Política

Habla de reformas electorales hasta para 2021 y descarta liberar a presos políticos

Ortega abre puerta a la OEA, pero no ofrece salida a la crisis

Núñez: “Hasta que no termine el tema venezolano, Ortega no va a tener una decisión sobre si negocia o no negocia una salida política en Nicaragua”



La invitación del régimen de Daniel Ortega a Gonzalo Koncke, jefe de gabinete del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, fue una estrategia política de parte de la dictadura sandinista para retrasar la aplicación de la Carta Democrática y abrir una “negociación” sin ofrecer ninguna concesión a cambio, considera el abogado Eliseo Núñez, exdiputado opositor por el Partido Liberal Independiente (PLI).

“Él abrió una negociación sin dar una sola concesión, que es lo que él cree le puede servir en caso que tenga que conceder algo. Por el momento cree que no tiene que conceder nada, que él ganó la guerra, que la gente está tranquila y que el pueblo se arrepintió de haberse rebelado y ahora es un asunto de tiempo para que vuelvan a confiar en que él es el padre de la prosperidad en el país”, expresó Núñez.

Koncke visitó Nicaragua de forma sorpresiva para reunirse con el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El alto funcionario de la OEA llegó el miércoles por la noche a Managua, salió el jueves de su hotel sin responder las consultas de los medios de comunicación, y al volver portaba un documento con el logo de la Cancillería de la República, pero tampoco dio detalles, partiendo al día siguiente.

Intento para ganar tiempo

A juicio de Eliseo Núñez, Ortega está totalmente fuera de foco, respecto a lo que realmente puede pasar en el país, y considera que el mandatario analiza erróneamente la situación nacional a punto de creer que puede manejar el tema económico fácilmente.

“En el fondo está tratando de conseguir, no un arreglo político, sino tiempo suficiente para que la aplicación de la Carta Democrática se retrase lo más posible, mientras él observa y averigua cómo termina el tema de Venezuela. Hasta que no termine el tema venezolano, Ortega no va a tener una decisión sobre si negocia o no negocia una salida política en Nicaragua”, estima el exdiputado.

Carlos Tünnermann, educador y miembro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, coincide con Núñez en que Ortega está esperando qué sucederá en Venezuela en los próximos días, cuando Juan Guaidó, presidente encargado de este país, puso como fecha límite el 23 de febrero para recibir la ayuda humanitaria.

Los comunicados oficiales

A través de una nota de prensa publicada en su página web, la delegación de la Secretaría General de la OEA, informó que la delegación llegó al país por iniciativa “del Gobierno de Nicaragua” con la finalidad de mantener “conversaciones exploratorias respecto a la situación en el país”.

La misión planteó la liberación de los presos políticos, la necesidad de contar con avances en el proceso político electoral y la importancia de considerar las recomendaciones del Sistema Interamericano y otros aspectos, que no fueron aclarados en la nota de prensa.

Sin embargo, Ortega dijo que “a su entender las personas detenidas (presos políticos) han sido objeto del debido proceso” y que su intención es “fortalecer el proceso político electoral hacia 2021 en el marco de la Constitución y la ley”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que la reunión con la OEA fue un intercambio de información y perspectivas sobre la situación del país y sobre la importancia de dar continuidad a las “Mesas de Intercambio Constructivo” para avanzar en ruta hacia “reformas electorales y hacia las elecciones presidenciales del 2021”.

La información gubernamental no menciona ni una palabra sobre la situación de los presos políticos. Solo expresó que “valora la importancia de este intercambio y el acuerdo de mantener el canal de comunicación abierto con la Secretaría General de la OEA”.

En tanto la Secretaría General expresó que aguardará ante la eventualidad de poder proseguir las negociaciones en el marco de la agenda propuesta por la OEA, al tiempo que se acordó el mantenimiento de un canal de comunicación a tales efectos.

¿Stand by a Carta Democrática?

“La visita de la OEA le permite a Ortega mantener en stand by la aplicación de la Carta Democrática, que es lo que buscaría realmente, tratar de mantener en stand by el mayor tiempo posible la aplicación de la carta, porque eso ya sería el puntillazo a una situación económica que es bastante difícil para todo el país y para todo el Gobierno”, estimó el exdiputado.

Tünnermann, por su parte, lamentó que Ortega continúe negándose a encontrar una salida pacífica a la crisis que afecta al país y que hasta la fecha ha dejado 325 muertos confirmados, más de 700 presos políticos y miles de heridos.

“Sabemos que si no se resuelve el problema político, la crisis económica se va a agudizar. Este país no aguanta llegar hasta 2021 estando Ortega en la presidencia. Esta cerrazón de parte del Gobierno, de mantener que aquí cualquier reforma electoral tiene que ser en el horizonte de elecciones de 2021, cierra toda posibilidad de que se pueda resolver la crisis económica, porque la crisis económica, no se resuelve si no se resuelve el problema político, y el problema político pasa por la reforma del sistema electoral y adelanto de elecciones”, insistió Tünnermann.

¿Aceptará la OEA?

El académico también expresó que le parecía raro que la OEA pudiera aceptar que su trabajo fuese preparar elecciones hasta el 2021, cuando en ocasiones anteriores dijeron que tenían toda una propuesta que contemplaba elecciones en 2019.

“No sé si el comunicado de la OEA trata de poner las cosas de una manera diplomática más suave, como lo hace el Gobierno, que dice que valoran la visita y están dispuestos a conversar con la OEA, pero ellos insisten en que se trata de perfeccionamiento del sistema electoral con miras a las elecciones del 2021”, afirmó.

Tünnermann señaló que es paradójico que el Gobierno de Ortega haya llamado a la OEA para conversar sobre reformas electorales de cara al 2021, pues durante las últimas reuniones del Consejo Permanente tachó a este organismo de ser un instrumento del imperio, incluso, pidió la renuncia de Almagro al puesto de secretario general.

“Me parece que esto (solo realizar reformas electorales) puede crear una agudización de la crisis política y económica. Los comunicados no dicen todo lo que hablaron, debemos esperar cuál va a ser la información completa de Almagro cuando se reúna el Consejo Permanente para tratar el tema de Nicaragua”, estimó el miembro de la Alianza Cívica.

La opción del diálogo

La exguerrillera sandinista e historiadora, Dora María Téllez, consideró que Ortega endureció su posición frente a la demanda del Grupo de Trabajo de la OEA y del secretario general Almagro, así como lo solicitado por los delegados del Gobierno de Estados Unidos y los eurodiputados.

“Es bueno repetir lo que todos pensamos y decimos todos los días. No se puede iniciar ninguna negociación con rehenes: todos los presos y presas políticas deben ser liberados. No se puede iniciar ninguna negociación con represión y sin las libertades esenciales de expresión y movilización. Deben asegurarse las libertades de los nicaragüenses y debe cesar la represión”, manifestó Téllez.

Para Núñez, el diálogo debe realizarse siempre y cuando exista libertad de expresión irrestricta en Nicaragua, es decir, que 100% Noticias esté abierto, que el papel para los periódicos entre a Nicaragua, que los periodistas exiliados regresen al país, y que cese el acoso para los hombres y mujeres de prensa.

“En segundo lugar debe ocurrir la liberación de los presos políticos y en tercer lugar el cese absoluto del estado policíaco. Ortega tiene que permitir la movilización, meter a la Policía a sus cuarteles y dejar de reprimir a la gente, de secuestrar gente. Esas podrían ser las principales condiciones para sentarte a un diálogo”, opinó el exdiputado.

Acompañamiento internacional

Al margen de lo que señala el comunicado de la OEA, en el que se reporta el enroque del régimen, buscando permanecer en el poder hasta 2021, el sector privado no descartaba encontrar las formas de reanudar el Diálogo Nacional, suspendido en julio pasado.

“Se está buscando cómo propiciar la reanudación del diálogo. Esto pasa por varias etapas, y se tienen que transitar”, dijo una fuente del sector privado, que trabaja de cerca con el dueño de uno de los grupos empresariales más importantes del país, en referencia a que no hay un camino fácil o rápido para poder ver a los representantes de Ortega, sentados frente al pueblo otra vez.

La fuente descarta que si las partes se vuelven a sentar, sea para discutir temas menores o transitorios. Si hay diálogo “se tiene que abordar la parte política, que es el origen de los problemas que padece el país. Es en ese marco que se pueden discutir los problemas económicos”, sentenció, en consonancia con la posición unificada del sector privado.

En las últimas semanas, de forma intermitente pero cada vez más constante, se ha podido observar la insistencia de diversos actores y entidades internacionales que abogan por que el país busque una verdadera normalización, a través de un diálogo real.

Los presidentes de dos cámaras gremiales, adscritas al Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), reportan cómo “desde hace días estamos viendo la venida de los funcionarios estadounidenses, los europeos, el Vaticano, el representante de Almagro”, lo que los induce a pensar en la posibilidad de una reanudación del proceso de conversaciones.

Con todo, admiten que siendo ellos parte de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, y esta a su vez, de la Unidad Nacional Azul y Blanco, son estas las que tendrían que estar involucradas.

No hay dos sectores privados

Los entrevistados aseguraron que Cosep como entidad, no está participando de ninguna negociación con el Gobierno de Daniel Ortega, aunque “si es con el gran capital, no sabemos”, dijo el líder de una de las cámaras en las que se organizan algunas de las empresas que más aportan a la recaudación tributaria y la actividad productiva del país.

Al conocer esta aseveración, la fuente citada antes, argumentó que, “del lado del sector privado, no hay diferencias entre el gran capital y las cámaras del Cosep, porque hay una armonía en el actuar de todos, con roles diferenciados. Existe bastante consenso entre nosotros sobre cómo abordar esta problemática”.

El presidente del Cosep, José Adán Aguerri (c), habla junto al director ejecutivo del
Funides, Juan Sebastián Chamorro (i), y al presidente de Upanic, Michael Healy. Foto: EFE /Jorge Torres

Al analizar la presencia de actores internacionales, la fuente dijo que “en esta crisis tremenda, la comunidad internacional ha jugado su papel, y eso explica que la OEA se haya ocupado del tema; que Estados Unidos haya dictado sanciones, que viniera la CIDH, que se formara el GIEI, que llegara una delegación de Oacnudh, o la visita de los eurodiputados”.

“La comunidad internacional ha tenido una presencia activa y la sigue teniendo, para que este problema se solucione de manera pacífica y democrática. La comunidad internacional siempre ha estado gravitando alrededor de esto, y si se ve la posibilidad de una reanudación del diálogo, ellos se activan. Si se reactiva el diálogo, tenés que contar con la OEA para la cuestión electoral”, recalcó.

“No es que estemos a las puertas de un diálogo, pero sí hay un esfuerzo que pudiera, ojalá en un plazo corto, conducir a una reanudación del diálogo. Habrá que esperar para ver si puede cuajar, o no”, valoró.