Economía

Sector privado reporta que afectados no se han acercado a ellos a pedir apoyo

Puma y UNO gestionan reapertura de gasolineras

Instituto Nicaragüense de Energía continúa sin informar las razones para cerrar las bombas de las estaciones de servicio afectadas



Después de transcurridas más de 30 horas desde que técnicos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE, ente regulador), ordenaran el cierre de varias gasolineras -tres de la marca Puma y otras tres de la cadena UNO- los concesionarios afectados y las organizaciones del sector privado guardan, en general, un profundo silencio.

En una ‘aclaración pública’ firmada por la UNO, la empresa de capital hondureño asegura que están “revisando las observaciones emitidas por el ente regulador para procurar solventar la situación”.

En la misma sintonía, una fuente de la empresa Puma Energy se limitó a repetir la frase que están autorizados a declarar ante los medios de comunicación: “Se están haciendo los trámites de rigor”.

Ni unos ni otros tienen certeza de cuánto tiempo más puede durar el cierre, pero un concesionario local mostró su extrañeza ante la decisión de cerrar todas las bombas a la vez, cuando lo normal es que se cierre la bomba que presenta problemas, y dejar que las demás sigan atendiendo.

Aunque las empresas distribuidoras de hidrocarburos están organizadas en la Asociación Nicaragüense de Petroleras (Anpet), esa entidad no ha hecho una declaración oficial ante el cierre de las estaciones de servicio. Una fuente del sector dijo a Confidencial que no emitirían un comunicado, limitándose a lo que las dos petroleras decidan decir al respecto.

Silencio gremial

Una fuente del sector gremial explicó a esta publicación que el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), no se ha referido al tema, dado que Anpet no está afiliada a esa entidad, ni tampoco las empresas afectadas se han acercado a ellos para pedir su apoyo, como sí han hecho los afectados en anteriores ataques del régimen Ortega Murillo en contra de la iniciativa privada.

Si bien las empresas afectadas no son operadas de forma directa por las distribuidoras, al final se trata de concesionarias que sí llevan la marca de las empresas que les surten los combustibles para su comercialización, por lo que el público asocia los cierres con afectaciones directas en contra de las transnacionales que les sirven.
Por eso, la empresa UNO inició su ‘aclaración pública’ reiterando a sus clientes que “nuestro suministro y operaciones a lo largo de nuestra red, funciona de manera cotidiana”.

Las estaciones de servicio afectadas son las Puma Metrocentro, Larreynaga y Loyola, y las UNO Rivas, Guido en León y Norte en Chinandega. La rutina es que sus tiendas de conveniencia siguen operando, pero todas las bombas que surten combustibles permanecen precintadas.