Política

Culminan en silencio reunión de tres días, bajo persecución y ataques de dictadura

Obispos posponen mensaje pastoral

Obispos

Se mantiene expectativa sobre su rol futuro como mediadores: “Cuenten con nuestras oraciones”, dijo el cardenal Brenes



Al concluir su encuentro de tres días en el Seminario Nacional de Fátima, los obispos de la Conferencia Episcopal de la Iglesia católica decidieron postergar su mensaje pastoral para el mes de diciembre, en una fecha que aún no ha sido precisada.

La reunión anual de los obispos, la institución nacional de mayor credibilidad en el país, se celebró en un contexto de máxima tensión por el deterioro de las relaciones con el Estado, provocado por la persecución contra el clero y los ataques directos contra los obispos, desatada por la dictadura de Daniel Ortega.

Al abrirse las puertas del Seminario como final de jornada, los obispos salieron raudos en sus vehículos después del mediodía de este miércoles, y evitaron, a toda costa, a los periodistas. Colgados de la bisagra del alto portón, los reporteros esperaron en vano durante varias horas. La noticia les llegó a ellos: el Cardenal Leopoldo Brenes dirigía a través del Canal Católico un breve mensaje a la feligresía.

“Queremos decirles a todos ustedes cuánto les amamos, les agradecemos su oración, su afecto, les agradecemos sus cercanías. Y queremos también decirles que queremos estar siempre cerca de ustedes. Queremos siempre seguir anunciándoles a Jesucristo”, dijo el cardenal.

Fuentes de la Iglesia católica aseguraron a CONFIDENCIAL que los obispos decidieron “guardar” silencio en esta tercera reunión anual de la Conferencia Episcopal. “No quisieron decir nada y piensan en un mensaje para diciembre, sin perder la esperanza”, confiaron.

“Queremos decirles que siempre cuenten con nuestras oraciones. Estaremos ahí pendientes de cada uno de ustedes. Que nuestra oración les acompañe siempre. Cuenten con nosotros y nosotros contamos con todos ustedes”, agregó Brenes.

Monseñor Jorge Solórzano, obispo de la diócesis de Granada, confirmó a CONFIDENCIAL que, en efecto, no hubo mensaje episcopal tal como se esperaba. En torno a la reunión de los obispos había una gran expectativa de feligreses, tomando en cuenta la defensa que el clero católico ha representado para los ciudadanos frente a la violación de los derechos humanos, tras la masacre perpetrada por policías y paramilitares.

“No hubo mensaje episcopal. El trabajo (de la reunión) fue analizar la acción pastoral de este año, y analizar las líneas de acción del año próximo”, aseguró Solórzano. El obispo Rolando Álvarez, de la diócesis de Matagalpa, añadió: “Trabajamos por líneas pastorales más firmes, identificadas con el análisis de la realidad del país. Siempre en comunión todos los obispos”.

La campaña contra Báez

La Conferencia Episcopal tampoco se refirió a la campaña oficial de ataques y amenazas contra el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, acusado de “asesino” en las redes sociales por Laureano Ortega, hijo de la pareja presidencial y su delegado para asuntos de Estado.

La campaña, que aún continúa en los medios oficiales y redes sociales, demanda que Báez sea juzgado y encarcelado por presuntos delitos de “golpismo”, o lo conmina al exilio fuera del país.

El régimen realizó una recolecta de miles de firmas, entre sus partidarios y empleados públicos, para solicitarle al papa Francisco que retire a Báez de su gestión pastoral en el país.

La carta fue entregada  en Managua al nuncio apostólico Waldemar Sommertag, sin embargo, no se espera ninguna respuesta de parte de El Vaticano. La semana pasada, durante una homilía el papa Francisco, sin referirse al obispo Báez o a Nicaragua, habló de los gobiernos dictatoriales que tratan de “ensuciar” a sus oponentes con difamación y calumnias.

¿Esperan “retomar rol mediador”?

“Ha sido sorprendente que no haya habido un mensaje, pero están actuando para que el Gobierno los pueda llamar a la reanudación del Diálogo como mediadores”, valoró el educador Carlos Tünnermann, sobre el rol de la Conferencia Episcopal como delegada de la sociedad civil ante el Diálogo Nacional, suspendido desde junio. Tünnermann calificó el silencio como un acto comedido, pues ante los ataques directos del régimen a los obispos, optaron por tomar distancia de los señalamientos de la dictadura.

“Quizá creyeron que era más prudente no sacar ese mensaje episcopal, porque ahora que se aprueben las leyes (de sanciones) en Washington, Ortega se vea en la necesidad de reanudar el Dialogo… quizá piensen que sea mejor por el momento esperar un poco, porque no han dicho que no lo van hacer”, opinó Tünnermann.

El exdiputado José Pallais catalogó como “desilusionante” no tener un mensaje de los obispos dadas “las expectativas, las dimensiones y el agravamiento selectivo de la represión” en contra de los ciudadanos en el país.

Según Pallais, el nuncio apostólico en Managua, Stanislaw Waldemar, es el único que mantiene contacto directo con el Gobierno de Ortega. “Hay gestiones, involucramientos de El Vaticano por reinstalar el Diálogo Nacional, y quizás eso sea considerado que si se busca que las partes retomen palabras, un mensaje de los obispos no abone ese objetivo”.

Eliseo Núñez, exdiputado, opinó que los obispos no emitieron un mensaje para “dar un espacio a algún tipo de gestión en camino”, y “no dar justificación” al régimen para que los aparte como mediadores del Diálogo.

“Los obispos mostraron agradecimiento con la gente, y vuelven a sus parroquias a hacer el trabajo clerical. No solo el trabajo pastoral. El trabajo clerical implica que la religión no puede operar al margen de lo que pasa en la sociedad”, dijo Núñez.