Opinión

No es lo mismo líderes que caudillos y “vanguardias”

Protesta

En la columna “La lucha que nos toca ahora”, Gioconda Belli resume lo que muchos queríamos decir



Escribo en nombre de muchas personas que agradecemos el artículo de Gioconda Belli publicado en CONFIDENCIAL el cinco de noviembre: “La lucha que nos toca ahora”. Es valiente porque ha puesto el dedo sobre la llaga en este tema de la unidad que a todos nos concierne. Pero más agradecidos estaríamos si las organizaciones que conforman la UNAB, lo leyeran y reflexionaran a conciencia. El señor Bárcenas, con todo respeto, nos tiene sin cuidado porque son obvios sus desaciertos y no creemos que sean muchos los que lo tomen en serio.

Pero lo que plantea GB, resume lo que muchos nicaragüenses queríamos decir o escuchar desde hace un rato. No repetiremos lo que ella analiza y propone, es completo y acertado, solo agregamos algunas cuestiones puntuales y suplicamos que, los hombres y mujeres de las organizaciones que integran la UNAB, en algo las tomen en cuenta:

  1. Lo planteado por GB puede dar paso a una necesaria campaña en torno a lograr resultados prácticos de esa Unidad, que se traduzcan como mínimo en un “comité ejecutivo” efectivamente, o como quieran llamarlo. Tenemos derecho a presionar por resultados de ese tipo, a exigirlos y que se nos informe – como ciudadanos- sobre lo que hacen, cuál es el estado de los acuerdos que anunciaron y porqué tanta mudez. A estas alturas, las organizaciones convocadas en la UNAB deben comprender que, el pueblo tiene derecho a golpearles la mesa en torno a la que se reúnen.
  2. Los que, – como GB – “estamos en la llanura” y claros de la necesidad de contar con voces nacionales coherentes, estamos obligados a apropiarnos de esta acertada propuesta y que, mal que bien y más bien que mal, en algo solventaba la Alainza Cívica por la Justicia y la Democracia. Pero bien, ahora se necesita algo más amplio y estamos de acuerdo, pero ya, ahora. Desde ayer se requiere llenar ese vacío nacional, que, – a estas alturas de la resistencia cívica-, aparece sería una insensatez.
  3. Lo anterior lo decimos por lo siguiente: aquí hay cientos de masacrados de por medio, aquí hay presos que sufren horrores, aquí hay miles de exiliados padeciendo un gran sufrimiento, aquí hay cientos de desempleados por la crisis económica a la que nos ha llevado el régimen, y necesitamos que la UNAB y que las organizaciones que la integran, sean serias y responsables en sus compromisos. Creemos que, el o la que sienta que estorba, por favor, se aparte y no boicotee el consenso. Háganlo en nombre de este pueblo que se viene jugando todo, la vida, su futuro.
  4. Aunque parezca increíble, es necesario que estas organizaciones tengan en cuenta que el pueblo sigue movilizándose como puede, y que los ha rebasado. Que continúa – a pesar de su dolor – marchando delante de todos los líderes de estas organizaciones. Líderes que enmudecieron, después que salieron anunciando la Unidad con un buen documento en la mano, pero que vimos – lamentablemente en la TV – sacando “manteca” en una molotera deslucida, solo salvada por la solemnidad y confianza que inspira el Dr. Carlos Tünnerman quien leyó la proclama.

  5. Aceptamos que podemos estar hablando sin saber, porque ni idea tenemos de lo qué pasa en las asambleas o reuniones de la UNAB, pero ese no es nuestro asunto ni pretendemos meternos ahí porque no representamos a nadie. Pero cuidemos que no se infiltre la cultura política que queremos erradicar. Aquello de: “yo tengo la verdad, yo lucho desde antes de abril, yo tengo autoridad moral, este es burgués, este es un anciano o anciana o es del pasado, o soy una lumbrera y este no tiene experiencia, por lo tanto yo tengo que estar ahí y este no”, etc. Es decir: la intolerancia, el fanatismo disfrazado y el sectarismo abanderando “verdades” sonsas e ideologías en crisis, cuando aquí de lo que se trata es luchar por la vida y la libertad, y todos somos víctimas del mismo opresor.
  6. No esperamos una unidad sentimental, romántica y perfecta, de hierro o en torno a profundas y estratégica bases grabadas en piedra. Esperamos una unidad en donde estén representadas las fuerzas reales, los actores claves de la sociedad, los nuevos agentes de cambio y los que son necesarios. Y si algún necio quiere estar allí, no le hagan caso, hay déjenlo o déjenla, que pelee sus diez minutos de fama.
  7. Ayuda a actuar con pragmatismo como el pueblo que hace cosas sencillas. Ya vendrá el Plan de Nación para 30 o 50 años. Hoy estas organizaciones deben hacer arreglos, llegar a acuerdos con buena voluntad, dejar los egos y eguitos, tener en cuenta esta sangre que se ha derramado y cuando decimos esto, no es por emotividad, es por necesidad de justicia para que este pueblo se salve. ¡POR FAVOR!
  8. Y por último, no temamos a los “líderes”, concepto que no es lo mismo que “caudillo”, y olvidémonos de roles de “vanguardias”. Pero por favor, sean sensatos, lean el artículo de GB, respóndanlo, y no digan “ Tiene razón, pero eso ya lo sabemos y vieras cuando cuesta esta unidad!