Economía

Reducción de pensiones es “inhumana”, denuncian futuros pensionados

Pequeños negocios temen “alzas en cadena”

Negocios

Ciudadanos rechazan paquetazo económico de Ortega y esperan que nuevo Gobierno enderece el rumbo.



Dejar de pagar el seguro facultativo, subir un poco los precios de diferentes productos, reducir porciones o esperar a un nuevo Gobierno. Estas son algunas de las estrategias que mencionan varios ciudadanos y dueños de pequeños negocios, para enfrentar las consecuencias de las reformas fiscal y del Seguro Social, esta última ya en vigencia, que impulsa el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Lejos del alegato oficialista de que las reformas solo afectaran a las grandes empresas y a los que ganan más, los ciudadanos de a pie saben que les tocará pagar un precio por la decisión del régimen, que busca compensar las graves pérdidas económicas que han generado la represión y su intransigencia para dialogar en busca de una solución política y pacífica a la crisis del país.

“Todavía no estoy segura cuánto van a subir de precio los productos, pero ya mis distribuidores me avisaron que habrá un alza, por lo de los impuestos”, comentó Leonarda Somarriba, propietaria de una comidería en la Colonia Centroamérica.

La Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin) ha alertado que el 70% de los productos de la canasta básica subirán de precio, al menos, hasta en un 50%, lo que afectará directamente el poder de compra de los ciudadanos.

Somarriba explicó que el negocio es familiar, por lo que no paga salarios fijos a sus parientes, sino que les da una ayuda. “Para cubrir esas alzas debo ver de dónde saco dinero o gasto menos. No puedo subirle el precio al plato de comida porque si no se me van los pocos clientes que tengo. Lo más sensato es que sirva menos comida”.

Alzas en cadena

Con la reforma a la Ley de Concertación Tributaria, se subirá el Impuesto Selectivo de Consumo (ISC) a productos como los cigarrillos, bebidas carbonatadas, cervezas y rones. Este aumento afecta a negocios como el de Pedro Manzanares, socio de un bar. “Si la cerveza sube, yo tengo que subirle el precio también. No puedo asumir esa alza”.

Economistas independientes han indicado a CONFIDENCIAL que el incremento en los impuestos desencadenará un alza en cascada, donde cada eslabón comercial le pasará al siguiente el aumento, hasta que el consumidor final pague por la errónea decisión del Gobierno, que espera recaudar unos 300 millones de dólares con la reforma fiscal.

“El negocio ya estaba malo. Esto vendrá a dejarnos en la ruina. Los clientes apenas estaban volviendo a venir, por todo lo de la crisis”, señaló Manzanares, quien añadió: “Nosotros ganamos por cada cerveza o botella de ron que vendemos, si se venden menos, es claro que perderemos”.

Cifras de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur) muestran que al menos el 80% de las empresas del sector redujeron sus operaciones, desde abril pasado, a menos del 30%, y que un porcentaje similar se encuentra en “activo de sobrevivencia”.

“Antes teníamos a unos cinco o seis empleados. Ahora nos quedamos con dos meseras que se turnan para hacer de cajera, y un cocinero que debe estar pendiente de otras cosas. Si vienen menos clientes o consumen menos, no creo que podamos seguir por más tiempo”, lamenta Manzanares.

Sede central del Instituto de Seguridad Social de Nicaragua. Carlos Herrera/Confidencial

Reforma del Seguro Social

La noticia de los incrementos tributarios vino acompañada por el anuncio de una inminente reforma a la Seguridad Social. A partir del viernes, la cuota de las empresas y de los empleados se elevará en 3.5 y 0.75 puntos porcentuales, respectivamente.

Los trabajadores por cuenta propia (como los profesionales, que pagan el llamado seguro facultativo), tendrán que aportar de forma adicional a lo que ya pagan, otros cuatro puntos porcentuales.

Maura Solís, vendedora por cuenta propia, señaló que “pensará” en seguir pagando o no el seguro facultativo, ya que sostenerlo le ha sido difícil por las bajas ventas de los últimos meses. “Las ventas están malas y para rematar suben más los gastos. Emigrar es cada día una buena opción”, reflexiona.

Ella perdió su empleo en junio pasado, a consecuencia de los recortes por la incipiente crisis sociopolítica. “Trabajaba en una tienda por departamentos. Tenía unos seis meses. Los nuevos fueron a los primeros que corrieron”, se lamentó la joven.

Uno de los consuelos de Solís es que todavía es joven, y espera poder recuperar las cotizaciones que no ha hecho. “En mi nuevo trabajo nos indicaron que era por servicios profesionales, y que nosotros asumíamos el INSS y la retención del IR. Lo del IR lo tengo que pagar, pero lo del INSS es opcional, si le suben, pensaré muy bien en seguirlo pagando”.

La joven es casada y madre de un niño, por lo que su situación afecta a su familia. “Cualquier decisión que tome, tengo que pensar en mi hijo. Tengo que analizar si me conviene seguir pagando al INSS, cuando tal vez con el seguro de mi marido, mi hijo está bien”.

“325 muertos después, la dictadura que respondió con una masacre al estallido social por la propuesta de reformas al INSS, en abril, impone ahora el paquetazo que quita más para dar menos”

Futuros pensionados

Una situación similar a la de Solís, pero en condiciones diferentes, es la que vive el fotógrafo Manuel Esquivel, quien fue despedido recientemente de un diario local, a consecuencia de los recortes por la crisis económica y a un bloqueo impuesto por el régimen contra los medios independientes.

A Esquivel le faltaban cuatro años para jubilarse, aunque ha sobrecumplido con las semanas establecidas por la ley. “Cotizo desde 1980. Tenía 38 años de cotizar. Mi última cotización será este febrero”, señaló el fotógrafo, cuyo trabajo ha sido reconocido con premios nacionales e internacionales.

Esquivel está considerando en pagar el seguro facultativo para mantener la atención médica en un centro. “No me interesa seguir cotizando para la pensión, pues yo he pagado de más. Hace poco saque un recuento y tengo más de 2000 semanas cotizadas. Eso es más de lo que te piden”.

De la reforma, lo que más “molesta” a Esquivel es que le darán menos de lo que antes tenía como derecho. “Es inhumano que me vayan a quitar lo que yo ya ahorré para tenerlo o disfrutarlo en mi vejez”.

Esperanza en nuevo Gobierno

El régimen estableció cambios en la manera en que se calculan los montos de las nuevas pensiones. La nueva base de cálculo solo permite que la pensión máxima a recibir, sea el equivalente a 70% de los últimos salarios cotizados. Antes de la reforma, la base de cálculo permitía llegar hasta el 80%.

Otro cambio que afectará a Esquivel, es la eliminación del ajuste anual del 5% de las pensiones conforme al mantenimiento de valor, por el deslizamiento del córdoba, moneda nacional, respecto al dólar.

“Yo abrazo la esperanza de que con un cambio de Gobierno todas estas leyes espurias y aprobadas a la carrera se puedan revocar. En un Gobierno sensato y serio no se pueden permitir estas afectaciones tan oprobiosas e inhumanas”, subrayó el fotoreportero.

“Con la primera protesta que se va a encontrar un nuevo Gobierno será con la reforma al INSS, porque esto amenaza fuertemente la salud de la gente. Lo del INSS no es para mantenerte, es para sobrevivir”, dijo Esquivel, quien añadió que las reformas han sido “otra estocada más” del régimen orteguista. “Ellos creen que seguirán hasta el 2021”.