Nación

La voz del hartazgo de los manifestantes tras cien días de represión

“¡No descansaremos hasta que Ortega y Murillo se vayan!”

El aplomo de la rebelión pacífica frente a la matanza de Ortega y Murillo: "Por los asesinados esta lucha debe continuar"



Arturo, estudiante de Contabilidad de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), llegó el jueves al plantón de Managua con un birrete, lentes oscuros y un pañuelo azul y blanco para proteger su identidad. Cargaba una cartulina amarilla que decía “Viva Monimbó”. Él ha estado “desde que empezó la lucha” contra el régimen del presidente Daniel Ortega y Rosario Murillo. “Son cien días, tres meses… y no vamos a descansar hasta que esos dos se vayan”, dijo con aplomo.

El joven universitario aseguró que el birrete color azul fue un homenaje a la memoria de los muchachos como Álvaro Conrado, que no podrán bachillerarse porque fueron asesinados por la Policía Nacional y los grupos paramilitares. El mensaje escrito en su cartulina hacía referencia al pueblo indígena de Monimbó, cuyas barricadas fueron el símbolo de la resistencia y estuvieron en pie durante más de 25 días, hasta que fueron derrumbadas por los paramilitares y policías de Daniel Ortega.

“Es por ellos y por el resto de personas que han sido asesinadas, que esta lucha debe continuar. No podemos olvidar la sangre de  nuestros hermanos que cayeron a manos de los paramilitares. Si queremos tener una nueva Nicaragua, entonces hay que sacar del poder a Daniel Ortega, Rosario Murillo y ese montón de funcionarios que solo han robado al pueblo”, insistió el joven.

Arturo se unió a cientos de personas que se congregaron en el paso a desnivel de la rotonda Centroamérica para participar de un plantón artístico por los 100 días de manifestaciones en contra del régimen del Gobierno del presidente Daniel Ortega y Rosario Murillo, que hasta la fecha ha dejado un total de 295 muertos, según el último informe de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH).

Inicialmente, el plantón artístico estaba convocado en el desnivel de Rubenia, sin embargo, debido al asedio policial de al menos 40 agentes, los organizadores decidieron llevar la actividad al sector de la rotonda Centroamérica. A partir de la una de la tarde cientos disfrutaron de una presentación musical en la que participaron cantantes como Gaby Baca, Mario Ruiz, Carlos y Luis Mejía Godoy, así como jóvenes músicos autoconvocados.

Los manifestantes bloquearon por espacio de cinco horas las dos vías que pasan por debajo de la rotonda Centroamérica. Un camión sirvió de tarima improvisada, y sobre esa pista, cientos de ciudadanos con banderas azul y blanco y camisas alusivas a los 100 días de protestas en contra del régimen orteguista.

“Please, ya paren de matar. Ya no queremos más balas… queremos libertad”, dijo Mario Ruiz, cantante de música pop. “Gracias por dejar el miedo en casa…los necesitamos en la calle”, invitó el músico nicaragüense.

La demanda en los siguientes días

Previo a que iniciara el evento artístico, Arianna Moraga, dirigente estudiantil, dio unas palabras a los ciudadanos que estaban en el plantón, en su mayoría jóvenes universitarios. Moraga expresó que a pesar de los asesinatos, encarcelamientos y la doctrina del terror del Gobierno de Ortega, no abandonarían la lucha por la libertad del país.

“Seguiremos movilizándonos, seguiremos en pie, en la protesta pacífica, seguiremos saliendo a la calle a decir que no tenemos miedo a pesar de la sangre derramada. Queremos y necesitamos una nueva Nicaragua”, insistió la dirigente estudiantil.

A un lado de la tarima, Raul Mendoza, estudiante universitario, escuchaba atentamente el discurso de Moraga. Cuando ella terminó, aplaudió al igual que el resto de ciudadanos. Aunque no portaba una bandera azul y blanco, como la mayoría, agitaba sus manos en señal de aprobación a lo que desde los parlantes decían.

“El pueblo va a resistir. Pero tenemos que permanecer unidos. Yo no estoy en la universidad, pero siento el dolor de mis hermanos de la UNAN, de la UNI, de la UNA, de Masaya. No nos tenemos que rendir, tenemos que marchar, movernos, como empezamos hace cien días”, manifestó.

Mendoza expresó que si bien siente una representación por los miembros de la Alianza, cree que estos deberían planificar otro tipo de medidas que presionen al Gobierno de Daniel Ortega. “Entiendo que el paro total tendría muchas pérdidas, pero el COSEP tiene que tocarse la bolsa, no solo se trata de ver muertos, si no de poner resistencia de otra forma”, aseguró.

Al respecto otro estudiante manifestó que el papel de la Alianza “hasta ahora ha estado bien, pero tienen que presionar más”. Consideró que si no se hace el paro total, debería “comenzar a aplicarle a ese asesino la desobediencia fiscal”.

“Ellos tienen que aprender a escuchar a la población. Yo sé que ya lo han hecho, pero es necesario que siempre tomen en cuenta las ideas que desde el pueblo salen. Son cien días, faltan más, pero si no nos unimos más de lo que ya hemos hecho, y no presionamos de forma cívica, sería complicado”, finalizó.