Política

Ortega invita a OEA ante nuevo impase en la negociación

Daniel Ortega

Régimen revela su agenda, que dista de las demandas ciudadanas de libertad, justicia y democracia, mientras en cambio exhorta suspender sanciones



El Gobierno de Daniel Ortega invitó este sábado a la Organización de Estados Americanos (OEA) a participar en las negociaciones establecidas con la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que se encuentra en un impase, después que los obispos de la Conferencia Episcopal rechazarán de acudir como testigos y acompañantes del proceso. En paralelo, el régimen reveló su agenda para la negociación, que dista de las demandas ciudadanas de libertad, justicia y democracia, mientras en cambio exhorta suspender toda sanción contra su Gobierno.

Tras el rechazo de la Conferencia Episcopal para participar como testigo y acompañante en la mesa de negociación, que se estableció el 27 de febrero, la Alianza Cívica anunció que reconsiderará su participación en ese foro y exigió al régimen que de “señales de voluntad política” para continuar con las negociaciones.

En un primer comunicado, el Ejecutivo dio a conocer sus cinco puntos de la agenda para ser discutidos en la mesa de negociación, en la que descarta adelantar las elecciones previstas para noviembre de 2021, que es una de las demandas de diversos sectores para superar la crisis.

Además, plantea “fortalecer” las instituciones electorales —de un sistema en realidad colapsado, a través de la implementación de las recomendaciones de la misión de acompañamiento electoral de la OEA y propuestas de reformas electorales, que “perfeccionen” procesos electorales, libres, justos y transparentes. El Gobierno ya había establecido en 2017 un acuerdo con la OEA sobre este tema, que meses más tarde suspendió sin explicaciones.

También ofrece justicia y reparación “para seguir consolidando la paz, seguridad y estabilidad en Nicaragua” y habla de la “liberación de los presos en el contexto de hechos delictivos acontecidos a partir de abril de 2018 en contra del Estado de Nicaragua, que aún no han sido juzgados, y los juzgados”, pero aunque el régimen propone revisar cada uno de los expedientes, con el supuesto fin de que ningún caso quede en la impunidad, la realidad es que entre los más de 600 presos políticos que aún permanecen en las cárceles del país no hay ningún policía ni paramilitar procesado.

Otro de los puntos propuestos es “continuar fortaleciendo” las libertades, derechos y garantías establecidas en la Constitución Política, aunque en la práctica mantiene conculcados los derechos a la libertad de movilización, expresión y protesta y hostiga de forma permanente a la prensa independiente y organismos no gubernamentales que trabajan con la sociedad civil y en defensa de los derechos humanos.

Promete gestiones y pide suspender sanciones

La dictadura, en su agenda, también propone realizar gestiones internacionales para la obtención de apoyo a la implementación de los acuerdos finales de la negociación, y la implementación y cumplimiento de los acuerdos.

En su comunicado, el Ejecutivo hizo también “un llamado a la comunidad internacional a suspender toda sanción en contra del pueblo nicaragüense, para facilitar el derecho al desarrollo humano, económico y social de Nicaragua, favoreciendo a los sectores más vulnerables de la población”.

Sobre la dictadura penden más sanciones de Estados Unidos, que ya ha sancionado directamente al jefe policial y consuegro de Ortega y Murillo, Francisco “Paco” Díaz; el secretario de la Alcaldía de Managua, señalado de coordinar las operaciones paramilitares, Fidel Moreno; el tesorero y vicepresidente de Albanisa, Francisco “Chico” López; el guardián de los secretos de El Carmen y operador de inteligencia y espionaje, Néstor Moncada, y la vicepresidenta y esposa de Ortega, Rosario Murillo. Además, la Unión Europea ha alertado de otras medidas similares contra Ortega y sus allegados.

También el Consejo Permanente de la OEA ha comenzado a aplicar la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua, que podría culminar con su suspensión del organismo continental.

Enviado de la OEA vendrá a Nicaragua

Miembros de la mesa de negociación de la Alianza Cívica han reconocido que la agenda propuesta por la dictadura dista de la agenda ciudadana. La Alianza Cívica ha planteado como puntos de agenda la liberación de los presos políticos y el restablecimiento de las libertades, derechos y garantías, establecidos por la Constitución Política; reformas electorales que garanticen unas elecciones justas, libres y transparentes, y justicia.

La OEA en un comunicado conjunto, informó que invitó a Luis Ángel Rosadilla, enviado especial de la Secretaría General de la OEA a Nicaragua, a participar en la mesa de negociaciones, lo cual será analizado el próximo lunes con las partes.

La fuente explicó que el 14 de febrero pasado, el Gobierno de Nicaragua sostuvo “importantes conversaciones” con una delegación de la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos, “a fin de avanzar en la ruta hacia las necesarias reformas electorales en el marco de la Constitución, entre otros temas”.