Nación

Católicos celebran Año Nuevo bajo asedio policial

Peregrinación por la paz fue cancelada por temor a un ataque

Hubo “informaciones de que podía haber algunas tensiones en el camino”, explica el cardenal Leopoldo Brenes.



Ante un posible ataque a la tradicional peregrinación de Año Nuevo, en el que los católicos acompañan a Jesús Sacramentado, la Arquidiócesis de Managua decidió cancelarla de último momento, aseguró el cardenal Leopoldo Brenes.

“Tuvimos algunas informaciones de que podía haber algunas tensiones en el camino (…) Consultamos a los sacerdotes, consultamos a muchas personas, oramos muchísimo y consideramos que era la mejor decisión (cancelarla)”. Sin embargo, el purpurado no reveló qué tipo de informaciones recibieron y quienes la enviaron.

Según afirma tenían la autorización por parte de la Policía Nacional para realizar la peregrinación. Sin embargo, desde tempranas horas de este primero de enero de 2019, hubo un fuerte despliegue de antimotines en el perímetro en donde se realizaría la procesión y en las afueras de la Catedral de Managua.

“Yo pienso que ellos estaban haciendo su custodia a lo mejor. No quiero pensar mal. No me gusta pensar mal de las personas”, dijo. Asimismo, al ser cuestionado de que la presencia de los antimotines pudiera crear miedo a los fieles católicos a participar en las actividades religiosas afirmó “hay que irnos quitando esos temores. Si ellos están allí y nosotros no le hacemos nada (no pasa nada)”.

Desde el 28 de septiembre de 2018, la dictadura de Daniel Ortega declaró que para realizar manifestaciones la Policía Nacional debía autorizarlas y aunque esta no era una marcha, sería la primera concentración de personas en espacios públicos desde esa prohibición.

La Policía desplegó un fuerte dispositivo de seguridad, incluyendo agentes antimotines, en el área de la tradicional procesión del 1 de enero de la iglesia Católica en Managua. EFE | Confidencial

La peregrinación con Jesús Sacramentado es parte de la Jornada Mundial de Oración por La Paz se realiza desde hace 51 años todos los primeros de enero.

En los nueve meses que cumplió la protesta cívica en el país, la Iglesia Católica ha recibido ataques directos por su papel beligerante con los ciudadanos “autoconvocados”. En julio del año pasado turbas orteguistas atacaron a los obispos de la Conferencia Episcopal y al nuncio apostólico cuando pretendían intervenir en los ataques de policías y paramilitares en Carazo. La semana pasada, las turbas ingresaron a la parroquia de Catarina, en donde se realizaban las fiestas de San Silvestre, para llevarse al santo pues se había orientado no realizar la procesión.

Sin embargo, el cardenal Brenes dijo que no cree que estos actos puedan parar las celebraciones religiosas de este año. “No hemos tenido problemas en ninguna procesión en las parroquias hemos celebrado todas las procesiones”.

Homilía de la “buena política”

El sermón de la eucaristía de este año estuvo basado en el mensaje que envió el papa Francisco enfocado en la política.

Monseñor Rolando Álvarez, obispo de la diócesis de Matagalpa, destacó que “la política es un vehículo fundamental para edificar a la ciudadanía y la actividad del hombre, pero cuando aquellos que se dedican a ella no la viven como un servicio a la comunidad humana, puede convertiré en un instrumento de opresión, marginación e incluso de destrucción”.

Asimismo, dijo “que la política no debería ser un mecanismo de sacar provecho, ventajas, menos aún servirse de la gente para fines egoístas y personales (…) No se vive de la política, se hace política para vivir al servicio del pueblo”.

Por su parte, monseñor Bosco Vivas, obispo de León, afirmó “equivocados estamos cuando buscamos las soluciones a nuestras dificultades en los poderosos, los ricos egoístas y los potentados de corazón violento, altanero y mentiroso”.

Banderas azul y blanco

Durante esta celebración de Año Nuevo que realizan los fieles católicos muchos decidieron llevar la Bandera Nacional como símbolo de resistencia ante la represión gubernamental. Doña Flor Ramírez, conocida como la bailarina folclórica, asistió a la eucaristía de la Catedral y llevó una bandera. Asimismo, ella recordó que hoy se cumplen dos meses desde que la Policía arrestó a Alex Vanegas, quien junto a ella le rendía homenaje a los asesinados durante las protestas que yacen en el cementerio Milagro de Dios.

“Ya no hay lugar donde manifestarse, pero en cualquier lugar que se nos presente nosotros vamos a decir ¡Viva Nicaragua Libre! ¡Libertad para nuestros presos políticos! ¡Justicia para los muertos!”, aseveró.

Ernesto Medina, miembro de la Alianza Cívica, aseguro que los fieles católicos “estamos orando para que toque los corazones de aquellos que se niegan a entender que Nicaragua quiere un cambio (…) El país se nos está yendo de las manos. Se está destruyendo cada día que pasa y en algún momento aquellos que tienen el poder para que todo esto termine, tienen que darse cuenta que no pueden sacarificar a todo un pueblo”.