Opinión

Oficios en tiempos de cólera

Estudiantes Onofre Guevara

A esta generación de jóvenes que, desarmada como está, destruye esquemas políticos, le debemos honor, respeto y solidaridad



I.- Triste oficio el de Moncadita: repetir las mentiras de Ortega como verdades, y al mismo tiempo calificar como una mentira la verdad de los hechos delictivos de Ortega.  Y este oficio lo desempeña en los escenarios que su patrón le designe, pues para mentir basta no ser honesto, ni para ello se requiere de un lugar especial. Se puede mentir en casa o ante el público en un escenario internacional. Es un oficio todo terreno, sin tiempo ni calendario, como el oficio del Caballo viejo… aunque se trate de un viejo caballito Poni.  

El oficio de mentir puede causar risas o provocar tragedias. Y,  quien también miente puede  hacerlo con la cara muy seria, y hasta con cara de ganas de llorar. Es lo que a mí me pareció, cuando Moncadita, al mentir sobre los sucesos trágicos de nuestro país, en la OEA.  Allí presentó a su gobierno como la víctima de los  “vandálicos”, y dio la impresión de que iba a pedir… ¡medidas cautelares para la Policía y sus paramilitares!

Oficio: delincuente

II.- Después de casi tres meses de violencia oficial causando centenares de asesinatos, miles de heridos, centenas de encarcelados, torturados y amenazados, las secuelas del ortegato son impredecibles.  Pese a lo trágico del presente, es también la víspera del día de la libertad.  Por hoy, sigue viéndose y sintiéndose la delincuencia común con amparo en la delincuencia oficial, aún más después del 18 de abril, día inaugural de la peor etapa represiva de esta dictadura. Están utilizando el oficio delictivo común con fines políticos represivos.  Me refiero a que el oficio de carteristas y roba-celulares en calles y transporte público, ahora se practica en cualquier parte y los delincuentes viajan en vehículos asignados. 

Sin salir de mi casa, fui testigo de robos en perjuicio de tres mujeres jóvenes, lo que sugiere el florecimiento nacional de ese oficio. A las siete y media de la noche del lunes, dos jóvenes platicaban frente a mi casa, cuando de pronto frenó un carro rojo, salieron dos hombres armados y las despojaron de sus celulares.  El miércoles por la mañana, a unas veinte varas del robo anterior, un carro blanco frenó frente a una muchacha, salió un delincuente armado y le arrebató celular y dinero.

El negocio florece, porque la Policía no le hace caso a las denuncias y, además de estar ocupada en la represión, sabe que son robos políticos disimulados como robos  comunes: una se queda con los celulares y los otros con el dinero.  O sea, ella pone los materiales (los carros) y ellos “la mano de obra”.  ¿Con qué fin?  Descubrir en los celulares mensajes políticos contra la dictadura y los contactos de sus dueños para la persecución y el secuestro.  ¡De un 1984 orweliano al cibernético 2018 ortegueano! 

El Reto y 100% Noticias

III.- En estos tiempos de cólera, ocurre de todo en el oficio de informar.  Antes del 18/04/18 yo buscaba programas en la televisión, y  cuando escuchaba la musiquita de fondo que caracteriza a 100% Noticias, seguía mi búsqueda de otros  canales. Pero, como me sonaba familiar la musiquita, averigüé sobre la misma. Antes debo confesar, que ahora no puedo estar mucho tiempo viendo televisión sin pararme a ver el Canal 63 para informarme a cualquiera hora con sus primicias.  Es el Canal que durante esta cólera nacional más tiempo utiliza para informar la verdad, y con el valor de sus periodistas para decirla. 

Ahora, ya recuerdo cómo conocí la musiquita que utiliza 100 % Noticias: se trata de la música del ballet El Reto, una danza del repertorio del Ballet Nacional de Cuba, cuyo tema es una pelea de gallos, lógicamente,  en una gallera.  El Reto de 100 % Noticias, no es bailar, sino seguir portándose como gallo fino y nunca utilizar la mentira en su oficio. Para oír mentiras… ¡sobran los canales del orteguismo!

¡Ay, qué tiempos aquellos, señor don Simón!

IV.- De El Repliegue táctico de 1979, ni Daniel ni Rosario saben por dónde transcurrió, porque entonces estaban oyendo los tiros de largo en San José, Costa Rica.  Pero, cuando pasaron a ser dueños del poder, de esta efemérides hicieron una caricatura.  Ese es su oficio: caricaturizarlo todo.  

También la nostalgia es su oficio político, sobre todo, ahora que se aproxima el 19 de julio y las masas celebrantes se les han sido para siempre.  La comenzaron a perder desde el 18/04/18, y ahora –nostálgicos de cuando reunían a las masas en plazas públicas, están desempolvando los archivos fílmicos de su TV para añorar aquellos dorados tiempos,  y estimular a su escasa clientela de hoy a que lo hagan juntos, pero separados por el tranque de El Carmen.  

Lo duro para ellos, vendrá en el futuro –más temprano que tarde—  será cuando vean los documentos fílmicos de su genocidio, si es que para entonces ya recuperaron la conciencia.  Así, recordarán con nostalgia su oficio criminal.  Para las familias de sus víctimas, ver los documentos fílmicos de la tragedia les dolerá otra vez.  Pero será un estímulo para cumplir la promesa… ¡de nunca olvidar ni perdonar!

¡Que vivan los estudiantes!

V.- Esos que no se asustan de animal ni policía.  Los que nuestra historia les ha hecho depositarios de los valores y el valor de las generaciones de jóvenes sacrificadas por la libertad una y otra vez.  Con su sacrificio, estos jóvenes están reescribiendo nuestra historia: 

*La de Sandino traicionado, burlada y ofendida por Ortega.

*La del primer estudiante asesinado por un Somoza: Uriel Sotomayor.

*La de los cuatro estudiantes asesinados en León el 23 de julio de 1959, y del estudiante asesinado un año después en Managua, por otro Somoza.

*La de los estudiantes y jóvenes trabajadores asesinados, torturados y los caídos combatiendo a un Somoza más, desde los años 60 hasta 1979.

*La de los jóvenes de todos los oficios y signos políticos muertos en las luchas fratricidas de los 80.

*Nuestros jóvenes son los mismos que con su lucha reivindican la sangre de sus compañeros asesinados con el oficio de los tres Somoza… por un solo Daniel Ortega.

A esta generación de jóvenes que, desarmada como está, destruye esquemas políticos, moraliza al pueblo con su forma de hacer política y manda a la jubilación a los partidos tradicionales; a esta juventud que nos anuncia el despertar de la Nicaragua democrática y libre, le debemos honor, respeto y solidaridad. 

Ortega clama por la injerencia 

VI.- Si alguien duda acerca de por qué Daniel abandonó su discurso “antiimperialista”, cuando más lo necesita por la ponchada que le dieron a sus secuaces, la respuesta está en sus pláticas secretas con personeros yanquis en busca de una caída suave.  Entonces, ¿por qué no para la matanza?, se preguntarán. 

Porque eso estimula los discursos y mensajes de los Marco Rubios ultraconservadores, quienes demandan acciones duras en su contra, lo cual le permite a Ortega hacer su papel de líder “heroico” ante la izquierda chata internacional.  Pero él y sus defensores del exterior, no cuentan con el pueblo alzado en rebeldía cívica de masas, que lo tiene entre y dos, diciéndole… ¡de que te vas, te vas!