Política

Liberación de presos políticos marca jornada de negociación

Ortega ignora histórica resolución de condena en la ONU

Ortega habla de "Caín" y "demonios" que serían enemigos "de la tranquilidad" y que tratan de crear "caos, la ira, el dolor"



El presidente Daniel Ortega abogó este jueves por la paz en el país, inmerso en una grave crisis que estalló en abril de 2018 y ha dejado cientos de muertos y detenidos, sin referirse a la resolución del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU contra la represión violenta de las protestas, aprobada en la víspera.

El mandatario nicaragüense ofreció ese mensaje durante un acto oficial, un día después que sus delegados en la mesa de negociación acordaran junto a los de la Alianza Cívica la liberación de presos políticos en un plazo no mayor de 90 días, como parte de las conversaciones con las que buscan superar la crisis.

A pesar de las diferencias ideológicas “tenemos que encontrarnos alrededor de un objetivo que es sagrado, que es la paz”, dijo Ortega ante un grupo de jóvenes simpatizantes del Gobierno y autoridades de Managua.

Criticó a los sectores que están en contra de alcanzar acuerdos y los tildó de “Caín” y “demonios” que serían enemigos “de la tranquilidad” y que tratan de crear “caos, la ira, el dolor”.

Ortega dijo, sin embargo, que es “más fuerte el amor” y que “la inmensa mayoría de los nicaragüenses estamos con Dios, estamos con la paz, estamos con el amor, estamos con la solidaridad y seguiremos construyendo la paz”.

Durante el acto, en el que se inauguró un paso a desnivel en Managua, Ortega no se refirió a la resolución del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU contra la represión violenta de las protestas de 2018 en el país centroamericano.

La resolución -presentada a instancia de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Paraguay y Perú- urge al Gobierno nicaragüense a “respetar los derechos a la libertad de reunión pacífica, de asociación y de expresión, así como la independencia de los medios de comunicación y del Poder Judicial”.

Aprobada con 23 votos a favor, tres en contra (Cuba, Egipto y Eritrea) y 21 abstenciones, la resolución del Consejo de la ONU “exhorta al Gobierno a que reanude su cooperación con la Oficina del Alto Comisionado” para los Derechos Humanos, así como con la Organización de los Estados Americanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Ortega tampoco se refirió a la decisión de la CIDH que incluyó a Nicaragua en su “lista negra” debido a la instalación “de facto” de un Estado de excepción con el abuso de la fuerza, el encarcelamiento de voces disidentes y la clausura de medios de comunicación.

Se trata de la primera vez en 25 años que Nicaragua aparece en la “lista negra” de la CIDH.

El miércoles, los negociadores del Gobierno y de la oposición acordaron en presencia del nuncio apostólico en Nicaragua, Waldemar Stanislaw Sommertag, y del enviado especial de la Secretaría General de la OEA, Luis Ángel Rosadilla, trabajar una agenda común que será desarrollada con amplitud en la mesa de conversaciones.

La agenda incluye fortalecer la democracia y reformas electorales; reforzar los derechos y garantías ciudadanas y la liberación, dentro de un plazo máximo de 90 días, de todos los presos y detenidos en el contexto de los hechos ocurridos a partir del 18 de abril del año pasado.

Además, agrega un punto referido al tema de la verdad, justicia y reparación.

Por último, se decidió que, de común acuerdo entre las partes, se pedirá en su momento a la comunidad internacional suspender las sanciones para facilitar el derecho al desarrollo humano, económico y social de Nicaragua, favoreciendo a los sectores más vulnerables de la población.

“Empeñados” en la reconciliación, dice Murillo

La vicepresidenta Rosario Murillo dijo por su parte este jueves, que su Gobierno está empeñado en alcanzar el entendimiento y la reconciliación, y en afianzar la “construcción de la paz”.

En un mensaje a través de medios oficiales, la también primera dama indicó que el país pertenece a todos los nicaragüenses y que es momento de “recorrer nuevos tiempos, tiempos de profecía, tiempos de encuentro, tiempos de sentirnos todos hermanos, familia”.

“Tiempos para poner en alto el amor, porque sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas ayudan para bien”, continuó.

Murillo, esposa del presidente Daniel Ortega, dijo que Nicaragua está “predestinado para la paz, para el encuentro, para el cariño y para ese sentimiento de familia y de comunidad”.

“Queremos la paz, queremos vivir en paz. Queremos vivir tranquilos. Queremos restaurarnos y avivarnos. Queremos vivir en amor a Nicaragua, y en amor a Cristo Jesús. Queremos vivir como lo que somos, cristianos. Queremos vivir, queriéndonos y protegiéndonos como prójimo”, apuntó.

Liberación de presos políticos marca jornada de negociación

La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y la dictadura de Daniel Ortega comenzaron este jueves a trabajar sobre la liberación de los manifestantes detenidos y las reformas electorales en la mesa de negociación con la que buscan superar la crisis que estalló hace casi un año.

El tema prioritario en la sesión fue la liberación de todas las personas presas y detenidas por protestar contra el presidente Daniel Ortega, dijo a periodistas Azahálea Solís, integrante de la alianza opositora.

“Nos corresponde a todos los nicaragüenses que (la libertad de los presos políticos) sea lo más rápido posible, porque hay personas que están ahí desde hace 9 meses, eso no es aceptable”, explicó Solís.

Las partes invitaron a la Cruz Roja Internacional para que sea apoyo a la mesa de negociación para la liberación de las personas detenidas.

En tanto, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) consideró inaceptable el plazo de 90 días convenido, “pues tal plazo representa día a día una prolongación de la tortura física y psicológica de las víctimas y sus familiares”.

Las partes no informaron el número de presos políticos que será tomado en cuenta, ya que por un lado el Comité cuenta 802, mientras que el Gobierno establece la cifra en 340.

“Desde el Cenidh (Centro Nicaragüense de Derechos Humanos) consideramos que la aprobación apresurada de dichos compromisos no son más que una maniobra política calculada por Ortega y (su esposa y vicepresidenta, Rosario) Murillo para evitar la aplicación de las sanciones anunciadas por la comunidad internacional”, indicó esa ONG en una declaración.

La aplicación de la Carta Democrática Interamericana está en proceso en la Organización de los Estados Americanos (OEA), lo que podría culminar con la suspensión del país centroamericano del organismo continental.