Política

Aplicación de la Carta Democrática se decidirá en reunión de cancilleres el 26 de junio, en Medellín.

Ortega pierde batalla en OEA

OEA

Sin los votos de Venezuela y El Salvador, el régimen pierde a sus últimos aliados en la OEA, y se despeja el camino para una votación condenatoria



La Organización de Estados Americanos (OEA) ya ha iniciado la aplicación de la Carta Democrática Interamericana en contra de la dictadura Ortega-Murillo y el proceso podría concluir, si no hay un acuerdo político entre el régimen y la Alianza Cívica, con la decisión de los cancilleres en la Asamblea General de la OEA convocada para el 26 de junio en Medellín, Colombia.

“Estamos en el marco de aplicación del artículo 20”, aseguró Monserrat Solano, embajadora de Costa Rica ante ese organismo, y miembro del Grupo de Trabajo sobre Nicaragua.

“El artículo 20 pide a los Estados hacer una apreciación colectiva, que es lo que ha sucedido en las sesiones anteriores”, explicó Solano en el programa Esta Semana.

“No estaba ni está previsto una resolución en este momento. Se trata de conocer la situación. Además, se estaba recibiendo información del avance de las negociaciones cuando se estaba dando el diálogo. Había una expectativa sobre lo qué iba a suceder, pero claramente, y eso lo ha planteado Costa Rica, no se han dado los avances necesarios. Han continuado las violaciones a los derechos humanos y se intensifica la tensión de los Estados miembros y del Consejo Permanente”, detalló.

Solano se refiere a las dos últimas sesiones especiales convocadas este viernes por el Consejo Permanente y el Grupo de Trabajo sobre Nicaragua, para analizar la crisis sociopolítica y el estancamiento del diálogo a falta de voluntad del régimen para liberar a los presos políticos, restablecer las libertades e iniciar reformas electorales.

En las dos sesiones especiales, celebradas en el seno de la organización interamericana, se evaluaron las alteraciones al orden constitucional y democrático ocurridas en Nicaragua. Esas distorsiones las han explicado en la OEA catedráticos, periodistas, sociedad civil, la misma Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y el secretario general Luis Almagro.

“Esto va preparando el camino a futuras posibles acciones del Consejo Permanente en el marco del artículo 20. Esta apreciación colectiva que se inició con el secretario general el 28 de diciembre; se ha dado en cada una de las sesiones con las deliberaciones del Grupo de Trabajo”, explicó la embajadora costarricense. “Pasa ahora la posibilidad de gestiones diplomáticas y, si estas no fructifican, en ese momento se considerará convocar a los cancilleres”, adelantó.

Los embajadores de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Costa Rica, Chile y Colombia se mostraron de acuerdo en aplicar la Carta Interamericana si no hay avances en el diálogo entre el Gobierno y la Alianza Cívica en las sesiones especiales celebradas este viernes. El más incisivo fue el representante norteamericano y presidente del Consejo Permanente. “Se debe de actuar”, resaltó el embajador Carlos Trujillo.

Asamblea General: 26 de junio

La OEA, a través de su enviado especial Luis Ángel Rosadilla, es uno de los testigos y acompañantes internacionales en el proceso de diálogo. La Secretaría General sigue de cerca el proceso de las negociaciones, y, recientemente, también ha enviado a otro representante a Nicaragua para iniciar reformas electorales, algo que no ha podido carburar ante las trabas del régimen.

Costa Rica —que forma parte del Grupo de Trabajo para Nicaragua en la OEA— insistió que “necesitan muestras de verdadera disposición al diálogo”. “Esas muestras son la liberación de los presos políticos, el cese de la represión, inicio reformas electorales, y un tema fundamental es el retorno de MESENI o CIDH con las garantías necesarias para realizar de manera independiente su trabajo”, planteó la embajadora.

Sin embargo, tras el nulo avance en Managua y los informes del secretario general al respecto, la OEA se prepara para elaborar una resolución en contra de Nicaragua. Esa resolución puede tomar distintos caminos. Por ejemplo, la crisis nicaragüense podría ser discutida en la Asamblea General de la OEA que se celebrará en Medellín, en junio próximo.

“Después del informe tan claro que tuvimos del secretario general, donde planteaba que no se ha avanzado cómo se pretendía, es probable que empecemos en los próximos días una negociación con miras a una resolución y a la Asamblea General. Hay un gran interés de los Estados de intensificar las sesiones sobre Nicaragua. También hay interés del presidente del Consejo Permamente”, reveló la diplomática costarricense.

Según la embajadora ante la OEA, será “muy probable” que el tema de Nicaragua esté presente en la Asamblea General. Puede ser que el tema escale a esta reunión de cancilleres, con o sin resolución previa.

“El artículo 20 de la Carta establece que su punto de culminación es con los cancilleres. Plantea un conjunto de gestiones diplomáticas que, sino son exitosas para restablecer la democracia, el respeto a los derechos humanos y el orden constitucional, culminan en una posible decisión de los cancilleres. No necesariamente la expulsión de la OEA, pero no se descarta que eventualmente pueda llegar a eso”, dijo Solano.

Vientos políticos cambian en la OEA

En la OEA, los vientos políticos para el régimen Ortega Murillo están cambiado. Ya no le son tan propicios. El balance les desfavorece ahora que el escaño de Venezuela en el organismo interamericano lo ocupa un delegado del presidente encargado venezolano, Juan Guaidó. El nuevo embajador de Venezuela, Gustavo Tarre, se ha sumado a la condena de la represión y el rompimiento del orden constitucional en Nicaragua.

Mientras que el cambio de Gobierno en El Salvador, a partir del primero de junio, deja sin otro aliado al orteguismo en la OEA. El presidente electo Nayib Bukele antes de asumir la presidencia ha condenado al Gobierno Ortega-Murillo.

“Estamos bastante optimistas de contar con todos los votos necesarios para una resolución sobre Nicaragua”, dijo Solano. “No es automático porque se tiene que dar negociación. Pero en el marco de una resolución, hay todo el optimismo con una Venezuela comprometida por la democracia. Vamos a tener un voto más”, agregó la embajadora costarricense.

Ante todos los cuestionamientos de los países de la OEA en las sesiones especiales de este viernes, el régimen sandinista se defendió a través Valdrack Jaentschke.

El funcionario elogió lo que, según él, es el compromiso del régimen en el diálogo del INCAE: Los compromisos sobre liberación de presos políticos y la restitución de las libertades, aunque obvió que ambos acuerdos han sido violados e incumplidos por la Administración orteguista. Jaentschke calificó a los negociadores de la Alianza Cívica como incompetentes, y rechazó las críticas de otros países alegando que tienen “techos de vidrio”.

“La delegación del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, ha asistido con responsabilidad a las sesiones programadas de la mesa de negociación, cumpliendo con la Hoja de Ruta acordada y firmada. Por el contrario, la otra delegación no se ha hecho presente sin justificación en diez sesiones, incluyendo la del martes 23 de abril de 2019, convocada por los testigos y acompañantes internacionales, monseñor Waldemar Stanislaw Sommertag, representante en Nicaragua de Su Santidad papa  Francisco y el señor Luis Ángel Rosadilla, enviado especial del secretario general de la OEA”, dijo Jaentschke, acorde al guion de la dictadura que oculta el expediente de su incumplimiento.