Política

Ortega orienta a CSJ incluir pena de “cadena perpetua” y cambiar la Constitución

Rosario Murillo afirma que castigarán los "crímenes de odio"; Cenidh advierte uso discrecional de la ley contra los opositores a la dictadura

La orden de incluir la pena a cadena perpetua en el Código Penal ya fue dada por el presidente Daniel Ortega, quien orientó a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) trabajar una propuesta de varias reformas a las leyes para castigar los “crímenes de odio”, informó este lunes Rosario Murillo, vicepresidenta y esposa del mandatario.

Una vez que la propuesta de reformas sea finiquitada en la CSJ, será remitida a la Asamblea Nacional para su aprobación, porque estos “crímenes de odio, crueles, aberrantes, humillantes y denigrantes no corresponde a la cultura nicaragüense”, dijo Murillo sin especificar a qué delitos se refiere, cuando habla de “crímenes de lesa humanidad”

La excusa del régimen para revivir la cadena perpetua en Nicaragua, que hasta el día de hoy está prohibida en la Constitución Política, fue el asesinato y violación de dos niñas de 10 y 12 años, en la comarca Lizawe, en el municipio de Mulukukú, Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACN). Las hermanas fueron agredidas el sábado, mientras buscaban cangrejos para comer, en un río ubicado a varios cientos de metros de su vivienda, relató su madre Carmen Rodríguez.

La mujer narró que habían ido a bañarse al río, pero que ella regresó antes a su vivienda y permitió que las niñas se quedaran buscando cangrejos, sin embargo, al pasar las horas sin que volvieran a casa, retornó al lugar, vio una mancha de sangre, siguió su rastro, y descubrió a la más pequeña degollada, con signos de haber sido violada. Horas más tarde fue encontrado el cuerpo de su hija de 12 años, con múltiples machetazos en su cuerpo. Días antes, otra niña de dos años había sido violada por su abuelastro en la ciudad de León.

“Ante la crueldad de esos ataques y crimines cometidos contra ciudadanos, contra niños, contra adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores;  por personas generalmente con graves alteraciones y perturbaciones mentales y culturales”, el Gobierno orientó trabajar una propuesta que aborde “de manera preventiva y penal estos crímenes atroces, castigando severamente a los autores”, subrayo Murillo.

La funcionaria no aclaró si la propuesta de cadena perpetua será específica para los delitos contra menores de edad, o si abarcará crímenes graves contra cualquier persona, en momentos en que Nicaragua atraviesa una crisis sociopolítica que ha dejado cientos de muertos desde el estallido en 2018.

¿Qué es un crimen de odio?

El término “crímenes de odio” utilizado por Murillo para justificar la intención de establecer la pena de cadena perpetua es bastante amplio,  “va desde el racismo, la misoginia e –incluso– pueden incluir la crítica política”, explica el jurista y exdiputado Eliseo Núñez. En el contexto actual es algo “bastante peligroso”, advirtió.

Para la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez de Escorcia, los “crímenes de odio” mencionados por Murillo pueden hacer referencia a los opositores a su gobierno. Así como “a todos nos ha dicho golpistas, terroristas, financiadores del terrorismo; así ellos (el régimen) pueden inventar esta figura de crímenes de odio y después interpretarla”, discrecionalmente.

El anunció del régimen se da en un momento en que existe la percepción de un aumento de la delincuencia en el país, que ha coincidido con la excarcelación de miles de delincuentes que tenían sentencia firme, aunque la Policía sostiene que mantiene los niveles de seguridad en los mínimos de Centroamérica.

A criterio del exdiputado, la intención del régimen de Ortega de instaurar la cadena perpetua es una medida dirigida a aniquilar a la opocisión en la víspera de un año electoral. “El caso de las niñas no fue un crimen de odio sino un crimen atroz”, dijo Núñez. Pero el régimen está usando este caso para “impulsar una reforma que cierre toda disidencia en el país”, continuó.

Sin embargo, Murillo aseguró en su intervención que la propuesta de instauración de la pena de cadena perpetua parte de “la justa demanda de la ciudadanía nicaragüense”. Esta propuesta de modificación a las leyes para “castigar severamente los delitos que contravengan el derecho de todos a la vida, a la convivencia familiar armoniosa y segura, ratifica nuestro compromiso de perseguir, condenar y castigar severamente esos delitos de lesa humanidad”, agregó Murillo.

En 1998, la vicepresidenta nicaragüense apoyó a su marido, cuando su hija, Zoilamérica Narváez Murillo, lo acusó legalmente por abusos sexuales.

Reformas listas en enero

Actualmente la pena máxima en Nicaragua es de 30 años de cárcel, pero si el gobernante Frente Sandinista quiere modificar las leyes “puede hacerlo” y “cuenta con los votos necesarios” en la Asamblea Nacional, inclusive si las reformas incluyen modificaciones a la Constitución Política.

Para instaurar la pena a cadena perpetua en la Asamblea Nacional se tiene que hacer en dos periodos; primero se necesita una reforma constitucional “para reformar el límite de 30 años de cárcel” y después se debe reformar el Código de Procedimiento Penal. “No es un problemas de votos para ellos (el FSLN), si siguen el procedimiento al pie de la letra, eso debería estar listo mínimo el 15 de enero del año que viene”, valoró el exlegislador.

Por su parte, la presidenta del Cenidh advierte que la inclusión de la pena de cadena perpetua podría ser solo un “pretexto” para reformar la Constitución. “Hay que estar atentos, no vaya a ser que esto sea una reforma constitucional con otros fines como: suspender las elecciones, prologar su periodo mientras no pase la pandemia, cualquier cosa se puede esperar”, dijo la defensora de derechos humanos.

La pena de cadena perpetua fue eliminada en Nicaragua durante la reforma constitucional de 1974, cuando el país migró “de un sistema penal punitivo a un sistema penal reformante”; es decir, en este país la gente va presa “no para castigarla sino para reformarla”, analizó el exdiputado. La cadena perpetua “no reforma a nadie”, para implementarla el régimen también “tendrían que reformar la Constitución porque ahí dice que nuestro sistema penal es reformante”.

Con información de EFE

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