Reporte ciudadano

Opinión | Un intercambio sobre la Alianza Cívica

Una conversación por WhatsApp sobre la realidad de Nicaragua y la posición de la Alianza Cívica


  • Nadine Lacayo Renner
  • 11 de marzo 2019

Una ciudadana compartió a Reporte Ciudadano, de Confidencial, esta conversación que sostuvo por WhatsApp, el reciente 10 de marzo. La plática comenzó antes de que la Alianza Cívica anunciara su retiro de la mesa de negociación y continuó después de este comunicado, en que la coalición (que reúne a la sociedad civil, campesinos, estudiantes y empresarios) advirtió a la dictadura de Daniel Ortega que no volverá a la mesa de negociación mientras no libere a los presos políticos y de muestras de buena voluntad política.

La conversación también retrata un ángulo del sentir ciudadano sobre la realidad de Nicaragua, la posición de la Alianza Cívica y la búsqueda de un diálogo nacional para dar una salida pacífica a la crisis de Nicaragua.

9:00 AM (antes del comunicado de la Alianza Cívica)

– Todo cuanto te he comentado por WhatsApp este fin de semana, es el resultado de mis cavilaciones batidas con la temperatura de mis sentimientos que, sin poder atajarlos, navegan en mis arterias alborotadas cuan ríos bravos pletóricos de vida y que me apartan del peligro de la mansa inercia, o de la vacía esperanza clerical que yo jamás aprendí a practicar, y peor que lo haga ahora, en esta curva empinada de mis años, con la piel de mi alma sensitiva y alerta, y también asoleada, cargando apenas un maletín de alarmas en este viaje de vuelta de mi vida.

– Igual me pasa a mí. Me resulta arduo tomar distancia de esta tragedia, meter la cabeza en una hielera, luego sacarla y ponerme analizar desde el último piso de la gélida razón, lo que pueda o no suceder mañana o pasado mañana o no sé cuándo con la “negociación” en cualquiera de las circunstancias que la viabilicen y la hagan triunfar o fracasar una y otra vez.

-Te entiendo porque de lo que estoy segura, es que la mayoría de este pueblo tomamos ese “dialogo” como un “trago amargo”, porque si te pones a pensar a fondo, recordar, ver a tu alrededor, y aun suponiendo que se llevaran ventajas a favor de las víctimas, presos de conciencia y del pueblo atado de pies y manos, sentarte a negociar con los asesinos de tus hijos, la justicia y la libertad, y peor aún, con un AK en la sien, es una acto horrendo. Esencialmente eso es lo que está en el corazón de esa “negociación políticamente necesaria”.

– Es un ¡trago amargo! Lo sabíamos, lo hemos sabido, pero solo porque los fusiles nos apuntan y “tenemos que acabar con la crisis” en esta parcela del mundo masacrada por ellos, hundida por ellos, me refiero al par de engendros humanos obsesionados por la riqueza y el poder que asaltaron, y con lo mismo que han pisoteado y destruido: la democracia, y ahora se mantienen en sus cuevas, pero afuera nos apuntan con sus armas.  No quiero y no puedo ser políticamente correcta en este tiempo, y más aún, cuanto ya le he dado vuelta a la página de mi vieja manía de pensar desde lo teórico y lo político, que según las definiciones universales (vos lo sabes mejor que yo) “es la rama de las ciencias sociales que se ocupa de la actividad en virtud de la cual una sociedad libre, compuesta por personas libres, resuelve los problemas que le plantea su convivencia colectiva”.

– Si este pueblo sin derechos hoy, nos apegáramos a ese concepto enloqueceríamos de rabia frente a la “negociación”, porque si fuéramos libre, bastaría con encerrar a los tiranos en la celda de una prisión o, en el peor de los casos, abrirles una puerta para QUE SE VAYAN, que es lo que todo el mundo quiere. Pero no es así, hay que dejar a un lado los deseos, decís y ver la realidad, y entonces “negociar”. Yo te contesto, que son los deseos del pueblo quien lo empujan contra la realidad, y es por eso, que si bien estamos bien jodidos, ellos están peor. La realidad y los deseos, aunque estemos en esta crisis de  justicia, hambre y libertad están de nuestro lado. Por eso no acepto una “dialogo” como el que se estaba teniendo: SIN CONDICIONES.<4. 00 PM (después del comunicado de la Alianza Cívica)- Ya,  al fin estoy respirando con sosiego y calma después de leer el comunicado de la Alianza Cívica en que por fin parece que escucharon las voces de las mayorías. Dicen que solo se “retomaran su asistencia a “la mesa de negociación una vez que el gobierno de Nicaragua brinde al país muestras contundentes para encontrar soluciones integrales a la crisis…” (El entrecomillado es mío, pero podes leer completo el comunicado, que te adjunto y está recién publicado). También te mando el artículo de Confidencial escrito por Luis Rocha  (el hijo del poeta del mismo nombre) que se llama HAY ESPERANZAS QUE MATAN. Muy bueno, léelo y ojala que la Mesa Redonda de los Caballeros las lean.

-Gracias por la información, solo puedo decirte que más le vale a la AC que  haya tomado esa posición y detenga su inicial desesperación, pues de lo contrario hubiese quedado sepultada en el descrédito, con lo que NO me hubiera alegrado porque es un mecanismo adecuado, aunque renco por la ausencia de los campesinos y mujeres, pero que hasta no hace mucho, tenía la confianza siempre recelosa de las mayorías, incluso la mía aunque no acostumbro a dar cheques en blanco a nadie, a pesar que ahí tengo amigos.

– Yo te entiendo porque para mí fue obvio que se fueron de boca y en quince días apenas asomaron la nariz para acompañar al embajador del Vaticano, informando con una solemnidad risible, una lista de idioteces disque técnicas.

– Te doy la razón, porque yo aplaudo esa decisión también con sobriedad y guardando mis reservas, vos sabes, por mi costumbre de años a no confiarme demasiado, igualito que mi “iletrado” pueblo pero que no es pendejo y del cual vivo aprendiendo.

– Espero pues, que con esto los futuros negociadores o no sé si serán los mismos, me tiene sin cuidado eso, tomen conciencia plena del candor que los acompañó, y ojala que ahora estén “ojo al cristo”  con las trampas de Ortega, que aunque no quiero sobreestimar, ha dado cientos mostrado sistemáticamente muestras de malditas artimañas que, si no fueran por la naturaleza lumen de sus acciones, serían dignas de ser comparadas (quitando la elegancia) con las de Maquiavelo.

– Todo los argumentos para esta decisión están en las redes y artículos de opinión, por eso no te ahondaré más, solo espero que no teman a la crítica y que mi querida y admirada Sofía Montenegro, no mande a tomar tafil  a quienes critiquemos sana, constructivamente y con energía. Para mi, sigo diciendo que son mas bonitas las certeza que la  confianza y la esperanza!