Política

Oposición se organiza en los municipios para enfrentar Estado policial

Aunque que poco se habla de manifestaciones de resistencia cívica, la ciudadanía sigue exigiendo la salida de Daniel Ortega

A pesar que pareciera que las manifestaciones cívicas se han apagado por el Estado Policial que vive Nicaragua, las organizaciones opositoras  afirman que estas se siguen dando en los municipios de Nicaragua, donde la gente sigue exigiendo la salida del régimen de los Ortega-Murillo. 

Ivania Álvarez, del consejo político de la Unidad Azul y Blanco (UNAB), relata que al menos en 128 municipios del país, donde tienen presencia, siguen existiendo manifestaciones cívicas de la población. Además indica que están trasladando sus quejas, carencias y necesidades, para que sean denunciadas a nivel nacional.

Entre las mayores necesidades de la ciudadanía, está una solución definitiva al alza inclemente de la energía eléctrica, la criminalidad incesante como consecuencia de la liberación de reos comunes y la falta de libertades. 

Según Álvarez, la ciudadanía ha visto en la UNAB una especie de repositorio de denuncias donde buscan una solución a sus problemas dado que el actual régimen de los Ortega-Murillo no resuelve las necesidades de la ciudadanía. 

“Quiero decirte que en muchas de nuestras estructuras hay trabajadores del Estado y hay muchos maestros, enfermeros, trabajadores de la alcaldía y servicios públicos que nos están pasando información”, dijo Álvarez al periodista Carlos Fernando Chamorro, durante la transmisión dominical del programa Esta Semana. 

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos que se realizan desde la ciudadanía para lograr el cambio, Álvarez menciona dos factores que inciden en la lucha: quienes todavía quieren que el régimen se mantenga en el poder y la crisis actual por la que atraviesa la Coalición Nacional. 

“Reconfigurar la Coalición” 

Esas prácticas que menciona Álvarez han llevado a que el director de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, Juan Sebastián Chamorro, plantee la posibilidad de “reconfigurar” la Coalición Nacional y enfocarse en una “alianza más funcional, menos burocrática y enfocada en torno a las elecciones”.

A criterio de Chamorro, la Coalición “no ha logrado inspirar” a los miles de nicaragüenses que a diario sufren el abuso de poder de Daniel Ortega, debido a que ha sido diseñada “como un partido político con una estructura pesada, burocrática, constitucional, con comisiones y comités”. Pero en este momento se necesita “una alianza electoral flexible”, que resuelva el impase en que se encuentra la oposición.

Si se constituyera una alianza electoral, su único objetivo sería presionar “para que se den las reformas electorales”, explicó Chamorro durante una entrevista en el programa Esta Semana.  Pero si eso no fuera posible, entonces “todos unidos decir no participamos en las elecciones”.  

El vacío de los estudiantes

Uno de los temas de fondo que no han logrado resolver dentro de la Coalición Nacional es la representación de todas las fuerzas políticas, como los movimientos estudiantiles que se unieron a partir de abril de 2018, quienes han expresado que no van a participar en la Coalición. Por lo que Chamorro insiste en su propuesta de una “alianza electoral flexible”.

Según Chamorro una alianza electoral con “otras organizaciones opositoras que quieran ser parte de un proceso de reformas electorales y eventualmente ir a una elección”, podría ser “la solución para destrabar el impasse que hay en el tema de balance dentro de la Coalición”. 

Además, Chamorro aseguró que en los territorios “hay mucho entusiasmo” con el tema de la organización territorial. “Lo que nos dicen las organizaciones locales, las bases, es la importancia de la unidad que debe haber entre nosotros los opositores”, subrayó.

La resistencia continuará 

Mientras se logra la integración de todo los sectores a la Coalición Nacional, y a pesar del estado policial en el que actualmente se encuentra el país y que evita a toda costa cualquier tipo de manifestación en contra del régimen, Álvarez considera que la “resistencia”, es una forma de enfrentar la actual crisis que enfrenta el país. 

Por ello comparó la resistencia que han mantenido los grupos feministas y campesinos a lo largo de varios años y con esto pretenden que en el futuro, la salida al régimen pueda lograrse por la vía electoral. 

Para eso, asegura que desde la UNAB mantienen las expresiones cívicas que se conocen como “jornadas azul y blanco”, que pueden ser pequeñas manifestaciones en puntos clave, lanzar globos azul y blanco a las calles o incluso poner la bandera de Nicaragua al revés, para mostrar que el país sigue secuestrado. 

Esto ha provocado que la Policía también persiga a quienes usan los colores azul y blanco, a pesar que son los colores de la patria, y según Álvarez, esto ocurre porque “el azul y blanco ya no les pertenece”. 

Más en Política

Share via
Send this to a friend