Confidencial

Obispos se reúnen con Daniel Ortega

Obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua durante la segunda sesión del diálogo nacional, el pasado 21 de mayo. Confidencial | Carlos Herrera

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) informó que se reuniría hoy con el presidente de Daniel Ortega en la Casa de los Pueblos, antiguo Palacio Presidencial, en Managua, para discutir temas relacionados a la “justicia y la democracia”, con el fin de valorar si puede continuar el Diálogo Nacional que pretende hallar una solución a la profunda crisis que sufre el país desde el 18 de abril, cuando se desataron las protestas contra el Gobierno de Ortega.

Tras la reunión, los obispos convocaron a una conferencia de prensa en la cual el cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua, leyó un breve comunicado, y se anunció que no se responderían preguntas de los periodistas. La conferencia que originalmente se había citado para las 7:30 de la noche se adelantó para las 5:30 de la tarde y finalmente comenzó luego de las 6:30 p.m.

La reunión de hoy estaría marcada por los simbolismos. Primero porque los obispos lograron que Ortega se reuniera con ellos fuera de El Carmen, casa presidencial, secretaria del Frente Sandinista, hogar de Ortega y sede de un Consejo de Comunicación etéreo controlado por la vicepresidenta Rosario Murillo. La reunión, además, se da ocho días después de la masacre del Día de las Madres, cuando turbas del Frente Sandinista y grupos paramilitares dispararon contra cientos de miles de manifestantes que habían marchado en Managua en homenaje a las madres de las víctimas de la represión de abril y exigiendo la salida del mandatario.

Ortega no cumplió con el cese a la represión, el principal requerimiento de la CEN y una de las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que el Diálogo continuara. Los obispos suspendieron las conversaciones primero por la intransigencia del Gobierno de discutir en el Plenario del Diálogo reformas que permitan la democratización del país y luego decidieron suspenderlo indefinidamente por la violencia desatada contra los nicaragüenses que se manifiestan de forma pacífica.

ONU, UE, y OEA podrían ser garantes

Mientras los obispos se preparan para reunirse hoy con el presidente Ortega, al conteo macabro de muertos -que se acerca a 130- se le suma una economía que está al borde del colapso y una ciudadanía que demanda la salida del poder de Ortega y Murillo. 

La agenda del diálogo nacional que recoge las demandas nacionales de justicia y democratización está estancada por la represión desata por el régimen y por la faltad e voluntad política del Gobierno. Al suspenderse del diálogo, la Alianza Cívica que conforman estudiantes universitarios, campesinos, empresarios y sociedad civil, demandó el cese de la represión y la necesidad de contar con garantes internacionales, que se sumen a la labor de los obispos, en su condición de testigos y mediadores, para asegurarse que Daniel Ortega cumpliría lo que llegue a firmar. 

Para el exembajador ante la OEA, José Luis Velázquez, ese garante internacional podría estar conformado por un consorcio de organizaciones como la Organización de Naciones Unidas (ONU), la OEA y la Unión Europea.

“Podrían formar un consorcio perfectamente, porque estamos improvisando. Todas las cosas son inéditas. Todo depende de cómo podemos hacer las combinaciones necesarias para buscar una verdadera solución en Nicaragua”, aseguró. , al ser entrevistado en el programa de televisión Esta Noche, que se transmite por Canal 12.

El diplomático opina que es perfectamente factible “articular un mecanismo de garantía de estos acuerdos, porque ya tenemos un mediador y testigo, pero necesitamos un garante porque sabemos que Ortega no cumple sus compromisos. Es fundamental tener un garante internacional para lograr una solución a la situación que estamos viviendo”.

El excanciller Francisco Aguirre Sacasa recordó que hace algunas semanas, cuando se habló de la participación de la OEA en el Diálogo Nacional, los obispos dijeron que no tendrían ningún problema, siempre y cuando el propio señor Almagro llegase al Diálogo.

Mientras eso se decide, habría que definir en qué rol, especialmente considerando la cantidad de ‘anticuerpos’ que genera el secretario general Luis Almagro.

El excanciller recordó que, si bien ha dicho en varias ocasiones que no le tiene confianza a la OEA, admite que ese organismo continental “puede cambiar, puede modular su postura”, por lo que invita a esperar que ahora “la OEA actúe de una manera diferente con nuestro país”, advirtiendo que “¡hay que estar muy pendiente de ellos!”.

   Aguirre Sacasa identifica que “la buena fe por parte del Carmen, (sitio de la residencia presidencial) es el ingrediente clave para resolver el problema. Mientras no exista eso en Nicaragua, seguimos patinando”. Lo segundo es que tiene que haber un acuerdo mayoritario de que esta situación no puede llegar hasta el 2021. “Tiene que haber elecciones anticipadas”, sentencia.

Lo tercero es que el Consejo Supremo Electoral se tiene que transformar en su totalidad, cambiando no solo a todos los magistrados, sino a quienes están “en las entrañas del Consejo, que son los que ejecutan los fraudes”.

José Luis Velásquez considera que Ortega y Murillo deben abandonar el poder y desechar la idea de quedarse a entregar la banda presidencial al sucesor que elija el pueblo en elecciones libres, justas y transparentes.

“El problema es que cada día que pasa, en vez de refrenarse y dejar espacio para abrir las conversaciones, estos señores agravan la represión, y al hacerlo se va produciendo un rechazo profundo y las puertas se van cerrando para las soluciones pacíficas”, observó el diplomático.