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“Pasada de cuenta” a estudiantes atrincherados en la UNAN-Managua

Los estudiantes durante la protesta en la UNAN-Managua. Carlos Herrera | Confidencial

La expulsión de 82 estudiantes realizada por las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), a universitarios que se atrincheraron en ese recinto durante los meses de mayo, junio y julio, es una “represalia por exigir un cambio en la administración del alma mater, en el movimiento estudiantil afín al Gobierno (UNEN), y por demandar la salida del régimen” del presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo, que ha cobrado más de 300 víctimas mortales.

Hasta ahora solo se conocen los nombres de 17 jóvenes expulsados, que pertenecen a la Facultad de Ciencias Económicas. Alejandra Centeno, estudiante de Ciencias Políticas y de la Facultad de Humanidades, manifestó que falta por confirmar quiénes son los otros 65 alumnos.

Ellos levantaron la lista y son estudiantes de las cinco facultades del recinto Rubén Darío. Estamos en zozobra. No podemos llegar a la universidad, porque además de estar expulsados, dicen que si ingresamos, van a entenderse con autoridades, en este caso, la Policía Nacional”, manifestó Centeno, quien agregó que las sanciones, algunas son permanentes, y otras por un año.

A través de una carta, firmada por Luis Alfredo Lobato, secretario general, se ordena la expulsión de manera definitiva de la UNAN-Managua, por haber sido “participantes de tranques, uso de artefactos para agresión física, permitir el ingreso a personas ajenas a la institución, comportamiento vandálico, y destrucción de las diferentes Facultades, Laboratorios”, además de acusaciones como robo y destrucción del Centro de Desarrollo Infantil “Arlen Siu” y por incitar al odio y la violencia.

“Se entienden que una vez que te expulsan y se comprueba el hecho, pasa a un consejo disciplinario, y luego tenés tiempo de defensa y hacen llegar los veredictos, pero a los que están en lista se les incumplió esa normativa dentro del reglamento estudiantil”, refirió Centeno

La universitaria manifestó que las acusaciones realizadas por la administración de la UNAN-Managua son falsas, pues durante el tiempo que los estudiantes estuvieron atrincherados en el recinto, siempre se hizo hincapié en la protección del mismo, y señaló que la destrucción y el robo, ocurrió después del 13 de julio, luego de que abandonaran las instalaciones.

La dirigencia administrativa de la UNAN-Managua, siempre ha sido arbitraria y desapegada de las demandas de los estudiantes. Prueba de ello es que en todos estos meses de protestas nunca se han pronunciado sobre los alumnos muertos, baleados o heridos por paramilitares dentro del recinto universitario. Tampoco sobre las exigencias de elecciones estudiantiles.

“Ya nos esperábamos esto, pero no reconocemos tal acción, es algo que rechazamos”, expresó Centeno, quien destacó que no cuentan con un mecanismo para hacer frente a la acusación por la cual se expulsó a los universitarios.

Desobediencia estudiantil, siguiente paso

A pesar de que las autoridades administrativas de la UNAN-Managua, han apoyado la normalidad impuesta por el Gobierno, Centeno explicó que los universitarios que han protestado contra Ortega no tienen las garantías mínimas de seguridad para poder reincorporarse a las aulas de clases.

“Nuestros mecanismos de protesta y demanda, van desde la desobediencia académica, y una serie de actividades que vamos a realizar. Más que no ir a clases, se trata de seguir demandando seguridad, pues ir a la UNAN, es sinónimo de entregarse a El Chipote”, refirió Centeno.

Jonathan López, también dirigente estudiantil, expresó que la decisión de las autoridades es arbitraria y responde a órdenes del Gobierno del presidente Ortega.

“Son marionetas. Los jóvenes expulsados, estamos apoyando la desobediencia estudiantil, es una de las principales ideas. Dentro de esas personas expulsadas, están tres presidentes de las carreras de Contabilidad, Banca y Finanzas, y Administración de empresas, que decidieron apoyar las demandas de los estudiantes, que seguir obedeciendo a UNEN”, refirió López.

Sobre el apoyo que los dirigentes estudiantiles tienen de sus demás compañeros, de otras facultades, Centeno manifestó que si bien cuenta con el respaldo de unos, hay otros que no se pronuncian por temor a perder la beca que, a través de UNEN, les fue otorgada.

“Tenemos apoyo, pero no puedo decir que de todos los estudiantes. Hay carreras alineadas a UNEN, porque hay favoritismo, o porque los presionan con las becas. Por ejemplo, el estudiante que tiene beca de interno, prefiere asistir a la universidad, porque viajar desde la Costa Caribe a la capital, es caro. En ese sentido tenemos complicaciones, porque hay manipulación”, afirmó Centeno.