Nación

CIDH condena asedio policial a defensores y familiares de presos políticos

Policía hostiga, reprime y se burla, mientras Murillo habla de “reconciliación”

CENIDH: Ley de "Reconcialiación Nacional", mencionada por Murillo, busca amnistía para exculpar a responsables de la represión que deja 325 muertos



Un desproporcionado despliegue policial de antimotines rodeó este martes a defensores de derechos humanos y activistas que se apostaron en las afueras de los Juzgados de Managua para protestar y acompañar a los familiares de los presos políticos, que asistieron a los procesos judiciales previstos para ese día, entre ellos el del líder campesino Medardo Mairena y otros compañeros de celda, que fue reprogramado nuevamente.

Más de cien antimotines armados, distribuidos en más de diez patrullas, intimidaron y cercaron al equipo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), encabezado por la doctora Vilma Núñez.

La actitud de los oficiales era hostil. Eran dirigidos por un jefe policial que ordenaba apretar más el círculo e impedir que los medios de comunicación independientes siguieran entrevistando a los defensores de derechos humanos. Luego, la caravana de camionetas pasaba frente al plantón y algunos oficiales hacían burlas con sus manos.

Gonzalo Carrión, director jurídico del Cenidh, denunció que después de cinco minutos de haber iniciado el plantón, una docena de policías les arrebataron la manta que desplegaron con el mensaje exigiendo la liberación de los presos políticos.

En los Walkie Talkies de los mandos policiales se escuchaba la siguiente orden: “despejar la vía”. Sin embargo, los defensores de derechos humanos no estaban entorpeciendo el tráfico como sí lo hacía el molote policial, agolpado a un lado de la calle.

La doctora Núñez criticó la presencia policial a la luz de lo anunciado este lunes por la vicepresidenta Rosario Murillo: una supuesta ley de “Reconciliación Nacional” que, según estos defensores, trae consigo una amnistía para exculpar a los represores que han asesinado a más de 325 nicaragüenses desde el mes de abril.

“Se están enredando en su propia madeja. Es una serie de contradicciones, estos policías son una contradicción con lo que dice la propia Rosario Murillo que está impulsando y consultando una ley de reconciliación”, afirmó Núñez. La reconciliación, señora, no se hace por decreto. La reconciliación se construye, y ellos, Ortega y Murillo, han destruido el tejido social del país”, declaró Núñez, mientras era grabada por un oficial que registraba los rostros de quienes asistieron al plantón.

Juicio reprogramado por tercera vez

Había mucha tensión en las afueras de los juzgados. Los ciudadanos que llegaron a los tribunales eran desviados a otro acceso puesto que el despliegue policial era tan grande que tapaba todo el acceso principal del edificio. Los ciudadanos evitaban tomar el puente peatonal ya que sobre él estaban, como cuervos, posicionados antimotines armados.

Oficiales arrebatan la pancarta que llevaba el Cenidh. Jorge Torres | EFE

Mientras el plantón se desarrollaba afuera, adentro de los juzgados iniciaba el juicio contra los líderes campesinos Medardo Mairena y Pedro Mena, acusados por el régimen de Daniel Ortega por terrorismo y otros delitos. También se desarrollaba el juicio contra los universitarios de León, y manifestantes de Estelí.

Todos los juicios fueron realizados a puerta cerrada, sin permitir siquiera el acceso de los familiares de los presos políticos. “No pasamos ni siquiera del portón. Ellos (Ministerio de Gobernación) pueden decir cualquier cosa, pero  nosotros lo sabemos, los presos lo saben que están en una condición inhumana”, dijo Alfredo Mairena, hermano del líder campesino.

El Ministerio de Gobernación aseguró este lunes que ninguno de los presos políticos está aislado ni ha sido maltratado en prisión. La afirmación la hicieron presentado unas fotografías bastante generales de los penales. Mairena denunció en una carta el infierno que vive en La Modelo. Aunque Gobernación lo niega, Cairo Amador, integrante de la Comisión Porras, dijo que ellos tampoco han podido verificar el estado de salud y físico de Mairena y los otros reos políticos encerrados en máxima seguridad.

Julio Montenegro, abogado defensor de Medardo Mairena y Pedro Mena, fue el único que pudo ver a los campesinos. Ambos hombres contaron al jurista que la situación de aislamiento persiste.

“Ya no sigue la situación de golpizas, pero sí de restricciones, una alimentación deprimente, Están encerrados y encadenados. Esas situaciones son bastante drásticas y violan los derechos humanos. No solo por ser una situación de índole política se les debe maltratar de esa forma”, dijo Montenegro, abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos.

El juicio contra los líderes campesinos fue reprogramado a pedido de un nuevo abogado defensor que se incorporó este martes al juicio, algo con lo que estuvieron de acuerdo. Es la tercera vez que se reprograma el juicio contra Mairena y Mena.

El Poder Judicial ya había reprogramado el juicio los días 1 y 9 de octubre, lo que despertó reclamos por retardación de justicia por parte de la defensa, responsable de la tercera reprogramación. El juicio será reanudado el próximo 13 y 14 de noviembre.

Los cuatro manifestantes serían juzgados a partir de este martes luego de tres meses presos en la cárcel de máxima seguridad conocida como “El Infiernillo”, llamada así por su fama de ser oscura, insalubre, sobrepoblada, calurosa de día y fría de noche, y con insectos, según las denuncias de los reos.

Montenegro anunció que los manifestantes cuentan con diez testimonios a su favor, que los exime de los delitos señalados, incluyendo asesinato, cuyos nombres no adelantó por seguridad, pero que aseguró que algunos son “personas notables”. “Tenemos muchísimos testigos más, pero no se arriesgan, por temor a ser procesados”, agregó el jurista.

CIDH condena despliegue policial

Cuando Montenegro anunció la reprogramación del juicio, los defensores de derechos humanos decidieron finalizar el plantón ante el aumento de la tensión. Al final, no hubo agresiones contra los defensores del Cenidh.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) repudió la “fuerte y desproporcionada presencia de Policía Antimotines que estableció un cordón policial contra integrantes del Cenidh y otras organizaciones sociales”.

“El Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) de la CIDH llama al Estado de Nicaragua a asegurar que los operativos de seguridad se ejecuten conforme a estándares internacionales, en respeto y garantía del derecho a la protesta, la libertad de expresión, la reunión pacífica y la participación política”, expresó la organización.