Nación

Asambleas de Dios alegan existencia de “entorno demoníaco”

Pastores lamentan muerte de Vilma, pero insisten en “liberación”

Biblia

Las prácticas religiosas de la iglesia no contemplan matar ni quemar en una hoguera, dice comunicado.



La iglesia evangélica de las Asambleas de Dios lamenta la muerte de Vilma Trujillo a manos de un grupo de personas que lideradas por un presunto pastor la quemaron viva en una hoguera, y respaldan que a los acusados de asesinato se les aplique el peso de la ley, pero al mismo tiempo alegan que el rito religioso era un proceso de “liberación” en un “entorno demoníaco”.

Dos importantes dirigentes de las Asambleas de Dios, los pastores Roberto Rojas y Saturnino Cerrato, insistieron en la existencia de un mundo espiritual del mal y del demonio, al intentar explicar cómo ocurrió el asesinato ocurrido en la comarca de El Cortezal, municipio de Rosita. en una entrevista que brindaron en el programa televisivo Esta Noche

“En el caso de Juan Rocha, él no tenía formación más allá de la que recibió en la iglesia local y por lo tanto, no tenía el reconocimiento de las Asambleas de Dios como un pastor, como un ministro”, declaró Roberto Rojas, secretario nacional de las Asambleas de Dios, en Esta Noche.

Un comunicado emitido por Asambleas de Dios, destaca que en El Cortezal nunca existió una iglesia y agrega que lo ocurrido no corresponde con las prácticas  ni doctrinas de la institución cristiana, y que no están de acuerdo con el crimen perpetrado.

“No es parte de nuestras prácticas religiosas matar, incinerar, sacrificar, llevar a una hoguera, como fuimos víctima en la era de los mártires por causa de nuestra fe”, afirma en otro pronunciamiento Rafael Arista, superintendente de las Asambleas de Dios en Nicaragua.

Sin embargo, Saturnino Cerrato, expresidente de las Asambleas de Dios, aseguró que durante el ritual religioso en el que asesinaron a Trujillo, se produjo una  “intervención demoníaca” provocando que la situación se saliera de control. También la falta de conocimiento teológico de Rocha y la ingenuidad de no buscar ayuda o asesoramiento de un líder cristiano.

–Si usted atribuye el crimen al supuesto entorno demoníaco en que se encuentra la sociedad, entonces la situacion es aún más grave y preocupante,  pues quiere decir que estos hechos podrían repetirse en cualquier otro momento?, preguntó el periodista Carlos Fernando Chamorro.

–“Podría suceder”, admitió Cerrato, “pero esta situación aislada prepara a toda la dirección de las denominaciones evangélicas y a todo el laicado que conforman las Asambleas de Dios, para que tengamos muchísimo más cuidado para que eventos de este tipo no vuelvan a suceder”, comentó.

El reverendo Rojas coincidió con Cerrato en que el manejo que Rocha dio a la situación fue “incorrecto”, pues en otros casos de “liberación”, no se realizan prácticas como la quema de una persona en una hoguera.

“Lo que ocurrió ahí fue un exabrupto, un manejo inadecuado de la situación. Los seres humanos somos dados a ser influenciados por otros, a hacer cosas incorrectas”, aseveró Rojas, quien agregó que la fe no es un instrumento para evadir la justicia, por lo que espera que Rocha sea juzgado como lo dictan las leyes de Nicaragua.

Según los dirigentes pastorales, la situación ha generado en las Asambleas de Dios la necesidad de vigilar qué tipo de personas eligen para ejercer funciones en los campos de predicación, aunque no sean reconocidos por la iglesia.

El demonio, la ciencia y la espiritualidad

El lugar donde Vilma Trujilla fue arrojada en una hoguera en El Cortezal. Carlos Herrera/Confidencial
El lugar donde Vilma Trujilla fue arrojada en una hoguera en El Cortezal. Carlos Herrera/Confidencial

Juan Rocha, según narra la relación de hechos del Ministerio Público, siguió la orden de una voz que le habló a otra miembro del campamento cristiano: para que Vilma Trujillo fuera liberada en su totalidad, debía consumarse el acto religioso, quemándola en una hoguera.

Saba Calderón Tobares, presbítero de las Asambleas para toda esta región del Caribe, dijo a Confidencial, que la intención de Rocha y los demás “era buena”, sin embargo, “al inmiscuirse la extraña voz, el resultado fue de muerte.”

Rojas insistió en que Rocha no tenía la experiencia y esto provocó que no buscara una orientación en el momento preciso. “Nosotros no creemos en que buscar ayuda médica, psicológica, emocional, sea pecado, sea algo que no debemos hacer, nosotros combinamos bien la fe y ciencia. Lo de El Cortezal fue la actitud de un individuo, de un pequeño grupo, con cierto nivel de fanatismo, ignorancia teológica, ingenuidad, que no les permitió buscar orientación adecuada para atender la situación”, aseguró.

Los pastores señalaron que uno de los derroteros de las Asambleas de Dios es predicar sobre el respeto a la mujer y de los seres humanos. La principal lección que el caso de Trujillo deja a las Asambleas de Dios, es establecer como requisitos para los laicos, tener un nivel básico de formación teológica, sin descartar una educación en la ciencia.

“Tenemos que aclarar el tema. La sociedad y el Estado mismo debemos unir esfuerzo porque al final las situaciones que se generen, son un reflejo de que algo anda mal en el país, en la sociedad, debemos unir esfuerzos para construir una Nicaragua mejor”, comentó el reverendo Rojas.

CIEETS Y UENIC repudian tortura y muerte

Uno de los carteles en la iglesia de El Cortezal. Carlos Herrera/Confidencual
Uno de los carteles en la iglesia de El Cortezal. Carlos Herrera/Confidencual

El centro Intereclesial de Estudios Teológicos y Sociales (CIEETS) y la Universidad Evangélica Nicaragüense “Martin Luther King Jr”, emitieron un comunicado expresando su consternación y repudio ante la muerte de Vilma Trujillo, quien fue quemada en una hoguera por un grupo de miembros de un campo misionero en El Cortezal, Rosita.

El comunicado explica que los hechos se originaron en supuestas actividades religiosas, basadas en experiencias que no responden a mandamientos del evangelio. “El dolor y la tortura a que fue sometida la hermana Vilma Trujillo, el abandono del cuerpo a la orilla del camino sin misericordia no pueden ser actos que nos dejen sin palabras sin conmoción, sin acción”, dice el documento.

También insta al pueblo creyente de Nicaragua a retomar con sabiduría y responsabilidad las enseñanzas del evangelio de Cristo, de amar al prójimo tanto como amamos a Dios y a nosotros mismos.

“Instamos al Estado a brindar protección y seguridad a las comunidades, especialmente a las que viven en situaciones de vulnerabilidad por la pobreza y la exclusión a que han estado sometidas, y facilite el acceso a los servicios a los que todos y todas las nicaragüenses tenemos derecho”, agrega el comunicado.