Nación

Policía alega que la víctima era delincuente, pero sus familiares lo niegan

Policía de León mata a joven de 22 años y hiere a otros dos

"Fue un ataque directo a la casa... tiraron la puerta y comenzaron a disparar", relata hermana del joven asesinado, que participó en protestas cívicas



Sin mediar palabra. Sin presentar una orden y sin un disparo preventivo, la Policía orteguista irrumpió a las 4:30 de la madrugada de este miércoles en una vivienda de León y mató a balazos a un joven autoconvocado de 22 años e hirió a otras dos personas.

Las víctimas quedaron en un charco de sangre en el patio de la casa, según pudo observarse en videos y fotografías tomadas por sus familiares y transmitidas por Canal 10.

En la oscuridad Karen Murillo López, hermana de dos de las víctimas, se paró en la sangre de sus hermanos “Yo salí y el patio estaba oscuro solo se escuchaban los disparos, sentí que estaba mojado y cuando encendí la luz miré que estaba llena de sangre”, narró López.

“Es un ataque directo de la Policía hacia la casa”, dijo Murillo López. “Cuando vinieron no dieron ninguna respuesta ni nada, ellos tiraron la puerta y comenzaron a disparar”, detalló.

Otro joven herido de gravedad

El joven de 22 años Bryan Murillo López, es quien murió bajo las balas de la Policía. Su hermano Kenner Murillo López, está grave en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Oscar Danilo Rosales de León, al igual que el cuñado de ambos, Javier Cortez Castillo.

La Policía emitió un comunicado diciendo que el fallecido y los heridos eran delincuentes. Según la nota de prensa, este miércoles a las 5:20 de la mañana, una patrulla policial con orden de captura hizo una allanamiento en una casa del barrio Guadalupe, de León, por una denuncia de robo.

“El delincuente Bryan Yeraldín Murillo López, en compañía de los sujetos Javier Feliciano Cortez Castillo y Kenner Javier Murillo López, al percatarse de la presencia policial se armaron de machetes y se abalanzaron contra los integrantes de la patrulla, resultando lesionado en el antebrazo izquierdo el teniente Álvaro Pichardo Salazar”, dice el comunicado de la Policía.

“Ante el inminente peligro de sus vidas, en legítima defensa, haciendo uso de su arma de reglamento un miembro de la patrulla respondió a la agresión resultando fallecido el delincuente Bryan Yeraldín Murillo López y con lesiones Javier Feliciano Cortez Castillo y Kenner Javier Murillo López, a quienes se les ocuparon tres machetes”, detalla el comunicado.

Los familiares niegan que las victimas fueran delincuentes. Rodrigo Salinas Castillo, hermano de Cortez Castillo dijo que él es un trabajador que no se mete en problemas. “Él ni siquiera anduvo en las protestas, sus cuñados (el fallecido y el herido) sí, anduvieron protestando contra el gobierno”, dijo Salinas Castillo.

La familia culpó del crimen a la Policía alegando que llegaron disparando sin mediar palabras.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro condenó el asesinato de Murillo López y exigió que los culpables sean condenados.

Condenamos el asesinato de Bryan Murillo López y exigimos que los culpables sean encontrados y condenados #OEAenNicaragua https://t.co/jtub0YtrIE

— Luis Almagro (@Almagro_OEA2015) July 17, 2019

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El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) también condenó y denunció los hechos, que calificó como un “acto de barbarie”, en el que asegura que agentes con armas de alto calibre dieron muerte a un ciudadano e hirieron a otros dos miembros de la misma familia.

Redadas constantes

López murió mientras se oponía a la captura. Los familiares informaron que los policías abandonaron la vivienda, al notar que el joven había muerto. Los familiares publicaron en internet un vídeo de la escena y las balas usadas por los agentes.

Entre abril y julio del año pasado la oposición denunció varias acciones policiales de las mismas características, en diferentes ciudades de Nicaragua, sobre las que el Gobierno hasta ahora no se pronuncia.

Esta misma mañana, diferentes grupos de oposición informaron de redadas policiales contra personas que han expresado su descontento contra el Gobierno de Ortega en ciudades del Pacífico y norte de Nicaragua.

Los arrestos, que los opositores califican de secuestros, se han incrementado conforme se acerca el aniversario 40 de la revolución sandinista, el 19 de julio, que tiene en Ortega su centro de atención. También por estos días se conmemoran aniversarios de diferentes ataques de la llamada Operación Limpieza, que entre junio y julio de 2018 dejó más de 150 de los 325 muertos confirmados como víctimas de la represión orteguista contra las protestas cívicas entre abril y septiembre de 2018, cuando la dictadura impuso un Estado policial de facto.

En marzo pasado, el Gobierno se comprometió a no perseguir a las personas que se expresaran contra Ortega, pero, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia denuncia que hasta ahora no ha cumplido. A finales de junio, la Asamblea General de la OEA estableció un plazo de 75 días para que Ortega atienda los acuerdos de liberar a todos los presos políticos que aún continúan en prisión, reanude las negociaciones en busca de una salida pacífica a la crisis sociopolítica y restablezca las libertades públicas conculcadas.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sostiene que el Gobierno ha cometido crímenes “de lesa humanidad” en el marco de una crisis que comenzó en abril de 2018, con el estallido social contra Ortega.

Segundo asesinato y repunte de violencia

A la lista de 325 asesinados por la represión, se suma también el preso político de Matagalpa y ciudadano nicaestadounidense, Eddy Montes, asesinado por la dictadura en la cárcel La Modelo, el pasado 16 de mayo. El Gobierno de los Estados Unidos ha demandado al régimen una investigación inmediata e imparcial del caso.

Esta semana, se reveló que la autopsia de Montes, entregada por el Instituto de Medicina Legal (IML) a los familiares, contradice la versión oficial del Gobierno, de un supuesto disparo a corta distancia, en presunta defensa propia cuando Montes y otros presos intentaron un motín.  El IML afirma que Montes murió por una hemorragia masiva y un shock hipovolémico irreversible, según reportó El Nuevo Diario.

En las últimas semanas también se ha registrado un incremento de muertes violentas, sobre todo en el norte de Nicaragua y contra campesinos. Las muertes violentas ocurridas mayormente en El Cuá y San José de Bocay, en Jinotega, tienen “el patrón de ejecuciones arbitrarias”, considera el abogado y defensor de derechos humanos, Gonzalo Carrión, actualmente exiliado en Costa Rica. En la mayoría de los casos, la Policía Nacional no ha brindado información sobre las investigaciones preliminares, limitándose a recoger los cuerpos, hacer preguntas, y retirarse del lugar.