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Ortega receta “camino del infierno” al pueblo que se levantó en su contra

Un hombre sostiene un cartel con la imagen del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, durante una marcha de simpatizantes del FSLN. EFE | Confidencial

El comandante Daniel Ortega acusó a la oposición nicaragüense de intentar destruir la economía del país con las protestas contra su Gobierno, que comenzaron el 18 de abril pasado y han sido reprimidas por su gobierno dejando un saldo de más de 300 muertos confirmados por organismos nacionales e internacionales de derechos humanos.

“Quieren ver destruida a Nicaragua porque creen que de esa manera van a conseguir el poder”, denunció el mandatario este miércoles, en un discurso ante sandinistas con ocasión del 40 aniversario del asalto al Palacio Nacional, durante la lucha contra la dictadura de los Somoza, derrocada en julio de 1979. “Han tomado el camino del infierno”, añadió.

Según Ortega, sus detractores promovieron una “ola tenebrosa de destrucción” desde abril pasado y ahora están pidiendo a Estados Unidos que aplique sanciones económicas contra Nicaragua.

El mandatario tildó de “vende patrias, traidores, peleles, Judas” y “sembradores de destrucción” a los que han pedido esas sanciones.

Asimismo, responsabilizó a los “malvados”, en alusión a los opositores, por el recorte presupuestario de 186.3 millones de dólares, un 1.3 por ciento de su PIB, que tuvo que hacer su Gobierno por la caída en la recaudación de impuestos y menor captación de los recursos externos.

“Ahora por culpa de los malvados, no se les puede llamar de otra manera, hemos tenido que recortar el presupuesto. Por culpa de los malvados muchos han quedado sin empleo”, dijo Ortega.

El mandatario hizo un llamado a sus seguidores a “recuperar la paz” para retomar la productividad, pero también a estar unidos y vigilantes.

Edén Pastora asegura que Ortega dio la seña a paramilitares

En el mismo acto, Edén Pastora, el otrora “Comandante Cero” que participó en el asalta al Palacio, reveló que fue Ortega quien dio la orden para la llamada “Operación Limpieza” en que policías junto a paramilitares desmantelaron los tranques y barricadas por todo el país, multiplicando la cantidad de muertos y la persecución del régimen.

“Estuvimos 55 días obedeciendo disciplinadamente, esperando la señal del comandante Daniel Ortega”, aseguró Pastora.

“¿Ustedes saben cuándo el comandante nos hizo la seña? Cuando nos dijo que (los manifestantes) eran asesinos”, añadió.

Pastora también responsabilizó de la crisis que atraviesa Nicaragua a tres obispos nicaragüenses, a los disidentes sandinistas y al sector empresarial privado.

“Son responsables los tres obispos que encabezaron esta intentona de golpe, son responsables los del MRS (Movimiento Renovador Sandinista) y son responsables los de la empresa privada”, señaló Pastora, también delegado nicaragüense para dirigir un dragado en el fronterizo río San Juan.

Pastora no mencionó a los tres obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

La Conferencia Episcopal actúa como mediadora en el diálogo nacional -que permanece suspendido desde junio pasado- para superar la crisis entre el Gobierno de Ortega y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.

El presidente Ortega ha calificado a los obispos de “golpistas” y cómplices de las fuerzas internas y de los grupos internacionales que, a su juicio, actúan en Nicaraguapara derrocarlo.

El 7 de junio, la Conferencia Episcopal propuso a Ortega que adelantara a marzo de 2019 las elecciones fijadas para 2021 y que renunciara a presentarse a la reelección, pero el presidente lo rechazó y opinó que la propuesta mostraba que los obispos estaban “comprometidos con los golpistas”, según dijo el 19 de julio.

Durante su discurso, el “Comandante Cero” contó que la vieja militancia sandinista esperó la señal de Ortega para actuar contra los “golpistas terroristas”, como el Gobierno se refiere a sus detractores.

Aseguró que 55 días después de iniciada la crisis, el mandatario les dio la “seña” cuando les dijo “que (sus detractores) eran asesinos y allí empezó” lo que la oposición denominó “Operación Limpieza”.

Esta consistió en derribar los bloqueos de las vías con palas mecánicas, camiones y trabajadores del Estado, bajo el resguardo de policías y civiles encapuchados armados, que se movilizaban a bordo de camionetas todo terreno y fuertemente armados.

Durante la jornada, la Policía Nacional presentó a un nicaragüense como sospechoso de encabezar los bloqueos en las vías en el departamento de Jinotega (norte) en perjuicio del Estado.

Capturan a hermano de Cristian Fajardo, preso político del régimen

Mientras, familiares del dirigente opositor, Christian Fajardo, quien se encuentra detenido, denunciaron el arresto de su hermano, junto con su esposa y su hija de 9 años.

Santiago Fajardo, su esposa Roberta Montenegro y su familia, fueron capturados en la ciudad de Rivas, cuando se dirigía con su familia hacia la isla de Ometepe, en el Gran Lago de Nicaragua, según la denuncia.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) denunció hoy también la existencia de al menos 320 “reos políticos” en Nicaragua.

De los 320 “reos políticos”, considerados así porque fueron arrestados sin haber cometido delitos, “142 están detenidos ilegalmente y 178 están siendo procesados arbitrariamente con imputaciones delictivas falsas”, indicó el Cenidh, en un informe emitido este miércoles.

La diferencia entre los 142 detenidos ilegalmente y los 178 procesados, consiste en que los primeros superaron el término legal de 48 días bajo arresto sin ser acusados.

(Con información de EFE)