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Policía se burla de bandera nacional

"Están haciendo de las comisarías policiales cuarteles partidarios", advierte defensor de derechos humanos

Mientras un decreto de Estado ordenaba honrar la bandera nacional el día 14 de julio, la Policía Nacional selló su sumisión al partido Frente Sandinista en el Complejo Ajax Delgado, al celebrar el aniversario 37 de la Revolución Sandinista con decenas de banderas rojinegras del FSLN, y afiches de la pareja presidencial.

“Se instituye el 14 de julio Día de la Bandera Nacional. El Poder Ejecutivo en los ramos de Gobernación, Educación Pública y Defensa, dispondrá lo conveniente para que se enaltezca solemnemente el Pabellón de la República en esa fecha”, expresa textualmente el Arto. 35 de la Ley sobre características y uso de los Símbolos Patrios, Decreto No. 1908, publicado en La Gaceta No. 194 del 27 de agosto de 1971.

Pero en la actividad de la Policía Nacional el lema oficial fue “Orgullosos de Nuestro Origen (sandinista)”, y la bandera partidaria del FSLN ondeaba a la par de la azul y blanco, lo que, a juicio de  defensores de derechos humanos, contraviene el marco jurídico constitucional, que mandata una “policía apartidaria y no beligerante”.

Parafraseando los lemas del gobierno de Ortega, que divulga diariamente  la primera dama Rosario Murillo, el Comisionado Mayor Fernando Borge, segundo jefe de la Policía Nacional en Managua, saludó “este Otro 19 y Siempre Más Allá(sic)”.

“Orgullosos de nuestro origen (…) Vamos a seguir trabajando para fortalecer la seguridad y la tranquilidad de nuestro pueblo que se ha logrado gracias al buen gobierno del Comandante Daniel”, aduló Borge.

“La Bandera Nacional ocupará siempre el lugar de la derecha (izquierda del observador)”. “En el asta donde esté la Bandera, no podrán colocar otras banderas o insignias. Se evitará que roce el piso, mueble o la cabeza”. “Cuando se coloca en una plataforma o tribuna de orador, la Bandera Nacional deberá ser colocada encima o detrás del orador y encima de las personas sentadas en el estrado”. “Si es desplegada en un asta deberá ser colocada a la derecha del orador”, indica el decreto oficial del Día de la bandera

No obstante, en el “acto especial”  de la Policía, cuyo Jefe Supremo es el comandante Ortega, la bandera partidaria del FSLN se confundió con la azul y blanco, y los oficiales de la policía ondeaban campantemente la bandera del partido de gobierno como en cualquier mitin partidario

¿Policía Nacional o sandinista?

En el acto se reivindicó que la Policía nació durante la revolución Sandinista. Sin embargo, para Gonzalo Carrión no existe “parangón” para hacer una comparación con la Policía Sandinista del pasado y la Policía Nacional.

Según el director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), cuando la Policía Sandinista nació no existía un orden jurídico constitucional que delimitara el carácter sin partido de la institución policial.

“El que diga que reivindica el carácter sandinista está equivocado, porque la policía tenía un nombre que era Policía Sandinista y fue cambiado por Policía Nacional, porque era sinónimo partidario”, sostuvo Carrión.

Elvira Cuadra, directora del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), dijo “que es innegable” el origen sandinista de la institución. Pero la ley indica que la Policía está por encima de cualquier filiación partidaria. “La Constitución la define como una Policía de carácter nacional”, precisó.

Cuadra recordó que en los años noventa, tras la derrota de Daniel Ortega en las urnas ante doña Violeta Barrios de Chamorro, la Jefatura Nacional de la Policía tuvo fricciones con el Frente Sandinista. Daniel Ortega quiso arrastrar a la Policía al partido, pero fue rechazado en 1992.

“Con esa decisión de tomar distancia del Frente Sandinista fue que arrancó el proceso que conocimos hasta 2007 de profesionalización y modernización de la Policía Nacional, que tuvo mucho reconocimiento por su institucionalidad”, señaló Cuadra.

Con la llegada al poder de Ortega al poder la Jefatura comenzó a ser coaptada por el cadillo sandinista, al punto que la primera comisionada Aminta Granera “dobló su rey” a Ortega. El mandatario la reeligió en el cargo por tercera vez, pese que esa permanencia fue cuestionada por su dudosa legalidad.

Cuadra dijo que el mensaje que envía este acto partidario realizado en el Complejo Ajax Delgado es de que estamos frente a una institución sesgada, más vinculada a un partido político que a la ciudanía.

El comisionado Borge dijo durante su intervención que seguirán trabajando para “que tengamos barrios más seguros, libres de adicciones, para que tengamos parques y canchas donde la juventud y la familia disfruten con seguridad en Paz y tranquilidad”.

¿Comisarías o cuarteles partidarios?

La partidización de la institución ha sido patente desde hace algunos años, a juicio de Carrión. El defensor de derechos humanos resaltó las estaciones policiales “decoradas con afiches del partido de la familia”. “Las han convertido en cuarteles partidarios, y el policía es obligado a separarse de una visión institucional”, dijo.

Ese “sesgo”, valoró Carrión, es el mayor riesgo para la nación. De acuerdo a su experiencia acompañando denuncias desde el CENIDH, cuando la Policía detecta que ya sea la víctima o el victimario tienen nexos con el partido de gobierno, las investigaciones se entorpecen y no existe el esclarecimiento inmediato o total. O en otros casos, cuando son personas acusadas de “atentar contra el buen gobierno” son sometidos a interrogatorios “vehementes”, o detenciones arbitrarias y golpizas.

“En eso se traduce la pérdida cada día mayor del carácter de la Policía y el sometimiento a los policías para abrazar una bandera que, posiblemente, no es la de ellos. Porque una cosa es la convicción personal y otra el sello partidario a la institución y por ende a los policías”, criticó el director jurídico del CENIDH.

“El orden jurídico constitucional en los ochentas era propicio en ese tiempo, a una Revolución dirigida por un partido que ahora, 37 años después, no es lo mismo como no es lo mismo el orden jurídico constitucional”, sostuvo Carrión. “La policía es para todos y todas sin distinción partidaria. Lo que hay es un retroceso a un ordenamiento jurídico que no mandata eso”, agregó.

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