Política

Diario Haaretz incluye a Nicaragua en lista de países que compraron “programas de vigilancia”

Ortega espía con tecnología israelí

Daniel Ortega

Gobierno usa herramientas tecnológicas para “localizar y detener a activistas de derechos humanos y silenciar a los ciudadanos” que lo critican



El régimen de Daniel Ortega compró a empresas tecnológicas privadas israelíes programas de espionaje y recolección de inteligencia, que según una investigación periodística israelita han sido usados en diversos países, incluyendo Nicaragua, para “localizar y detener a activistas de derechos humanos, perseguir a miembros de la comunidad LGBT y silenciar a los ciudadanos que criticaban a su Gobierno”.

Estos programas de vigilancia manipulan y se apropian de toda la actividad de un teléfono inteligente, como la ubicación del usuario, sitios que visita y los contactos personales. Además, estas herramientas tecnológicas pueden convertir al equipo en un dispositivo de grabación secreto.

La investigación, del diario israelí Haaretz, incluye a Nicaragua en una lista de países que abarca a Bahrein, Indonesia, Angola, Mozambique, República Dominicana, Azerbaiyán, Botsuana, Bangladesh, El Salvador, Panamá y Nicaragua. Además, la publicación corroboró informes anteriores sobre las ventas de tecnología israelí a Malasia, Vietnam, México, Uzbekistán, Kazajstán, Etiopía, Sudán del Sur, Honduras, Trinidad y Tobago, Perú, Colombia, Uganda, Nigeria, Ecuador y Emiratos Árabes Unidos.

Ningún control

Las fuerzas de seguridad de los países compran estos programas con el compromiso, ante las empresas israelíes, de que las usarán para luchar contra el crimen organizado, grupos delincuenciales o terroristas. Sin embargo, altos funcionarios de las compañías admiten, en la publicación, que “una vez que se venden los sistemas, no hay manera de evitar su abuso”.

“Hoy, cada agencia gubernamental que se respeta y que no respeta la privacidad de sus ciudadanos está equipada con capacidades de espía creadas en Herzliya Pituah (en Tel Aviv, Israel)”, afirma Haaretz en la publicación, basada en 100 fuentes y 15 países.

La investigación periodística encontró también que las empresas israelíes continuaron vendiendo productos de espionaje, incluso cuando se reveló que el equipo se usaba con fines maliciosos.

Tres estudios internacionales

Esta es  la tercera investigación internacional, desde 2017, que incluye a Nicaragua entre los países que usan programas de vigilancia contra la población civil. El primero de estos estudios fue: Casos verificados de uso ilegítimo de software de vigilancia por parte de Gobiernos de América Latina, elaborado por dos académicos de Argentina y Ecuador.

El Instituto Citizen Lab de la Universidad de Toronto, Canadá, ha mencionado también a Nicaragua entre los países latinoamericanos que espían a sus ciudadanos. Investigadores de este centro destaparon el año pasado el uso gubernamental del software espía Pegasus contra políticos, abogados, periodistas, activistas e investigadores mexicanos.

Al igual que una compañía de software tradicional, el Grupo NSO valora sus herramientas de vigilancia por el número de objetivos, comenzando con una tarifa fija de instalación de medio millón de dólares. Para espiar a diez usuarios de iPhone, NSO cobra a las agencias gubernamentales 650 000 dólares, y similar por diez usuarios de Android.

Cien objetivos adicionales costarán 800 000 dólares, 50 objetivos adicionales costarán medio millón de dólares, y 20 extra costarán un cuarto de millón de dólares, según una propuesta comercial del Grupo NSO. Hay una tarifa anual de mantenimiento del sistema del 17% del precio total cada año.

Pese a la mención en esas investigaciones, expertos nicaragüenses dijeron a CONFIDENCIAL que en el país “estamos todavía” a nivel de “sospechas”, puesto que aún no se sabe con certeza qué programa de espionaje usa el régimen.

“Supimos del caso de un ciudadano que descubrió que su teléfono estaba intervenido. Lo trató de reformatear, pero al ver que no le funcionaba lo estrelló contra el piso. Necesitábamos el aparato para saber qué programa usaron”, comentó un analista de seguridad digital.

Añadió que “cuando una persona sospecha que tiene el teléfono intervenido, casi nunca lo denuncia o busca un experto”.

Revisar teléfonos de autoconvocados

La fuente manifestó que los ciudadanos detenidos por la Policía Nacional, en el marco de las protestas cívicas, que luego fueron liberados y les entregaron sus teléfonos móviles, deberían buscar un experto para que se los revise y detectar que programas les pudieron instalar.

En los últimos meses, varios activistas de derechos humanos han denunciado el espionaje de las fuerzas de seguridad del régimen. Esta semana, medios oficialistas filtraron un audio del obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio Báez, por el cual lo acusan de conspiración y el hijo de la pareja presidencial, Laureano Ortega Murillo, lo llamó “golpista” y “asesino”. Sin embargo, este fue señalado como “manipulado” por un ingeniero de sonido, consultado por un diario español.

En Nicaragua, las agencias de inteligencia funcionan en la actualidad desde el Ejército Nacional y el Ministerio de Gobernación (Mingob). La Dirección de Inteligencia opera en la Policía Nacional, que depende del Mingob.

Descartan Pegasus en Nicaragua

El malware Pegasus, desarrollado por el conglomerado israelí NSO Group, es el programa más famoso y en 2016, la revista Forbes lo calificó como “el kit de espionaje móvil más invasivo del mundo”.

Pegasus permite el monitoreo casi ilimitado del teléfono, escucha y graba conversaciones cercanas, fotografía a los que están cerca del teléfono, lee y escribe mensajes de texto y correos electrónicos.

Un periodista del diario Haaretz indicó a CONFIDENCIAL, vía correo electrónico, que “en el caso de Nicaragua, la información que tenemos no habla de Pegasus y NSO”.

Sin embargo, el experto nicaragüense no descarta que se use este programa en Nicaragua, aunque es difícil de confirmar, porque es un malware que funciona en total secreto.

Dominio israelí en la industria

La investigación de Haaretz señala que la ONG británica Privacy International publicó hace dos años un informe que reveló el “tremendo” crecimiento del comercio internacional de tecnología de vigilancia.

Mientras que en 2012 abarcaba a 246 empresas en todo el mundo, para 2016 la cantidad de firmas se había más que duplicado, a 528. Hay 27 firmas israelíes en la lista, lo que convierte a Israel en el país con la proporción más alta de compañías de vigilancia.

Los datos locales e internacionales indican que Israel representa entre el 10% y el 20% del mercado cibernético mundial. En 2016, las inversiones en nuevas empresas israelíes en la industria representaron el 20% del total mundial.


Consejos para evitar espionaje telefónico

Expertos explican que es difícil detectar cuando un teléfono ha sido infectado con un programa de espionaje, ya que estos software funcionan en secreto. Sin embargo, dan algunos consejos para protegerse.

  • No abrir correos electrónicos o mensajes de SMS y WhatApps de personas o números desconocidos.
  • No descuidar el teléfono en espacios públicos.
  • No dar a cargar el teléfono en cualquier lugar.
  • Bloquear el acceso al teléfono con contraseña o huella digital.
  • Bloquear la tarjeta SIM, con una contraseña de cuatro a ocho dígitos.