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Agresión policial a manifestantes y periodistas

Los oficiales empujaron con sus escudos y patearon a ciudadanos que pretendían realizar un plantón en Carretera a Masaya

La Policía Nacional agredió este lunes a un grupo de manifestantes que intentó realizar un plantón en el sector de carretera a Masaya. Los agentes de la Dirección de Operaciones Especiales (DOEP) también arremetieron en contra de María Gómez y Josseling Rojas, periodistas de Artículo 66 y Acción 10, respectivamente. Todos fueron acorralados por los oficiales en el parqueo del supermercado La Unión. Luego empujados y pateados hasta la zona de la funeraria Monte de los Olivos.

El comisionado general Vladimir Cerda fue el encargado de dirigir la agresión. Primero obligó a los manifestantes y periodistas a ingresar al parqueo del supermercado, luego acordonó el área para evitar que más medios dieran cobertura y que otros ciudadanos se sumaran a la protesta. Zayda Hernández, líder estudiantil, preguntó a Cerda por qué no permitía el desarrollo de esta acción pacífica.

“Me dijo el comisionado que no podemos estar adentro cuando fueron ellos los que nos empujaron, nosotros nos íbamos a manifestar en la calle. Le pedí que me diera una solución y me dijo que tengo que evacuar. De nuevo le pedí una explicación y no me dijo nada. Nosotros estamos ejerciendo nuestro derecho a la manifestación”, declaró Hernández.

Régimen acelera cierre de periódicos en Nicaragua

Mientras Hernández conversaba con el comisionado Cerda, la periodista Josseling Rojas, de Acción 10, fue agredida por dos oficiales de la Policía. Uno de ellos le pegó en su brazo para botarle el celular y otro le arrojó tierra en la cara.

“Son dos miembros de la Policía que se han encargado de asediarme. Uno de ellos me pegó para que botara el teléfono, y el otro me tiró tierra. No sé cuál es la intención, aquí lo que ando haciendo es mi trabajo, nos están asediando y no nos han dejado trabajar en paz. No me dejaban pasar, es lo que estamos viviendo, nos quieren callar a los periodistas que hacemos un trabajo independiente”, denunció Rojas.

Como los manifestantes no abandonaron el parqueo por temor a ser capturados por los oficiales, el comisionado Cerda dio la orden de sacarlos a la fuerza. Los antimotines los empujaron con sus escudos hasta expulsarlos por la salida que conecta con la funeraria Monte de los Olivos.

Gómez cuestionó a uno de los oficiales el por qué la Policía agredió a manifestantes pacíficos y a periodistas que solo estaban haciendo su trabajo. El agente no respondió el cuestionamiento de la reportera de Artículo 66. Contrario a eso le exigió que se apartara de su camino y orientó a sus subordinados que continuaran con la represión.

Los agentes policiales persiguieron a los manifestantes hasta el estacionamiento de la gasolinera Uno, que está próximo a la funeraria. En ese punto apagaron sus sirenas y se apostaron a esperar que los ciudadanos se marcharan del sitio para asegurarse de que no brotara un nuevo piquete exprés.

La agresión policial fue coordinada por dos comisionados de la Policía Nacional: Foto: María Gómez.

Continua agresión a periodistas

A inicios de octubre de 2019 la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) presentó un informe sobre la libertad de prensa en Nicaragua. En este plasmó un panorama desalentador para los y las periodistas. Entre los principales riesgos señalan medios de comunicación cerrados, confiscados y quemados, periodistas golpeados, encarcelados, perseguidos, amenazados, desempleados o exiliados y un bloqueo aduanero de los insumos para publicar medios de prensa.

En el informe se hizo eco de un estudio de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro que contabiliza 1080 casos de violación de la libertad de prensa en Nicaragua desde abril de 2018, cuando estallaron las protestas contra el régimen de Ortega.

Luego de conocerse esta nueva agresión a periodistas el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) condenó la represión dirigida y coordinada por la Policía Nacional. Asimismo, respaldó la labor de los periodistas independientes y exigió al Gobierno de Daniel Ortega que no siga violentándoles el derecho a informar.

“El Cenidh también exige que se respete la integridad física y psicológica de los periodistas. Condenamos la agresión policial en contra de la periodista Josseling Rojas y María Gómez. Exigimos respeto a la integridad física de los y las periodistas y de quienes hagan uso de su derecho a la manifestación cívica”, escribió la organización de derechos humanos en su cuenta de Twitter.

Gómez expresó que una institución como la Policía, que agredió a manifestantes y periodistas, no debería de reprimir a diestra y siniestra a las personas. A juicio de la periodista los ciudadanos solo realizan acciones de protestas cívicas y los comunicadores solo informan lo que sucede alrededor.

“Nosotros solo estamos informando, realizando trabajos periodísticos, no es justo que violen el derecho a la información. Cuando se dio la represión, los periodistas teníamos micrófonos y teléfonos. Los ciudadanos pancartas. No creo que nosotros podamos ser un peligro para la misma Policía y población, deberían respetar el trabajo de los periodistas”, manifestó Gómez, quien aseguró sentirse adolorida después de la agresión.

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