emprendedores.

“Los espacios hay que buscarlos. Hay para los diferentes emprendedores”, afirmó Loyman. “Para nosotros es importante que se mantengan conectados. Una empresa no puede estar sola. Siempre recomendamos las redes y las diferentes entidades de apoyo a las Pymes. Así van a tener más oportunidades. Lo hemos visto en los seis años que llevamos con este crecimiento económico”, agregó.

Los datos centroamericanos exponen que el 95% del parque empresarial está compuesto por micros, pequeñas y medianas empresas. Ellas aportan entre el 20% y el 25% del empleo en el istmo.