Política

Oposición debe revisar su estrategia para ejercer más presión

Dora María Téllez: “Ortega está a la defensiva”

Pide que le quiten las sanciones como precondición para volverse a sentar a dialogar



El discurso “duro” ofrecido por el comandante Daniel Ortega este 19 de julio, dando por cerrado el diálogo con la Alianza Cívica y descartando el adelanto electoral, tuvo el propósito de “animar a su base partidaria”. Esa es la lectura que la exguerrillera sandinista Dora María Téllez le da al acto del 40 aniversario de la Revolución Sandinista, en un momento, en el que opina, al régimen le flaquean hasta sus seguidores más leales.

“Fue un discurso defensivo. Debe elevar la parada porque su situación es terrible”, aseguró Téllez, dirigente del Movimiento Renovador Sandinista, en el programa Esta Semana. La exguerrillera no cree que el anuncio de Ortega respecto a la negociación con la Alianza Cívica y el adelanto electoral sea tema cerrado. “Lo mismo hizo en septiembre de 2018. Pegó alaridos diciendo que no hay diálogo, que iban a dialogar solo con sus bases… pero al final se terminó sentando y liberando a los presos políticos”.

Es por esa razón que Téllez sostiene que la arenga de Ortega busca frenar “la erosión dentro del propio sandinista”. La historiadora recordó la caravana de El Repliegue, un evento partidario colmado de policías, paramilitares y empleados públicos obligados a asistir. Este 19 de julio los trabajadores del Estado narraron a Confidencial las presiones para asistir a la plaza so pena de despido.

“Es un régimen que está en agonía, que ya no resolvió sus factores de poder, y no fue capaz de componer nada de los elementos que le permitían estar en el poder. Se le ha erosionado su base leal”, insistió Téllez. No obstante, Ortega también está proponiendo otra movida política.

Aunque Ortega no lo dijo directamente, Téllez afirmó que el dictador “sube la parada” en la negociación política, estableciendo cómo precondición para retomar el diálogo el levantamiento de las sanciones internacionales. El caudillo sandinista ofreció además una reforma electoral “dentro del marco de la ley”.

“Ortega tratando de decir que le quiten las sanciones como precondición para volverse a sentar a dialogar. Es lo que está tratando de decir porque sabe que no tiene ninguna salida. Hace una ofertita, y dice voy a reformar el sistema electoral”, analizó Téllez. “Una oferta chiquita como un caramelo, para ver si alguien al otro lado agarra la vara, y le dice vamos a quitar la sanciones y le dice sentate. Eso lo que Ortega busca. Pero lo que puede lograr es lo contrario. La Unión Europea va sancionar si Ortega no se sienta”, agregó la historiadora.

Súplicas para levantamiento de sanciones

Fuera de los guiños evangelistas y de culto a la personalidad, el acto del 40 aniversario estuvo centrado en la súplica del régimen de levantamiento de las sanciones internacionales (en especial las norteamericanas), las cuales han afectado a funcionarios cercanos a la pareja presidencial y a su hijo Laureano Ortega Murillo. El gobierno invitó al acto al predicador Ralph Drollinger, un ultraderechista de Donald Trump, y el sacerdote católico, Antonio Castro, le “pidió que cesaran las imposiciones, la Magnitsky y la Nica Act”.

Foto: Carlos Herrera/Confidencial

“Los Ortega están en una situación de desesperación por las sanciones. Encontraron ese canal (el del predicador Drollinger), que no es el canal diplomático, y creyeron que por esa vía podían entrar. Entrar a pedirle a Trump y al grupo que gobierna Estados Unidos que baje las sanciones”, explicó Téllez.

Sin embargo, en el mismo acto en Plaza la Fe, la tarea se ofuscó. El predicador se levantó de su silla y abandonó la plaza cuando la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, comenzó a vociferar contra Trump.

Téllez aseveró rotunda “que Ortega se equivoca” si “cree que puede seguir jugando con la economía de los nicaragüenses”. Es decir, alargando más su régimen y la crisis con la imposición de precondiciones para dialogar, exigencia de la comunidad internacional, en especial de 21 países de la Organización de Estados Americanos (OEA).

“Hay desempleo tremendo. A los empleados públicos todos los días los están esquilmando, los cascan con dinero, y ellos están enfrentando también el costo de la vida”, señaló Téllez. Ortega no tiene manera de estirar la condición en la que se encuentra su régimen y el país. Entonces está jugando a prenegociar y precondiciones para sentarse a negociación”.

La OEA todavía no conforma al Comisión de Alto Nivel para darle seguimiento a la situación de la crisis nacional, como uno de los pasos previos a la activación de la Carta Democrática. Téllez dijo que con las declaraciones de Ortega este 19 de julio, esa conformación debe acelerarse.

“Los tiempos internacionales realmente son lentos. En el caso de Nicaragua se han acelerado, pero ese es el defecto de la actuación internacional. Ortega le puso un tizón en el cuello al Consejo Permanente de la OEA para nombrar la comisión de Alto Nivel. Si esa gente estaba dando un compás de espera, o voluntad de negociación, aquí está claro que no hay”, aseguró Téllez.

De acuerdo a la exguerrillera sandinista, el problema del dictador es que no tiene capacidad de revertir el nivel de aislamiento que sufre. “La única manera que el régimen de Ortega resuelva, es que revierta las condiciones que se han producido desde abril de 2018 a la fecha. Y nada de eso ha pasado. Cada vez está más aislado y ahora con su base social erosionada. Además, hay una oposición más amplia, que ve que este hombre está hundiéndonos económicamente. No solo sigue matando, y encarcelando, sino que además nos hunde a todos”, advirtió Téllez.

Oposición azul y blanco debe “replantear estrategia”  

Téllez recomendó que con el anuncio de Ortega este 19 de julio, la oposición Azul y Blanca (Alianza Cívica, Unidad Nacional Azul y Blanco, y otras instancias), deben replantear su estrategia.

“La Alianza Cívica hizo bien: Puso el anzuelo y Ortega picó. Le puso a Ortega una fecha del 31 de julio para retomar el diálogo, de manera que queda claramente despejado sobre quién no tiene voluntad de diálogo. Eso somete a Ortega presiones internacionales adicionales. Pero yo sí creo que la Alianza tiene que replantear su estrategia”, dijo Téllez.

Miembros de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, en conferencia de prensa, este 3 de abril, en el Incae. // Foto: EFE

La dirigente del MRS propuso la Unidad Nacional Azul y Blanco, junto con la Alianza y el resto de sectores auto convocados del país, elevar la presión a todos los niveles. Dentro y fuera del país. Según ella, resulta importante el tema de organización territorial de la Unidad Nacional Azul y Blanco. Téllez aseguró que esa organización “le va a dar el golpe final a un Daniel Ortega que miente al decir que puede barrer unas elecciones en 2021”.

“Las cosas que hemos hecho han dado un gran resultado pero tenemos que repensarla. Las puertas cerradas a la dictadura ha dado resultado; es un golpe tremendo. La resistencia en las redes sociales el régimen no la ha podido controlar. Ni los piquetes exprés. Tiene que ser una resistencia que yo le llamo ‘la guerra de las pulgas’: golpear por todos lados. Desde cada sitio en la manera que se pueda, para poder distraer a la represión, y evitar que golpee las fuerzas del pueblo azul y blanco que está luchando”, propuso Téllez.

“Ortega solo entiende un mensaje duro. Ortega entiende con sopapos. Solo lo hace entender las sanciones, la presión y los golpes. Lo que Ortega está claro que la resistencia interna no ha frenado. Ni lo va a frenar. Pero hay que pasar a otro nivel de acciones”, concluyó Téllez.

Más presión empresarial

El presidente del Cosep, José Adán Aguerri (c), habla junto al director ejecutivo del
Funides, Juan Sebastián Chamorro (i), y al presidente de Upanic, Michael Healy. Foto: EFE /Jorge Torres

 La exguerrillera sandinista insistió que los empresarios también se ven afectados por la crisis nacional. Aunque golpea en mayor medida a los medianos y grandes empresarios, los grandes tampoco escapan. La exguerrillera reconoció el papel de de los empresarios durante la crisis, pero los alentó a que pueden hacer más al respecto.

“La gran expectativa que hay, es ver una gran reacción empresarial mucho más contundente ahora. Han sido bastante consecuentes de abril a la fecha en establecer distancia con Ortega. Eso ha quedado clarísimo. Lo otro es que han planteado su vocación o decisión de contribuir restablecimiento democrático, pero hace falta contundencia en las acciones. El que más tiene es el que más debería poner en esa lucha”, recomendó.