Confidencial

Ortega acusa de “terrorismo” a excoronel EPS

Carlos Brenes, Coronel en retiro del Ejército Popular Sandinista (EPS), fue detenido por oficiales de una institución que una vez dirigió. Soldados del Ejército de Nicaragua lo retuvieron en la frontera de Peñas Blancas este miércoles cuando viajaba hacia Costa Rica, y luego se lo entregaron a la Policía Nacional. La justicia de Daniel Ortega lo acusa —junto a otros militares en retiro y exmiembros del extinto Ministerio del Interior (MINT)— como perpetrador de terrorismo y otros delitos por su supuesta participación en los tranques. 

El Mayor en retiro Roberto Samcam señaló como “cómplice al Ejército” por entregar a Brenes –un hombre de 66 años con problemas de diabetes e hipertensión– a la Policía “y al régimen de Ortega”, cuando “saben que ponen en riesgo su vida”. Samcam es una de las nueve personas que fueron acusadas el viernes 24 de agosto en una audiencia realizada a escondidas y a puertas cerradas en el Juzgado Séptimo de lo Penal de Managua. Los delitos achacados son terrorismo, crimen organizado, entorpecimiento del servicio público y daño agravado. 

De los nueve acusados, tres son exmiembros del Ministerio del Interior, tres exmilitares en retiro y tres civiles de Carazo, uno de los departamentos donde la Policía Nacional y los paramilitares del gobierno de Ortega se ensañaron más durante los meses de junio y julio. 

Leonel Rojas Medrano, Alvaro Campos Chávez y Rodolfo Rojas Cordero son los tres exmiembros del Ministerio del Interior. Los militares en retiro son Roberto Samcam, Tomás Pérez Maldonado y el coronel en retiro Carlos Brenes. 

Brenes, además de su amplia trayectoria militar, tiene legado histórico en la lucha contra la dictadura Somocista. Brenes es combatiente histórico del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), y fue brazo derecho en la clandestinidad de Camilo Ortega en Masaya, hermano de Daniel Ortega. 

“Es un monimboseño de cepa y estuvo clandestino en la guerra contra la dictadura de Somoza. Carlos Brenes disfruta de enorme respeto entre militares y militares en retiro”, aseguró la historiadora y exguerrilerra sandinista, Dora María Téllez. 

Tras el asesinato de Camilo Ortega a manos de la Guardia Nacional en 1978, Brenes fue enviado a Chinadega para hacerse cargo de la Tendencia Tercerista, la facción de la guerrilla sandinista que proponía acciones militares audaces y concretas para derrotar al somocismo. 

En las redes sociales circula una foto en la que aparece Brenes abrazando a Daniel Ortega y otros miembros de la Tendencia Tercerista en 1978: German Pomares, Joaquin Cuadra, Francisco Rivera y Oscar Perez Cassar. 

Brenes integró el Estado Mayor del Frente Occidental Rigoberto Lopez Perez, y fue nombrado con el rango de Comandante cuando fue fundado el Ejército Popular Sandinista (EPS). 

“Un cuadro importante”

“Él (Brenes) fue uno de los mayores y más importantes cuadros de la Revolución y el EPS”, dijo el Comandante Hugo Torres. “Es un militar con un expediente muy destacado, pero Daniel Ortega quiere mandar un mensaje de que nadie está a salvo de su represión, independientemente del expediente histórico, militar y del partido que tengas”, agregó Torres, también disidente del FSLN y miembro del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) como Dora María Téllez. 

En su paso por el EPS, Brenes se destacó como jefe de la Brigada de Tanques, fue Jefe de la II Región Militar (León y Chinandega) hasta el año 1991, cuando se retiró como coronel. 

Brenes utilizó parte de su retiro para fungir como coordinador del Grupo Patriótico de Militares Retirados, quienes demandaban al Gobierno de Ortega cumplir con sus promesas de campaña. Desde esa organización, formó parte del Frente Amplio por la Democracia (FAD), que desde hace algunos años critica la deriva autoritaria del orteguismo. 

“En el caso de Carlos Brenes hay agravantes que Ortega le cobra. Primero, que haya estado permanentemente trabajando en las reivindicaciones de los militares en retiro, quienes han sido engañados por Ortega, ya que todavía esperan que la ley sea reglamentada”, enumeró Téllez. “Y segundo que Carlos Brenes y su asociación estuvieron trabajando activamente en el FAD, como una manera de tener participación política; en esa apuesta de hacer política por la democracia de este país”, añadió Téllez. 

Hasta ahora, el Coronel en retiro no ha sido presentado por los autoridades y se desconoce a qué cárcel lo trasladaron. Aunque en este tipo de casos, las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocidas como El Chipote, son las que usan la Policía Nacional. 

El FAD emitió un comunicado condenando la detención de Brenes. “Al igual que a Cristhian Fajardo y su esposa, y muchos otros, el Ejército, lejos de garantizar la seguridad y la libre movilización de los nicaragüenses, está actuando como un órgano represor que facilita las detenciones arbitrarias”, aseguró el movimiento opositor. 

Enfermos crónicos

El Mayor en retiro Roberto Samcam aseguró que solo el coronel Brenes y su homólogo Tomás Maldonado son los únicos detenidos de los nueve acusados. Samcam así como los otros huyeron del país. Sin embargo, tanto Brenes y Maldonado son dos hombres de edad, que comparten la enfermedad de diabetes, y se quedaron en Nicaragua pese al hostigamiento.

“Brenes es insulinodependiente. Debe inyectarse dos veces al día y padece de hipertensión crónica”, describió Samcam, quien fue parte del Grupo Patriótico de Militares Retirados.

Aunque Samcam asegura que el Coronel en retiro no participó en los tranques de Jinotepe como le achaca la justicia orteguista, sí hay registros de que el 16 de mayo leyó en la plaza Pedro Joaquín Chamorro, en Monimbó, un pronunciamiento de los militares retirados que demandando a Ortega salir del poder.

Brenes vivía en una finca productora de aguacate en el sector de Jinotepe y Masatepe. “Realmente estaba al margen de todo por su condición valetudinaria”, insistió Samcam. 

El Mayor en retiro calificó la acusación de la que es víctima junto a Brenes como la manera que encontró Ortega de sentar un “precedente” respecto a que ninguno de las estructuras del Ejército o de lo que fue el Ministerio del Interior “tiene derecho a levantar la mano”, porque “hay pasada de cuentas”. 

Samcam retó a los acusadores a demostrar al Ministerio Público con pruebas su implicación en los tranques de Carazo. Según el Mayor en retiro, no hay ninguna foto de él o de Brenes cerca de alguna barricada. Lo que sí admite Samcam es que estuvo denunciando en sus redes sociales el armamento de alto calibre usado por los paramilitares encapuchados, y la técnica usadas en las “operaciones limpiezas” contra la resistencia ciudadana. 

“Es una acusación política, porque fui Presidente Departamental del MRS, por mi actividad de blogger y por mi programa de radio. No estoy en la oposición al régimen de Ortega del 18 de abril para acá, estoy denunciando la corrupción, el enriquecimiento ilícito, el narcotráfico, el contrabando de madera, de ganado, el tráfico de tierras, concesiones mineras y pesqueras desde que llegó Ortega al poder”, aseguró Samcam. “Esa es la causa de la acusación. La verdadera causa”, enfatizó el Mayor en retiro, quien no duda que la misma lógica aplique para el Coronel Brenes.

Tomás Maldonado aparece tras 24 días 

La acusación contra estos militares en retiro fue despuntada por la audiencia preliminar realizada el 24 de agosto a puertas cerradas, y la presentación este martes 28 de agosto del Mayor en retiro Tomás Maldonado. 

Jessenia Maldonado, hija del militar en retiro, relató a CONFIDENCIAL que su padre fue secuestrado por paramilitares el 2 de agosto en Los Brasiles, cuando estaba en casa de una de sus hermanas. Desde ese día, la familia de Tomas Maldonado no supo de él. Estuvo desaparecido. 

“Los buscamos en el Distrito II de la Policía, pero siempre lo negaban. Íbamos diario a El Chipote a ver si estaba en la lista, pero no aparecía. Incluso fuimos al Estado Mayor del Ejército a preguntar por él, pero tampoco nos dijeron nada”, narró Jessenia Maldonado. Fue hasta este martes que ella vio a su padre en los medios oficialistas acusado de “secuestro, tortura, asesinatos, asaltos, violaciones en los diferentes tranques”.

Tomás Maldonado fue  secretario político departamental de Carazo y trabajó en las elecciones presidenciales de 2006 y 2011 junto a Daniel Ortega. Luego de eso, se distanció del autoritarismo de la familia Ortega-Murillo y se metió de lleno a la religión evangélica. Era pastor, pero nunca dejó de criticar al actual régimen. 

En agosto de 2017 lo entrevistamos en su casa de Jinotepe para conversar sobre las protestas de las bases sandinistas contra el dedazo impuesto por la pareja presidencial, y durante la entrevista mezclaba sus ideas políticas con versículos bíblicos.

Jeseenia Maldonado aseguró que a su padre lo buscaron y lo llamaron para formar parte de los grupos paramilitares. “Él se negó rotundamente porque está entregado a Dios. Él les dijo que su único jefe es Jesucristo”, aseguró la hija. 

Según la acusación, “los grupos terroristas dirigidos por Tomás Maldonado ubicaron dos cisternas de combustible en la entrada de la delegación policial, lanzando bombas de molotov para hacerlas explotar, causando terror y zozobra en la población” el pasado 19 de julio en Jinotepe. 

Sin embargo, su hija afirmó que su padre asistía con su biblia a orar durante las calles de Jinotepe estuvieron trancadas. 

“Esa no es una causa contra Tomás Maldonado. Es una causa contra militares y exmiembros del Ministerio del Interior que se han rebelado contra la dictadura de Ortega. A Tomás lo ponen en todos los traque como que fuera Superman; en todos los lugares a todas horas”, refutó la ex guerrillera Dora María Téllez. “Esta es una venganza y advertencia de Ortega: va a premiar paramilitares y a castigar a todo aquel que haya tenido que ver con el Ministerio del Interior, Ejército o Frente Sandinista, sobre quienes ha desatado una persecución brutal”, advirtió la historiadora.