Economía

Cuota de empresas y empleados aumentará, pese a riesgos advertidos

Ortega impone reformas al INSS que desangraron Nicaragua

Negociación INSS

325 muertos después, la dictadura que respondió con una masacre al estallido social, impone el paquetazo de reformas al INSS



El paquete de reformas a la Seguridad Social, que incluyen un aumento en al cuota obrero-patronal, entró en vigor este viernes, en medio de la peor crisis del país en las últimas tres décadas y del rechazo de sectores empresariales que alertaron de efectos “negativos” de esas medidas.

Las reformas al “Reglamento General de la Ley de Seguridad Social” fueron anunciadas el pasado lunes por el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), que las puso en vigor menos de cinco días más tarde, pese al rechazo de diversos sectores, incluidos economistas e inversionistas.

A partir de ahora la cuota de las empresas y de los empleados se eleva en 3.5 y 0.75 puntos porcentuales, respectivamente.

De esta manera, las empresas con más de 50 trabajadores pasarán de pagar un 19% de las cotizaciones a un 22.5%, y los empleados, del 6.25 % al 7%. Las que tengan hasta 50 plazas pagarán 21.5%.

Asimismo se reducen hasta un 30% los montos de las nuevas pensiones, que además se entregarán sin mantenimiento de valor por el deslizamiento del córdoba, moneda nacional, respecto al dólar, que hasta ahora se ajustaba en un 5%.

Adicionalmente, el INSS eliminó el salario máximo cotizable, que hasta ahora es de 96 841 córdobas (2 984 dólares al cambio oficial de hoy), y todos los asalariados deberán cotizar en base de su sueldo real.

La Asociación de Bancos Privados de Nicaragua (Asobanp) ha afirmado que dichas reformas, junto con los cambios que estudia el Parlamento a la Ley de Concertación Tributaria, “tendrán un efecto negativo en la economía” de Nicaragua.

La reforma fiscal ha sido propuesta por el Gobierno para aumentar la recaudación dada la caída de la economía a raíz de la crisis, que comenzó en abril pasado precisamente por unos cambios a la seguridad social que luego fueron anulados en un intento fallido por contener el descontento popular.

La Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin) advirtió que el precio del 70% de los productos de la canasta básica podría dispararse hasta un 50 por ciento como producto de las reformas.

Las principales patronales, aglutinadas en el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), también han rechazado las reformas, por considerar que no ofrecen una solución al problema de fondo que es la crisis sociopolítica, de la que señalan al presidente Daniel Ortega como principal responsable.

En abril, cuando el Gobierno anunció estas reformas, estalló una masiva protesta social contra el Gobierno, que respondió con una brutal represión que a la fecha ha dejado 325 muertos confirmados, más de 3000 heridos, decenas de desaparecidos, al menos 767 presos políticos, más de 60 000 exiliados por la persecución política. Además, el colapso económico suma ya 467 000 empleos perdidos, que aumentarían tras estas reformas, según estimaciones del sector privado.