Nación

Más de 60 fueron detenidos: los golpearon, les robaron y luego los dejaron en otra calle

Policía orteguista asedia, golpea y secuestra en marcha cívica

Un numeroso contingente de antimotines se desplazó por todo el sector de Carretera a Masaya, en Managua, para impedir la movilización cívica



El régimen de Daniel Ortega ordenó nuevamente a la Policía Nacional reprimir a los ciudadanos nicaragüenses que se movilizaron en contra de su dictadura, en la víspera del primer aniversario de la rebelión cívica, y pese al Estado policial impuesto desde finales de septiembre de 2018, cuando su régimen decretó ilegales las marchas cívicas, tras cinco meses de manifestaciones multitudinarias.

El sector de Carretera a Masaya, en Managua, escenario de algunas de las principales protestas contra la dictadura, a partir del estallido social del 18 de abril del año pasado, fue totalmente militarizado por agentes policiales y antimotines. Además, circularon más de 6o patrullas desde los sectores de la rotonda Centroamérica hasta el centro comercial Metrocentro y la Universidad Centroamericana (UCA). El objetivo del asedio y la cacería policial: manifestantes que estuvieran “armados” con banderas azul y blanco, globos del mismo color o camisetas alusivas al aniversario de la insurrección de abril.

Antimotines y patrullas policiales en el sector de la sede central de Banco LaFise, cerca de la rotonda Centroamérica. // Foto: Carlos Herrera

La marcha saldría de la rotonda Centroamérica hasta el monumento al tricampeón de boxeo, Alexis Argüello. Sin embargo, ante el asedio policial, la manifestación no pudo desarrollarse y los manifestantes decidieron realizar varios plantones en distintos puntos de Managua, que igualmente fueron vigilados y atacados por la Policía.

Más de 60 ciudadanos fueron detenidos, pero esta vez no fueron trasladados a celdas de las estaciones policiales o la Dirección de Auxilio Judicial. En cambio, fueron golpeados y despojados de sus pertenencias por los mismos agentes, principalmente de sus teléfonos celulares. Luego fueron dejados en otra calle diferente al sitio donde fueron prácticamente secuestrados. Entre los detenidos estaba el periodista Abixael Mogollón, del medio digital Artículo 66.

Foto: Carlos Herrera

Un grupo de 60 personas se reunió en la Plaza San Francisco, ubicada en el costado este del edificio central del banco Lafise. La intención era caminar hasta la rotonda Centroamérica (ubicada a cien metros) y dar paso a la movilización. El objetivo no pudo cumplirse, pues al menos 20 patrullas llegaron a rodear a los ciudadanos, quienes optaron por sentarse en el parqueo, improvisando un plantón pacífico.

Por espacio de dos horas los ciudadanos se quedaron en el mismo lugar, aplaudiendo, cantando canciones de protestas y el Himno Nacional, y solicitando a la Policía que los dejaran salir del estacionamiento para marchar. Esto último no fue posible. Si bien las patrullas se marcharon, en la zona quedaron más de 30 antimotines vigilando a los ciudadanos.

Uno de los plantones improvisados antes el asedio policial que impidió la marcha cívica. // Foto: Carlos Herrera

Alejandra Centeno, estudiante universitaria y miembro de la Alianza Cívica, indicó que el asedio de la Policía Nacional no forma parte de los acuerdos que Daniel Ortega se comprometió a respetar para continuar con las negociaciones. Asimismo, agregó que el presidente es incapaz de gobernar el país, pues reclamó que no se dirige a una nación a través de fusiles.

“La alianza debe evaluar seriamente (la reunión convocada por el nuncio y el representante de la OEA, Luis Ángel Rosadilla para implementar un plan y cumplir los acuerdos firmados) y tomar decisiones para saber si presentarnos el día lunes”, afirmó Centeno.

Alejandra Alvarado, médica general, expresó que la presencia policial para un grupo no tan numeroso, era una falta de respeto a sus derechos constitucionales, además que demostró el miedo que tiene la Policía y el Gobierno a los manifestantes que de forma pacífica protestan en Nicaragua.

“Es imposible manifestarse. No podés hacerlo si ves a un montón de hombres armados vestidos de negro a punto de dispararte. Lo que quieren ellos es que la gente no se despliegue. Pero están quedando en ridículo ante los Gobiernos extranjeros, porque todos están viendo que la gente quiere marchar y que se oponen al régimen Ortega Murillo”, afirmó Alvarado.

Foto: Carlos Herrera

Finalmente los manifestantes decidieron retirarse del estacionamiento de la plaza San Francisco y uno a uno o en grupo, se marcharon del lugar. Los antimotines fueron recogidos por las patrullas policiales y llevados a recorrer otros puntos de la capital.

Dictadura niega detenciones

Las fuerzas de la Policía Nacional se desplegaron en otras avenidas de la capital. El resultado de la represión fue de al menos 60 personas capturadas ilegalmente, de acuerdo a los datos preliminares recogidos por la Unidad Nacional hasta las seis de la tarde. Esta información fue negada por la dictadura, que en un comunicado, dijo que no hubo  arrestos y que los ciudadanos que detuvieron en las calles fueron llevados a sus casas.

Por la noche Violeta Granera, miembro de la Unidad Nacional, informó que tenían información de que todos los secuestrados habían sido liberados. Sin embargo, enfatizó en que era necesario reconfirmar caso por caso, por lo que invitó a los ciudadanos a escribir en privado al Facebook de la organización para denunciar si algún familiar estaba detenido o no. El Comité Pro Liberación de Presos y Presas Políticas, también habilitó varias líneas telefónicas con el mismo objetivo.

En las redes sociales los usuarios mostraron su inconformidad con el comunicado del Gobierno. Algunos comentaron de que sí hubo arrestos forzosos, y que estos fueron documentados a través de videos en las redes sociales y transmisiones en vivo realizadas por los manifestantes. En fotos también se pudo constatar la brutalidad con que los agentes policiales arrestaron a varios ciudadanos.

Abixael Mogollón, periodista de Artículo 66, transmitió a través de Facebook Live el momento en que un grupo de antimotines lo arrestó. Los agentes, a pesar de que él se identificó como reportero, no lo soltaron y se lo llevaron en una patrulla a dar vueltas por la capital, mientras lo golpeaban.

Mogollón fue liberado una hora después, sin embargo, fue despojado de todas sus pertenecías y, según cuenta, en la camioneta en que lo trasladaron también iban cuatro mujeres, de las cuales al menos una fue manoseada por los agentes policiales.

“Me agarraron del cuello. Como no quería soltar el celular, me doblaron el dedo. Después en la patrulla me pegaron con el tubo que andan. Nos iban diciendo que teníamos la culpa de cómo estaba el país. Que nos iban a llevar a El Chipote a torturarnos. Al final, nos dejaron uno a uno como a perros en las calles, yo fui el último”, agregó el periodista.

Los policías también arrestaron a personas que iban a bordo de una ruta 119 que pasaba por esa zona, según logró captar una ciudadana en redes sociales. Asimismo, arrestaron a una mujer que trataba de huir, a bordo de un taxi, del perímetro donde estaban los antimotines, sin embargo, estos detuvieron el vehículo y se la llevaron.

Ante el asedio y las redadas, efectuadas por la Policía Nacional, muchos se resguardaron en el Edificio Pellas, Lafise, los nuevos centros comerciales y corporativos aledaños a la rotonda Centroamérica y la Catedral de Managua. En este último punto continuaron protestando hasta las cinco de la tarde. La Policía continuó su “vigilancia” hasta que los ciudadanos se retiraron a sus casas con temor de ser apresados.

Alianza acusa a Gobierno de violar derecho a la libre concentración

La oposición aglutinada en la Alianza Cívica acusó al Gobierno de Daniel Ortega de violar el derecho de libre concentración, al ordenar a la Policía impedir una movilización.

“En las vísperas de conmemorar un año de que Nicaragua haya alzado la voz ante el régimen, nuevamente se han violentado los derechos de libre expresión, de libre concentración, se ha violentado la Constitución y los acuerdos del 29 de marzo de 2019 firmados por la Alianza Cívica y el mismo Gobierno”, indicó esa coalición en una declaración.

La Alianza, que es la contraparte del Ejecutivo en la mesa de negociación, apuntó que el asedio policial en las protestas de este miércoles, “solo entorpece la construcción de una salida pacífica y democrática al conflicto sociopolítico que vive Nicaragua”.

“Los hechos dicen más que cien comunicados gubernamentales”, anotó la Alianza, que criticó que durante la marcha prevista para hoy se detuvieran entre 64 a 67 personas “por haber expresado su opinión”.

La oposición tildó la actuación policial como un “asedio al libre pensamiento, persecuciones, (y) todas acciones represoras que se suman a la larga lista de violaciones a los derechos humanos que ejerce el régimen Ortega Murillo en Nicaragua”.

“La represión es la expresión del miedo al pensamiento diverso, y que cuestiona. El régimen le teme al nicaragüense que piensa y actúa libremente. Hoy el régimen expresó su temor, hoy repitió su patrón represor. Lo hizo hoy, cuando conoció de las sanciones a su régimen familiar”, aseguró.