Política

Miente y se burla del dolor de las madres en entrevista a CNN

Ortega niega más de 100 muertos

Andrés Oppenheimer con Daniel Ortega

Los “muertos oficiales” de su matanza son 195, mientras CIDH ha comprobado 295 y Cenidh reporta al menos 300



En palabras del comandante Daniel Ortega, los paramilitares en Nicaragua podrían ser cualquiera, menos los encapuchados y armados hasta con fusiles de guerra, que codo a codo con la Policía Nacional han impuesto la muerte, persecución y terror en una acción que su Gobierno bautizó hace un mes como “Operación Limpieza”.

En su inédita jornada de entrevistas, que este lunes incluyó a Euronews y CNN en Español, Ortega reiteró su negativa de adelantar elecciones, pese a la demanda de multitudes de nicaragüenses en las calles, y un saldo de 300 muertos, que Ortega rebajó a 195 porque según él el otro centenar “no son cifras ciertas”.

Ortega se ha contradicho en sus justificaciones sobre los paramilitares. Primero dijo que eran grupos de “derecha”, luego simpatizantes del Frente Sandinista organizados para defenderse. También su Gobierno los ha definido como grupos financiados por el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), al que canceló su personalidad jurídica en 2008; igual los ha definido como agrupaciones patrocinadas por el “imperialismo norteamericano”, según dijo a la cadena Telesur la semana pasada, y ahora como “policías voluntarios”.

Paramilitares Monimbó
Una camioneta cargada con paramilitares con banderas del FSLN en una calle de Monimbó. Carlos Herrera | CONFIDENCIAL

“Aquí tenemos lo que se llama la policía voluntaria (…) el policía voluntario en operaciones especiales va enmascarado en tiempo normal”, argumentó Ortega a Euronews, aunque la Ley de organización, funciones, carrera y régimen especial de seguridad social de la Policía Nacional (Ley 872) restringe de forma específica las labores y condiciones del trabajo de los policías voluntarios, que no coincide con sus acciones durante las últimas semanas.

No se va, dice, pero podría “preguntar”

Pese a su negativa de adelantar las elecciones o dejar el poder, porque a su juicio, “no tiene ningún sentido”, Ortega respondió al periodista Andrés Oppenheimer, del programa Cara a Cara, que cabría la posibilidad de consultar a los nicaragüenses, por la vía de un referendo, aunque él mismo dio poco crédito al proceso, justificando la falta de recursos.

“Le podríamos preguntar a la gente, claro que sí. Si la gente dice que sí, vamos a elecciones anticipadas. Y si la gente dice que no, van a decir que hicimos fraude. ¿Por qué? Porque todavía las reformas que hay que hacer, los mecanismos, todo el trabajo que hay que hacer para fortalecer el sistema electoral necesita también de recursos”, dijo.

Oppenheimer preguntó a Ortega si aceptaría un referendo auspiciado por la comunidad internacional, para consultar a los nicaragüenses si quieren o no adelantar elecciones, pero Ortega respondió con otro alegato.

“Es que aquí estás frente a una oposición que no acepta otra cosa más que la salida del Gobierno. Lo más grave de todo esto es que si aquí sentamos el precedente de que a un Gobierno que se le hace oposición en la forma que lo han hecho con nosotros en estos tres meses (…), ese Gobierno puede ser desalojado y se acabó aquí la vía electoral y volveríamos a la historia pasada”, cuestionó Ortega.

Además, Ortega dijo a Euronews que no se ha planteado anticipar las elecciones, previstas para noviembre de 2021, porque sería “abrir las puertas a la anarquía en Nicaragua”.

Ortega también insistió en que hay “una guerra mediática poderosa” en su contra, y reclamó que no ve a “la prensa internacional haciendo un enfoque objetivo de lo que pasa en Nicaragua”.

Ortega afirma que CIDH y Abrao mienten

En ambas entrevistas, el comandante Ortega sostuvo que la cifra oficial de fallecidos desde el pasado 19 de abril es de 195, y no de 295 como registra la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), o de 300 como registra la confirmación del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), organización que descalificó junto a la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), y la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), cuya cifra es la más alta, al ubicar el saldo en 448 muertos, aunque al menos un centenar y medio de estos no están confirmados o no están plenamente identificados.

Según Ortega, el secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrao, “miente” al asegurar que el 90% de los muertos han sido a causa de la represión del Gobierno. “Él está mintiendo, miente y miente todos los días, llega a conclusiones simplemente por lo que escucha”, reclamó.

Alegó que “son cifras que no son ciertas”, porque asegura que “reales de estos enfrentamientos que se realizaron desde el 18 de abril, ya fue el enfrentamiento violento entre la oposición y el Gobierno, la policía y la población sandinista da como resultado 195 fallecidos. Y ahí estamos hablando de policías, de sandinistas, estamos hablando de paramilitares y estamos hablando de población civil que fue afectada en los tranques”.

“Claro –continúo Ortega–, si a esto le añadimos el promedio de fallecidos que tenía Nicaragua antes del 18 de abril, que es uno de los índices más bajos en la región, de dos fallecidos diarios. Claro, si esto le sumamos dos diarios tendríamos 180 más. Lo que hacen estos organismos de derechos humanos es juntar todos: 180 más 190 tendríamos los que (dicen) a día de hoy”.

Sin embargo, los casos que los organismos han confirmado uno a uno, incluyendo el testimonio de madres, padres y familiares que se han sumado a las protestas desmienten al mandatario.

Ortega busca Diálogo a su medida y ofrece mediación de la ONU

Nicaragua diálogo tregua
Vista general durante la segunda sesión del Dialogo Nacional. EFE | Jorge Torres | CONFIDENCIAL.

Tras negar el adelanto de elecciones y su salida del poder ante la demanda masiva en las calles, Ortega aseguró al periodista Andrés Oppenheimer, que está dispuesto a reanudar el diálogo con la mediación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la participación de la Iglesia, para según él buscar una salida a las protestas.

“Hemos tomado contacto con el secretario general de Naciones Unidas (António Guterres), con diferentes organismos internacionales y lógicamente con el cardenal (nicaragüense Leopoldo) Brenes. Estamos esperando el momento”, señaló Ortega en la entrevista.

Precisamente este lunes, la ONU expresó que está discutiendo la posibilidad de asumir algún tipo de papel en los esfuerzos para mediar y poner fin a la crisis en Nicaragua.

El pasado 19 de julio, el secretario general de la ONU recibió al canciller nicaragüense, Denis Moncada, para analizar la crisis que vive el país.

El Gobierno ya había solicitado en mayo pasado la mediación de la Conferencia Episcopal de la Iglesia católica. Sin embargo, ahora el Gobierno cuestiona el papel de los obispos, que han mantenido una postura firme contra la represión y la violencia y presentaron como resumen de las mesas de trabajo del Diálogo una ruta de democratización y justicia, que incluye profundas reformas en las instituciones nicaragüenses y elecciones anticipadas para marzo de 2019. Ahora, el Gobierno de Ortega dirige una campaña de descalificación e intimidación contra obispos y sacerdotes, aunque en sus entrevistas, Ortega también ha negado que tenga algún problema con la Iglesia, que él mismo atacó ampliamente en su discurso del 19 de julio.

Descalifica a la Alianza Cívica

Alianza Cívica
Representantes de la sociedad civil, estudiantes, campesinos y miembros del sector privado que integran la Alianza Cívica. EFE | Jorge Torres | Confidencial

Un Ortega notablemente incómodo con un Diálogo Nacional que no ha cumplido sus expectativas, ante el reclamo unánime de sociedad civil, estudiantes, campesinos y empresarios contra la represión oficial, el ataque de paramilitares, y la justicia para las víctimas, insinuó sus intenciones de incluir nuevos actores en el proceso.

“Yo convoqué el Diálogo, tomé la iniciativa para la paz y la reconciliación. Convoco el Diálogo. Le digo a la Conferencia Episcopal que ellos ayuden a reunir a los que vamos a dialogar, que ayuden a reunirnos y a moderar el Diálogo. Sucedió que los que se sentaron a dialogar no se sentaron a dialogar, se sentaron a gritar que tenía que irse el Gobierno. Eso no es Diálogo. Se cometió el error de transmitirlo por televisión”, dijo Ortega a Euronews.

A Andrés Oppenheimer agregó que “en esto que llaman la Alianza Cívica hay un montón de gente que no representa a nadie”. Y argumentó que  “las fuerzas de oposición” están en la Asamblea Nacional, justamente donde su Gobierno se encargó en las pasadas elecciones nacionales que solo quedaran el gobernante FSLN, sus partidos satélites y el Partido Liberal Constitucionalista, que controla el expresidente Arnoldo Alemán, con quien Ortega selló un pacto para repartirse las instituciones públicas, hace veinte años.

“Ahí está el Partido Liberal, el otro partido liberal, y que fueron los que movilizaron más gente en los tranques en esta ofensiva que tuvimos; no fueron estos de la Alianza Cívica, esos son membretes de oenegés que no tienen nada detrás”, aseguró Ortega.

En las redes sociales, se han viralizado las descalificaciones de los ciudadanos contra la participación del PLC. Una semana antes del inicio de estas protestas, cuando centenares de jóvenes universitarios protestaron contra la posición oficial sobre el incendio en la Reserva Biológica Indio Maíz, la esposa de Alemán y diputada ante la Asamblea Nacional, María Fernanda Flores, intentó colarse con una delegación en una de las últimas manifestaciones. Los jóvenes, recién agredidos por la Policía Nacional, le gritaron a Flores que ella y el PLC no representan a los nicaragüenses, que durante los últimos tres meses se han autoconvocado a las movilizaciones. (Con información de EFE)