Nación

Se acumulan denuncias por mala praxis en contra del cirujano plástico David Páramo

Páramo tenía cita judicial el día que operó a Lizandra

Cirujano plástico debía presentarse a mediación con otra paciente el día de la operación estética en la que Lizandra Rodríguez falleció



El día que Lizandra Rodríguez murió, David Páramo tenía una cita en la Fiscalía. El 17 de junio a las 08:00 de la mañana, este cirujano plástico debía presentarse en el Distrito II del Ministerio Público para responder a una denuncia por mala praxis. Páramo no llegó y justo una hora antes de esa cita, ingresó a Rodríguez al quirófano, a la camilla y a la cirugía estética en la que la joven falleció.

Allison Molina, de 26 años, era con quien el doctor Páramo se encontraría ese día. En julio de 2014, él le practicó a Molina un aumento de senos que presuntamente derivó en una complicación pulmonar.

Según la acusación, Páramo le perforó el tórax y la pleura (la membrana que recubre los pulmones). Al día siguiente, Molina se desmayó y llegó a emergencias con dificultades para hablar y respirar. Había pagado 2 mil 500 dólares por la operación. Por una que casi la mató.

Ella denunció al cirujano, pero el caso se congeló. Después de exámenes físicos y psicológicos, y a casi dos años del procedimiento, el doctor no está acusado formalmente. El único paso que la justicia nicaragüense ha dado fue enviarle a su consultorio la citatoria para que se presentara el viernes pasado a mediación. Él no se presentó. Y Páramo tendría al menos una semana para justificar su ausencia, le dijo la fiscal adjunta a Molina.

Cuando el caso de Lizandra se coló en las redes sociales, Allison habló.

Allison

“Yo no morí pero sentí el borde de la muerte y me gustaría que si ustedes conocen a su familia le dijeran que soy también una víctima y que tienen mi apoyo, siento mucho su muerte si tuve la oportunidad de verte y no comentarte mi caso lo siento, lo siento lamento tanto no haberme hecho oír públicamente”, publicó Molina en su perfil de Facebook.

“Fue el primero que salió”

Basta una búsqueda rápida en las guías telefónicas del país colgadas en internet, para toparse con David Páramo. Su anuncio es el primero que se muestra cuando los usuarios preguntan por cirugías estéticas o cirujanos plásticos en Nicaragua.

Su publicidad es una caja colorida con su fotografía. Si el usuario se desplaza por la página, la imagen de Páramo lo sigue. En ella aparece su código del Ministerio de Salud, 7871, y los 22 años de experiencia de los que presume.

Por eso Allison Molina lo contactó. Su nombre fue el primero que vio. Le llamó la atención su apellido, y lo llamó. Consultó con amigos acerca de él y revisó su página de Facebook. Leyó comentarios y no encontró algo que la disuadiera.

Captura del anuncio del cirujano plástico David Páramo, en internet.
Captura del anuncio del cirujano plástico David Páramo, en internet.

Páramo le pidió a Molina que llegara a consulta. Ella afirma que él no le hizo exámenes preoperatorios y que le vendió la cirugía como “un procedimiento sencillo” y rápido. Le aseguró que nunca había tenido problemas con pacientes y que era una buena persona.

Molina no supo si Páramo pertenecía a alguna asociación de médicos. Tampoco si habían denuncias en su contra, como la que se ventiló hace más de una década y que fue recogida por el programa de televisión Esta Semana.

La joven confió en el cirujano. Se realizó la mamoplastia y al día siguiente de la operación estaba en Emergencias.

Nueva citatoria por el caso de Lizandra

Este lunes, la familia de Lizandra Rodríguez y el doctor David Páramo fueron llamados a la Subdelegación de la Estación Dos de la Policía Nacional, en Managua.

El médico ha dicho públicamente que lo que le sucedió a Lizandra “es una desgracia quirúrgica, no una negligencia, mucho menos un asesinato”.

En la Policía, se realizaron las entrevistas pertinentes y se confirmó que el expediente clínico de Lizandra, que había desaparecido después de la operación, ahora está en poder de las autoridades.

Además, revisan los detalles de la denuncia anterior interpuesta por Allison Molina, con quien hasta ahora ni la Policía ni el Ministerio Público se han comunicado.