Nación

La Oficina del alto Comisionado de la ONU presentó un demoledor informe que constata la responsabilidad de Ortega en la matanza

Ortega expulsa a misión de la ONU de Nicaragua

Plantón por los presos políticos

Informe sentencia que acciones del Gobierno durante las protestas “fueron violatorias del derecho internacional de los derechos humanos"



El Gobierno de Daniel Ortega expulsó a la misión de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU Derechos Humanos) que estaba en el país para constatar la situación de los derechos humanos, informaron fuentes diplomáticas.

La vicepresidenta Rosario Murillo envío a los medios de comunicación una carta dirigida por el canciller Denis Moncada a Marlene Alejos, representante regional para América Central del Alto Comisionado, en la que se informa que se cancela la invitación a esa organización de la ONU porque “han cesado las razones, causas y condiciones que dieron origen a dicha invitación”, en relación al trabajo que la misión desempeña en Nicaragua como apoyo a la Comisión de Verificación y Seguridad, que según el Gobierno tenía “el fin de desmantelar los tranques”.

La misión había llegado a Nicaragua el pasado 26 de junio para acompañar a la Comisión de Verificación y Seguridad del Diálogo Nacional y monitorear la situación de derechos humanos en el país.

La Oficina del Alto Comisionado publicó esta semana un demoledor informe sobre las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el país en el contexto de las manifestaciones y la represión desatada por el régimen de Daniel Ortega.

El informe final de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) se detalla el uso de la “fuerza letal” del Gobierno de Daniel Ortega y grupos paramilitares contra las “amenazas no letales” de los nicaragüenses que se levantaron en protesta, será elevado el cinco de septiembre al Consejo de Seguridad de la ONU, a pesar de que Ortega lo descalificó y acusó al organismo de ser “un instrumento de los poderosos que imponen su política de muerte”.

El informe sentencia que las acciones del Gobierno durante cuatro meses de protestas “fueron violatorias del derecho internacional de los derechos humanos”, y enumera entre estas el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la Policía Nacional, que en algunos casos se tradujo en ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, obstrucción del acceso a la atención médica, detenciones arbitrarias o ilegales, malos tratos, casos de tortura y violencia sexual, así como la criminalización de los líderes sociales, defensores de derechos humanos , periodistas y manifestantes críticos al Gobierno.

Guillermo Fernández Maldonado, coordinador de la Misión en Nicaragua para América Central del ACNUDH, dijo que con este informe, titulado “Violaciones de derechos humanos y abusos en el contexto de las protestas en Nicaragua”, no se quiere polarizar la situación, sino tener información en el ámbito nacional e internacional, de tal forma que se pueda tratar de contribuir a salir de la actual crisis.

El presidente Ortega rechazó la tarde de este miércoles el informe presentado por ACNUDH aduciendo que es un “instrumento de los poderosos que imponen su política de muerte”. Ortega, visiblemente enojado, resaltó que el medio millón de firmas que reunió con el “pueblo que exige justicia” serán entregadas a “los ciegos de los organismos de derechos humanos de Naciones Unidas”.

“Para ellos estas víctimas no existen. Si el torturado es sandinista no existe. Una comisión manejada ya sabemos por quiénes, por los poderosos, por los que se han adueñado de continentes enteros, por los que han cometido genocidios sobre pueblos enteros, esos son los dueños de esta comisión de derechos humanos de Naciones Unidas, que vienen a Nicaragua, porque los invitamos, y en sus informes, estos asesinados, estos torturados, no existen”, dijo un enfadado Ortega.

El mandatario sandinista expresó que para ACNUDH los “terroristas golpistas” son unos angelitos que no torturaron a nadie y que el mundo no les cree, pues se convierten en instrumentos de los poderosos.

“De los que imponen su política de muerte sobre los pueblos, son los mismos que convirtieron en esclavos a pueblos de continentes enteros… que los transportaron desde África para que trabajaran, son los mismos, los mismos colonialistas que han invadido y siguen invadiendo y destruyendo a pueblos enteros, estos organismos, el de Naciones Unidas en este caso, no es más que un instrumento de política de muerte, de terror, de mentira, de infamia, son infames y es bueno que los nicaragüenses los vayamos conociendo mejor”, reiteró, iracundo.

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Lea la carta enviada por el Gobierno de Nicaragua a la representante del Ato Comisionado de la ONU

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