Nación

Delincuentes armados lo apuntaron varias veces con sus armas de fuego

Paramilitares de Ortega agreden a periodista de “Acción 10”

agresión periodista Nicaragua

Roberto Collado tiene tres heridas en la cabeza, y un dedo le quedó permanentemente inmóvil. Ortega criminaliza el periodismo



Roberto Collado, corresponsal del Noticiero ‘Acción 10’ en la ciudad de Granada, había recibido advertencias para que extremara sus medidas de seguridad, después que el 5 de junio se descontrolara la situación en esa ciudad, pero nunca pasó nada. Quizás por eso le sorprendió tanto que lo agredieran el pasado domingo 29 de julio, en especial, porque no estaba haciendo nada indebido ni ilegal.

Entrevistado en el programa de televisión Esta Noche, que se transmite por Canal 12, el comunicador recuerda que ese domingo se realizaba una marcha en respaldo a los obispos, y que él daba cobertura a esa actividad mientras estaban en el sector de la avenida ‘Elena Arellano’.

De pronto escuchó un impacto entre dos vehículos, dos camionetas, y siguiendo su instinto, decidió acercarse para darle cobertura a lo que parecía ser un accidente, pero al hacerlo, salieron de la camioneta varios hombres armados y encapuchados, uno de los cuales hizo un disparo al aire, por lo que, asustado, comenzó a correr.

La decisión de los encapuchados fue seguirlo, y cuando uno de ellos lo alcanzó, Roberto, atemorizado al escuchar que seguían disparando, eligió empujarlo y seguir corriendo. Poco después sintió un golpe fuerte en la cabeza, lo que no detuvo su carrera, hasta que se sintió desvanecer, y cayó al suelo, boca arriba.

El primero de sus perseguidores que lo alcanzó, lo apuntó con su arma y lo amenazó con dispararle si se movía, a lo que Collado se limitaba a decirles que era periodista, y que por qué lo agredían, si no había hecho nada. La respuesta fue una tanda de insultos y nuevos golpes, esta vez, a manos de un segundo sujeto que lo agredió con una pistola.

“Para entonces, yo estaba ensangrentado y muy adolorido, preguntándoles por qué me golpeaban, les mostraba mi identificación periodística, pero no les importó… solo me decían que les iba a pagar el daño que sufrieron las camionetas”, relató extrañado.

Apoyo popular

La reacción de las personas que andaban en la marcha, fue regresar para apoyarlo y decir a los agresores que a quien habían detenido era a un periodista, pero ellos decían que Collado andaba armado y que tenía planes para atacarlos, pese a que solo portaba su celular, y procedieron a golpearle en la cabeza y patearlo, lo que le causó tres heridas.

La gente de la marcha siguió abogando por él, diciéndoles que era periodista y que no había hecho nada, pero ellos reaccionaron haciendo disparos para asustar a la gente y que se marcharan. Alguien que estaba cerca sacó su celular para filmar lo que pasaba, pero uno de los tipos le dijo que dejara de grabar o se lo llevarían: lo golpearon y se le llevaron el celular.

Para entonces, Collado estaba de nuevo tirado en el suelo. No podía ver mucho porque tenía los ojos llenos de sangre. Después de un rato, le ordenaron que se levantara: lo esposaron, y lo trasladaron hacia la estación policial, donde permaneció unas tres horas.

Aunque no le dieron ningún tipo de atención médica ni tratamiento alguno, Collado recibió permiso para lavarse la sangre que tenía en la cara, y después de un rato, pudo dar su declaración. A continuación le entregaron una hoja para que lo valoraran en Medicina Legal, y lo dejaron marcharse.

El resultado de su gratuita agresión, (en la delegación policial no lo acusaron de nada), fue que, además de las tres heridas en la cabeza -que ameritaron puntos de sutura- tendrán que operarle un dedo de la mano derecha, el que le quedará inmóvil. También sufrió raspones en la mano izquierda, y moretones en el cuerpo, amén que le harán radiografías para descartar lesiones en la cabeza.

Agresiones fortuitas a granel

Aunque los periodistas se han limitado a contar la historia, a informar lo que pasa, el gremio se ha convertido en uno de los blancos favoritos del régimen, sea para golpearlos u ofenderlos verbalmente.

Por eso, el agredido Roberto Collado hizo un llamado para que se respete la labor de los profesionales de la noticia, recordando que el colega Larry Pérez Orozco fue atacado con armas de fuego en Nindirí; que Paco Espinoza está acusado de asalto, tortura, asesinato frustrado y lesiones, por lo que tiene que andar huyendo, y que muchos han sido golpeados, amenazados, asaltados, etc.

Por ello, invitó a los ciudadanos a acompañar al gremio el próximo viernes tres de agosto, al plantón que se realizará a partir de las diez de la mañana en Metrocentro, en solidaridad con los periodistas que han sido víctimas de algún tipo de agresión.