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Ortega ofrece su régimen de terror hasta 2021

No dejará el poder porque empeoraría la situación del país. Su Gobierno no tiene relación alguna con paramilitares. No hay ningún problema entre el Gobierno y la Iglesia. No ha muerto ningún estudiante en una parroquia. Y el país está encaminado a la “normalización”. Esa es la Nicaragua que el comandante Daniel Ortega describió en una inédita entrevista a la cadena estadounidense Fox News, una de las más conservadoras del país anglosajón, a tres meses de una crisis política que ha dejado alrededor de 300 muertos.

Ortega, aseguró que el adelanto de las elecciones, propuesto para marzo de 2019, “sería una factor de inestabilidad, peor aún en estas condiciones”, tras negar las acusaciones de represión y violación de derechos humanos señaladas por organismos nacionales e internacionales.

Además, Ortega rechazó cualquier vínculo con los grupos paramilitares que han sembrado muerte, persecución y terror en diferentes ciudades, a pesar de las diversas pruebas que documentan su actuación junto a la Policía Nacional, portando banderas del gobernante FSLN, e incluso bailando al ritmo de una letra que ante la demanda cívica de su salida del poder, proclama que “el comandante se queda”.

“Ha sido una campaña de mentiras, de terribles mentiras, para tratar de dañar la imagen de Nicaragua”, afirmó Ortega ante las preguntas del periodista Bret Baier, del programa Special Report de la cadena de tendencia republicana y afín a la Administración de Donald Trump. Sin embargo, la exclusiva de Fox News, cuyo anuncio causó sorpresa en el país, es una decisión “calculada” de Ortega, según analistas políticos nicaragüenses, expertos en relaciones internacionales, que además cuestionan sus “mentiras” dichas a la cadena norteamericana.

Entrevista no es casualidad

En sus casi once años consecutivos en el poder, Ortega ha sido reacio a las conferencias de prensa, su Gobierno se ha caracterizado por el asedio a la prensa independiente y ha brindado pocas entrevistas —ninguna de ellas en Nicaragua— y tampoco a medios de Estados Unidos, país al que con frecuencia se refiere como “el imperialismo”.

Su entrevista más amplia con un periodista extranjero —fuera de la prensa de Cuba o Venezuela— fue al ya fallecido periodista británico David Frost, en marzo de 2009. Pero la elección de Fox News no le parece casualidad al excanciller Francisco Aguirre Sacasa, quien conoce bien la política norteamericana.

“Ortega cree que ya controló la sublevación popular y pacífica en su contra. Pero sabe que está perdiendo en el frente externo, incluyendo sobretodo en Estados Unidos, que no solo es nuestro socio comercial principal, sino la potencia hegemónica en nuestro continente”, dijo Aguirre, quien antes ya ha comentado el papel protagónico de Estados Unidos ante los organismos internacionales, como la OEA, condenando la represión oficial en Nicaragua.

“El comandante debe de considerar que enfrenta una magna crisis en sus relaciones con Washington, sino nunca hubiese tomado el riesgo de conceder una entrevista a un canal norteamericano”, dice y añade que la concedió a Fox, “porque sabe que ese es el canal que ve el presidente Trump”.

“Considero que Daniel está bien asesorado en cuanto al tema del fake news que está sacudiendo a Estados Unidos. Solo así se puede explicar el enfoque temerario que le dio a las preguntas de Baier. Por ejemplo, negó que está persiguiendo a la Iglesia y mantuvo su línea de que los opositores son terroristas armados con equipo bélico sofisticado”, comentó Aguirre.

Según el excanciller, “la única cosa que pudiese estar apegada a su verdad es que (él) solo escuchó, no aceptó, cuando supuestamente delegados norteamericanos le propusieron adelantar las elecciones generales”, previstas hasta noviembre de 2021.

Ortega y su versión de los paramilitares

Desde el pasado abril, cuando comenzaron las protestas contra el Gobierno de Ortega, unos 300 nicaragüenses han sido asesinados en diferentes ciudades del país. Una de las peores matanzas ocurrió durante la multitudinaria marcha en solidaridad con las madres que han perdido a sus hijos, el pasado 30 de mayo, cuando más de veinte más fueron asesinados.

Sin embargo, Ortega sostuvo que “ninguna de las manifestaciones pacíficas ha sido atacada”, y definió a los paramilitares como grupos ajenos, vinculados con la oposición, que él mismo ha inhabilitado para mantenerse en el poder.

“Son fuerzas que responden a organizaciones políticas, algunas están en la Asamblea Nacional. Son miembros del Partido Liberal y de otros que se han negado a participar en las elecciones”, aseguró.

 

Una camioneta cargada con paramilitares con banderas del FSLN en una calle de Monimbó. Carlos Herrera | CONFIDENCIAL

“Por la noche, cuando no hay manifestaciones pacíficas, hemos tenido ataques provocados por las fuerzas paramilitares, organizadas por gente que está en contra del Gobierno”, insistió el mandatario.

Ortega sostuvo que no existe vínculo entre su Gobierno y los grupos paramilitares que según él “han organizado ataques contra el Estado, contra la Policía, contra familias sandinistas, bloqueando todo el país”.

Según Ortega, “los elementos armados leales al Gobierno están operando con el apoyo expreso o tácito, y en coordinación con la policía y otras autoridades estatales”.

“Los paramilitares son los que han atacado a la Policía nicaragüense que pretendía proteger a la población durante las revueltas”, dijo Ortega, tras definir como “auténtico terrorismo” la situación que vive Nicaragua.

Ortega “celebró” junto a sus paramilitares en Masaya, mientras el barrio de Monimbó era atacado. Confidencial | Rodrigo Sura | EFE

Además, aseguró que tras el financiamiento de lo que su Gobierno define como un intento de golpe de Estado, están el narcotráfico y agencias de cooperación que financian distintas causas, pero cuyos fondos son desviados para otros fines. Sin mencionar esta vez el reglón del “imperialismo yanqui” y el “injerencismo”, que acostumbra en sus discursos oficiales, ante simpatizantes del FSLN.

Respuestas “cínicas”, estima Tinoco

El exvicecanciller Víctor Hugo Tinoco califica que la entrevista concedida por Ortega como “un intento por presentar el mundo al revés. Eso fue básicamente lo que hizo: intentar presentar Nicaragua al revés, es decir, él no tiene nada que ver con la represión, no tiene que ver nada con los paramilitares, ni los ataques a la Iglesia. Ha dicho todo lo contrario a lo típico de Ortega. Él niega todo lo que hace, como cuando te dice ‘queremos paz’, pero en realidad hace la guerra”.

Según Tinoco, exdiputado del Frente Sandinista –hasta el pacto entre Ortega y el expresidente y caudillo liberal Arnoldo Alemán– el objetivo que Ortega persigue con la entrevista es “llamar la atención” de la Administración de Trump para tratar de frenar las sanciones de ese país contra su Gobierno, en el que ya cuatro funcionarios han sido sancionados con la Ley Global Magnitsky y a varios les han cancelado sus visas.

“Él está tratando de presentar el mundo al revés, en un mundo en el que ahora hay fotos y videos inmediatos. Es un contrasentido. Él sigue manejando la lógica que usa aquí adentro, que pinta un mundo inexistente, la burbuja en que ellos viven y que venden a sus fanáticos aquí adentro. Eso es lo que está tratando de repetir, pero es una manera absurda, porque las comunicaciones modernas impiden semejante engaño, y más bien quedó evidenciado su cinismo absoluto”, valoró Tinoco, para quien Ortega está “profundamente aislado ante la comunidad internacional”, incluso entre respetados lideres de izquierda como Pepe Mujica y Leonado Boff.

Funeral de Jorge Zepeda, uno de los jóvenes asesinados en Masaya. Carlos Herrera | Confidencial

Tinoco estima que “es muy difícil” que Ortega alcance su objetivo ante la Administración estadounidense. “Él se ha lanzando en una vorágine de represión sin precedentes en la historia de Nicaragua  de América Latina. Estamos hablando de 300 muertos en menos de 95 días te dice que él cruzó una línea que no se puede tolerar”, sentenció.

La “normalización” y la relación con la Iglesia

Con un tono pausado, ademanes suaves y un fondo de banderas azul y blanco, con flores a cada lado, Ortega guardó las banderas rojinegras que siempre intercala en sus fondos y conversó durante unos diez minutos con Baier. El periodista le increpó sobre las críticas a su Gobierno, que han sido tema ante la comunidad internacional, incluyendo el ataque a los obispos y sacerdotes de la Iglesia católica, en Diriamba.

Sin embargo, Ortega negó que su Gobierno tenga algún problema con la Iglesia, y afirmó que “no hay persecuciones a la Iglesia católica”, a pesar de las campañas de descalificación y amenazas que dirige su Gobierno, incluso en los discursos oficiales de él y su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo. “No pueden decir que han sido atacados por representantes del Gobierno”, reiteró.

Turbas del FSLN rodearon a los sacerdotes y obispos para agredirlos. En la foto, monseñor Miguel Mántica, dominado por encapuchados. Carlos Herrera | Confidencial

Ortega incluso negó que algún nicaragüense haya muerto en alguna parroquia, a pesar de que al menos dos estudiantes de la UNAN – Managua fallecieron durante un ataque de más de 15 horas a la parroquia Divina Misericordia, uno de ellos el joven Gerald Vásquez, de 20 años.

Según Ortega, desde hace una semana ya no hay “disturbios” en Nicaragua. “Lo que hay es una normalización del país y luego algunas actividades de manifestaciones tanto en contra como a favor del Gobierno”, sostuvo.

La petición de respeto “es el mensaje”

Ortega concluyó su entrevista alegando que Nicaragua “es un país pequeño con una economía frágil, pero merecemos respeto. Al igual que cualquier estado de Estados Unidos por pequeño que sea, lo merece”.

Para el excanciller Aguirre Sacasa, esa petición de respeto “es el mensaje” que Ortega busca al conceder su inédita entrevista. “Daniel dijo que quería que Estados Unidos tratase con respeto a Nicaragua por pequeño que fuese. Pero en el fondo se refería a su gobierno”, comentó el también exdiputado y presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Asamblea Nacional.

Al exdiputado liberal y miembro del Frente Amplio por la Democracia, José Pallais, considera, sin embargo, que Ortega “no logró concretar” mensaje alguno para el Gobierno ni para el público norteamericano. “Ortega desperdició la oportunidad que le brindó un importante medio televisivo ligado al partido Republicano”, estima.

Decenas de miles de nicaragüenses marchan en Managua contra Daniel Ortega. Carlos Herrera | CONFIDENCIAL.

Según Pallais, “ante el fracaso de la entrevista es difícil identificar el objetivo buscado” por Ortega, pero cree que “si lo que pretendía lograr era apoyo a su posición, consiguió precisamente lo contrario”, pues a su juicio “los norteamericanos valoran, aprecian y apoyan a quien habla con la verdad, a quien demuestra su sinceridad y las preguntas, los recursos usados por la cadena y tres meses de reportes independientes mostrando la realidad evidenciaron su desapego a la verdad”.

Aguirre mencionó que fue “evidente” que al tratarse de una entrevista pregrabada, Ortega y sus asesores tuvieron tiempo y derecho de “editar lo que saliese al aire”.

“El ‘lenguaje corporal’ de Daniel estuvo tranquilo. No botó la gorra ni se sofocó. Eso es algo a su favor. En su contra es lo que dijo el propio Baier posteriormente en su programa al decir que las respuestas de Daniel no eran apegado a la realidad nicaragüense”, dijo Aguirre.

Pallais la “timidez” de Ortega, en “atacar al imperialismo es señal de que no ha descartado llegar a un entendimiento con la Administración Trump pendiente de considerar que tan serias son las amenazas de sanciones de parte de los diferentes poderes de los Estados Unidos”.

Aguirre, además, destacó la importancia de que Baier “anticipó que en un futuro próximo el Congreso estadounidense aprobaría  una acción fuerte en contra el gobierno de Ortega”.

“En este sentido –añadió– me consta que el ambiente en Washington está muy hostil hacia el comandante y su vicepresidente. Y eso no cambió en nada con esta entrevista”.