Nación

"Es un mensaje claro de criminalización de la solidaridad", sostiene Cenidh

Profesora Nilamar: “Yo soy inocente”

“Según yo estaba haciendo lo bueno ante las leyes del país, pero resulta que para las leyes del país no fue bueno dar amor”, aseguró profesora Nilamar



La esperaban en el parque central de San Juan del Sur. Una multitud que llegó en buses, camionetas y motos, recibió a Nilamar Alemán Mora, la profesora solidaria, a las 12:05 a.m. de este sábado, con banderas de Nicaragua y música. “Sí se pudo, Sí se pudo”, coreaban los asistentes. La profesora Nilamar se dirigió a ellos, les agradeció. Entre lágrimas dijo: “Yo sufrí por amor”.
Unas horas antes había salido libre. Sus primeros pasos los dio sonriendo y saludando. Luego avanzó y conmovida por los familiares y amigos que la esperaban se le vio llorar.

Alemán fue liberada este viernes en la ciudad de Ocotal, Nueva Segovia, después de permanecer 47 días en detención. La docente, que fue declarada culpable por el delito de tráfico imprudente de migrantes, recibió la suspensión de su pena por no poseer antecedentes delictivos y por haber recibido la pena mínima de tres años de cárcel.

“Según yo estaba haciendo lo bueno ante las leyes del país, pero resulta que para las leyes del país no fue bueno dar amor y yo lo que practiqué fue la política de dar amor, de la paz, la solidaridad, empatía de mujer a mujer y la tristeza que debe sentir un ser humano al no tener una Patria que lo cobije… Ojalá que nunca despreciemos dar amor”, dijo la maestra.

La suspensión de la ejecución de pena la otorgó el juez de Distrito Penal de Juicio, Mario Barberena, quien tomó una decisión “apegado a la norma, pero con mucho criterio racional en donde se ponen en práctica los valores y sana crítica”, refirió Christian Saldaña, abogado defensor de la profesora.

Nilamar fue recibida por sus dos hijos, sus padres y vecinos, que permanecían a las afueras del juzgado en Ocotal.

La profesora Nilamar, originaria de San Juan del Sur, fue detenida el pasado trece de agosto en el puesto fronterizo Las Manos, por tratar de facilitar la salida hacia Honduras a una migrante de la República del Congo llamada Neohamo Zephirin y su hija de diez meses de edad.

“El pueblo todavía clama por el amor que tanto nos hace falta a muchos nicaragüenses. Siempre me considero inocente. Soy inocente”, añadió la docente en breves declaraciones a los medios de comunicación.

Los padres de la maestra, Domitila Mora y Benjamín Alemán, también agradecieron a “todo el pueblo” por acompañarlos en su causa a favor de Nilamar Alemán, de quien dijeron “solo actuó humanamente”.

La profesora Nilamar es muy querida en San Juan del Sur. Ha formado a varias generaciones en la secundaria del instituto público Emmanuel Mongalo y Rubio de San Juan del Sur. Además, es una reconocida simpatizante sandinista, cuya familia está ligada a las actividades gubernamentales en esa localidad rivense

Un proceso plagado de abuso

El director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, sostuvo que la profesora Alemán, vivió un proceso, desde su detención hasta su libertad, plagado de abuso de poder y arbitrariedad.

“A ella tuvieron que haberla juzgado en Rivas. Te pongo un ejemplo. La masacre de la que fueron víctimas los simpatizantes sandinistas del 19 de julio se realizó en Darío, Matagalpa, pero las autoridades se trajeron el caso a Managua porque alguien les dijo que aquí, en la capital, habían planeado todo. O los cinco policías asesinados en Punta Gorda, los detenidos en el caso ejecutaron el crimen allá, pero vinieron de nuevo a Managua, porque un pajarito le dijo a la Policía que aquí habían planeado todo. Entonces, siguiendo esa lógica, si la profesora hizo todo en Rivas, ahí debió haber sido juzgada, sin embargo, esto solo nos demuestra que manipularon el proceso”, argumentó.

Carrión agregó que el hecho de que el juicio no fue oral ni público, y que primero la acusaran de traficante y luego de una imprudencia, demuestra que no había pruebas suficientes para presentarla de la forma en que se hizo, ante los medios de comunicación y como una integrante de una red de trata.

“La profesora no es ninguna coyote, ni siquiera le logran comprobar que pertenezca a una red, ni en las pruebas comprueban que se enriqueció por esa actividad. El caso se les cae de las manos”, criticó Carrión.

El experto afirmó que a la profesora Alemán la aislaron de su familia y de sus amigos, pero cree que fue clave la presión que ejerció el pueblo de San Juan del Sur para exigir su libertad.

“Ahora ella está libre, pero qué van a hacer las autoridades con la forma en cómo presentaron a la profesora, con la forma en como la despedazaron antes los medios de comunicación. ¿Qué pasó con la integridad de la profesora? Lo menos que deberían de hacer es aceptar públicamente que fallaron al momento de presentar el caso, de la forma en lo que hicieron”, reclamó Carrión.

Para el jurista y promotor de los derechos humanos, todo el caso simplemente “es un mensaje claro, de criminalización para las personas que quieran ser solidarias con el prójimo y para quienes quieran ir en contra de las decisiones del comandante Ortega”.