Política

José Adán Aguerri sobre el rol del COSEP en el nuevo escenario político

“No apoyaremos un régimen de partido único”

Costanera

Empresarios critican imposición de un sistema sin competencia política, pero esperan mantener su relación privilegiada con el Ejecutivo



Aunque desde afuera se percibe que el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) es ya el único interlocutor político válido que queda frente al gobierno de Daniel Ortega, la cúpula de esa organización gremial rechaza un papel que no le pertenece, pero que quizás esté jugando ya.

José Adán Aguerri, titular de esa entidad, rechaza que se les otorgue un rol en una puesta en escena que no es la suya.

“Nosotros hemos insistido a lo largo del tiempo, que así como hemos sido un interlocutor viable en el ámbito económico, es necesario que exista no solo un diálogo en lo económico, sino diálogo en la política, entre los actores políticos”, declara. “Nuestra posición es que los que tienen que estar sentados en el diálogo político, son los partidos de oposición y el partido de gobierno”, añade.

A pesar de tener una relación generalmente muy buena con un gobierno que logró anular a la oposición e instaurar un régimen de partido único, el presidente del Cosep afirma que Nicaragua necesita equilibrio y balance. “Nicaragua necesita de una oposición, de tener partidos políticos que sean activos, que presenten planteamientos, y que impulsen esos planteamientos en la arena política”.

El problema es que ya no hay más actores en la arena política, y de hecho, el Cosep es la última organización que queda ‘con vida’. De ahí que personas como el ex vicepresidente de la República, el escritor Sergio Ramírez Mercado, vaticine que más temprano que tarde, Ortega ofrecerá a los empresarios una nueva suerte de ‘kupia kumi’, en donde él les permita hacer negocios libremente y les limpie los obstáculos legales, siempre y cuando ellos se comprometan a dejarlo disfrutar las bondades de su régimen de partido único.

Después de señalar las culpas de una oposición que ha sido incapaz de presentar un frente unido “para buscar cómo retomar ese proceso que nos dé nuevamente balance, que nos dé equilibrio”, Aguerri insiste en que “hemos sido claros en señalar que estamos comprometidos con la democracia y la economía”.

“Tenemos resultados económicos, y resultados en temas de política institucional, porque hemos tenido que ocupar un espacio que deberían estar ocupando otros. Este es un papel que no nos corresponde, pero no lo vamos a dejar de hacer, aunque en ningún momento Cosep va a apoyar un régimen de partido único”, prometió.

Empresarios: mucho que perder

El político liberal Eliseo Núñez observa que “en la práctica, el sector privado es el único contrapeso que tiene el gobierno. El problema es que cuando querés imponer tus principios frente a una dictadura corres el riesgo de perder tu capital, perder tus empresas, perderlo todo. Los que estamos en política tenemos poco o nada que perder cuando enfrentamos al gobierno, pero no veo un sector privado que tenga plena libertad porque al ser inexistente el estado de derecho en Nicaragua, tu referente es un señor de 71 años, que por el momento está en la presidencia de la República”.

Admite que si bien es cierto el sector privado tiene ‘derecho de picaporte’, para defender sus intereses, también lo es que ese ‘derecho’ “es inexistente cuando hablan de política. El gobierno ha sido sistemático en evitar que hablen de política. Al final del día, necesariamente van a terminar hablando de política, porque la política no se puede separar de la economía”, sentenció.

El politólogo Cairo Amador observa que “hay una oposición que tiene una decadencia ostensible, pero si eso es verdad, también lo es que puede surgir un movimiento como suele suceder en la historia. A partir del próximo año estamos ante un vacío político que se debe llenar políticamente”.

Con todo, duda de la idoneidad del sector empresarial para llenar ese vacío, porque “los empresarios no tienen un rol político, ni el Cosep es un partido político. Ha tenido un rol que ha sabido jugar bastante bien, y ha tenido incidencia en ciertas situaciones políticas que son ineludibles, como pedir observación electoral internacional, y estar alrededor de las reglas del juego”, detalló.

Para el abogado corporativo Terencio García, “el sector privado sí es un interlocutor válido. No obstante, no podemos creer que en un sistema democrático el pluripartidismo no es importante. El pluripartidismo es fundamental. Probablemente, el principal beneficiado del pluripartidismo es el gobierno mismo, porque tener muchos partidos políticos en contienda demuestra legitimidad democrática”.

La presidenta de la Cámara Nacional de Turismo, Lucy Valenti, recuerda que “el Cosep siempre ha dicho que nuestro rol ha sido velar y trabajar por el crecimiento económico del país. No pretendemos sustituir la labor de los partidos políticos. Yo creo que todavía queda mucha cancha para que los partidos políticos puedan hacer su trabajo”.

Aunque hay mucha cancha, el problema es que ya no hay jugadores.

Valenti reconoce que el Cosep es el último ‘jugador’, “pero tendrán que surgir” nuevos ‘jugadores’. En caso que Ortega les hiciera la propuesta ‘indecorosa’, la empresaria opina que “no creo que [aceptarla] sea algo bueno para el sector privado, y espero que no suceda eso”.