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Policía mantiene asedio contra excarcelados políticos

“Autoridades del más alto nivel están utilizando a la Policía para someter a los ciudadanos a un control estricto”, denuncia Pablo Cuevas, de la CPDH

La Policía Nacional continúa movilizando patrullas y un fuerte número de oficiales para asediar a manifestantes, líderes opositores y excarcelados políticos, que demandan justicia, libertad de expresión y elecciones anticipadas al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Abordo de camionetas y fuertemente armados, los agentes llegan hasta las casas de los ciudadanos para amenazarlos y amedrentarlos. Es parte del control estricto que ejerce el régimen, afirmó Pablo Cuevas, abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

“Un régimen policíaco es aquel que ejerce control en sus gobernados. Eso vivimos el país, estamos hablando que autoridades del más alto nivel están utilizando a la Policía para someter a los ciudadanos a un control estricto”, aseguró Cuevas, quien alertó sobre al menos 80 reportes de ciudadanos que han denunciado este tipo de asedio.

Este miércoles Juan Bautista Guevara, excarcelado político, denunció ante los medios de comunicación el asedio que mantiene la Policía Nacional en su vivienda. Guevara fue liberado en febrero de este año, pero el acoso le hace sentirse preso dentro de su propio hogar. “El sistema penitenciario se trasladó a mi casa”, declaro.

“El acoso de parte de la guardia ha sido desde que salí, el 27 de febrero, hasta el día de hoy. Mañana, mediodía, noche, y es un acoso con mi familia y conmigo. Es un problema que estamos atravesando y que se ha profundizado a todos los excarcelados”, refirió Guevara.

“El profe”, como le conocen en su comunidad, aseguró que tiene demasiados problemas de salud y económicos, como para continuar soportando el asedio policial. Expresó que no entiende cuál es el problema que tiene el régimen con los excarcelados políticos, pues no han matado ni cometido ninguna violación. Insistió en que lo único que han hecho es defender la libertad y exigir justicia en Nicaragua.

“El asedio es de parte de la Policía, pero últimamente llegan camionetas particulares. Yo practicamente no salgo de mi casa, no me dejan trabajar, no me dejan hacer nada. Al inicio llegaban estudiantes, pero como el asedio es constante, los padres decidieron retirar a los muchachos”, aseguró.

El expreso político Nahiroby Olivas también denunció el asedio que sufre él y su familia por parte de la Policía de León. Hace unos meses Olivas indicó que los agentes llegaban a apostarse frente a la casa donde vive su mamá en una clara señal de intimidación.

“En la casa habían cámaras de seguridad, ellos fregaron dos para impedir ser grabados. Ellos trataron de entrar por la parte de atrás porque no son visibles. Nuestro miedo es que entren y nos siembren algo ilícito, drogas o armas”, denunció el líder estudiantil.

El líder del Movimiento 19 de Abril en la ciudad de León, fue beneficiado con medidas cautelares de la CIDH, que son extensivas a su familia, indicó el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), organismo que hizo la solicitud.

El mes pasado, la vivienda en que reside el líder estudiantil, de familia humilde, fue estropeada parcialmente por civiles armados y pintarrajeada con las palabras “plomo” y “vigilado”. El ataque ocurrió en horas de la madrugada.

“Vía telefónica nuestros defendidos y los expresos políticos nos están reportando el asedio. El Gobierno usa el mismo modo de operar, es decir, llegan cantidades de agentes en las patrullas, se parquean, encienden sirenas, luego pasan civiles motorizados, en vehículos que no tienen identificación”, expuso el abogado de la CPDH.

El informe de la CIDH

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), publicó en su más reciente boletín sobre la situación de los derechos humanos en Nicaragua, que han continuado documentando el asedio y persecución selectiva a personas opositoras. Los principales patrones, señala el documento, consisten en pintas con mensajes amenazantes en sus casas, asimismo, reportan el allanamiento de viviendas. Al mismo tiempo que continúan nuevas detenciones de opositores al régimen.

“Continúa el cierre de todos los espacios democráticos. Este mes la Policía Nacional continuó rechazando permisos para marchar en Managua, incluyendo solicitudes de la Unidad Médica Nicaragüense y la Unión de Presos y Presas Políticos Nicaragüenses (UPPN). Se mantiene un ambiente de persecución y represión sistemática contra los medios de comunicación y periodistas independientes en el país”, dice parte del boletín mensual.

La resistencia bajo el estado de sitio

La CIDH cifró en 328 muertos, 3 desaparecidos, 130 encarcelados y 88.000 los nicaragüenses que se han marchado al exilio. De los 328 fallecidos, 24 son niñas, niños y adolescentes, según el informe. Otros 21 muertos son oficiales de la Policía Nacional, según las “cifras de la represión”, actualizadas hasta el 5 de octubre pasado, indicó ese organismo.

Además, 400 profesionales de la salud han sido despedidos por el Estado, y 144 estudiantes de universidades públicas expulsados como represalia por parte del Gobierno de Ortega.

Asimismo, más de 90 periodistas y trabajadores de medios independientes se han exiliados principalmente por razones de seguridad, tras recibir amenazas, asedio, hostigamiento y persecución.

 

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