Confidencial

Nueva central eléctrica de energía renovable

El país aumentó en 38 megavatios su capacidad de generar energía renovable, tras la inauguración, el jueves pasado, de la planta de cogeneración de energía Green Power, propiedad de la Corporación Montelimar, que quemará el bagazo de la caña que procese el Ingenio Montelimar, que produce 1.4 millones de quintales de azúcar al año.

Se trata de una inversión de US$76 millones con la que se construyó la planta, ubicada en el municipio de San Rafael de Sur (Managua). Sus propietarios la definieron como “la inversión en biomasa más eficiente a la fecha, debido al uso de tecnología y procesos amigables con el medio ambiente”, resaltando que se trata de “un nuevo proyecto en energía renovable para contribuir al cambio de la matriz energética”.

De esta manera, el país avanza en el cumplimiento de su meta declarada de reducir su dependencia de las fuentes térmicas (que son más contaminantes y generalmente más caras) y generar cada vez más energía eólica, hídrica, solar, geotérmica y de biomasa.

“Cogeneración Green Power nace con la idea de apoyar al cambio de matriz energética de Nicaragua, y hacer un uso más eficiente de los recursos naturales para maximizar la generación y proteger el ecosistema local, dado que nuestro principal proveedor está en el negocio agroindustrial”, dijo Ernesto Fernández Holmann, miembro de la Junta Directiva de Corporación Montelimar.

A pesar de la intención declarada de que el proyecto de Cogeneración Green Power contribuya con “aproximadamente 5% de la demanda energética de Nicaragua”, la generación de energía a partir de la quema de biomasa en realidad disminuyó en las primeras 24 horas después de inaugurado el proyecto.

Según un informe del Centro Nacional de Despacho de Carga (CNDC), el 11.6% de la energía generada el jueves 28 de abril, tuvo su origen en la quema de biomasa, pero a las 8 de la noche del viernes 29, esa fuente de energía aportaba solo el 11.2% de los más de 670 megavatios que consumía el país en ese momento.

De hecho, el proyecto se suma al sistema interconectado nacional en un momento en que ha disminuido sensiblemente la generación de energía a partir de fuentes renovables. El citado informe del CNDC muestra que el 67.3% de la energía generada el jueves 28 de abril, provino de fuentes no renovables (búnker y diésel), aunque la correlación mejoraba a las 8 de la noche del viernes 20, al variar la correlación y establecerse en 60.6% – 39.4%, gracias a mayores aportes de energía hidroeléctrica y eólica.

 

RECUADRO:

Más vapor con menos agua

Los datos técnicos del proyecto muestran que su construcción inició en 2014, generando 450 puestos de trabajo en el trayecto, y cien empleos permanentes durante su operación.

Una nota de prensa distribuida durante la inauguración de la unidad generadora, señala que la torre de enfriamiento de la planta recircula el agua y el vapor, lo que reduce el consumo de agua del plantel en un 50%. “Su filtro electroestático reduce las emisiones de gases, y su chimenea de 80 metros de altura disipa las emisiones, siendo un sistema eco amigable, innovador y de última tecnología en Nicaragua”, señaló Álvaro Barrios, Gerente de Cogeneración.

Las obras incluyen una línea de transmisión de 12.5 kilómetros de extensión, para que pueda entregar su energía en la subestación de San Rafael del Sur, que es parte del Sistema Interconectado Nacional.

La inversión incluye ampliar la capacidad de molienda del Ingenio Montelimar, que tenía en uso una planta de generación de 4MW, que se usaba para satisfacer las necesidades del ingenio. El casi multiplicar por diez su capacidad de generación, permite que el proyecto proporcione mayor estabilidad energética al ingenio y mejor distribución, “lo que incidirá en la producción azucarera y las exportaciones del país”.