Opinión

Punching Bag contra los “golpistas”

Ortega

Punching bag contra golpistas con jab de derecha e izquierda



-Apuntes sobre la arena de un boxeo incomprensible. Eso sí, se ha llenado el local, y aguardan su turno los mejores golpistas del mundo para subir al cuadrilátero, y derribar a punto de golpes, a sus rivales. Previamente han entrenado a conciencia en el gimnasio “Cristiano, socialista y solidario”. Los entrenan para derribar con golpes que hagan honor al nombre del gimnasio. Son golpes cristianos, socialistas y solidarios. Puro amor y pura paz, pero mortales. A lo mejor por eso los llaman “golpistas”.

-Los patrocinadores de la velada boxística, acusan a diestra y siniestra. Hablan de “golpistas” de derecha e izquierda. El gobierno vive denunciando y esquivando unos jabs que le llegan, según el dictador, de todas partes. Hace un enredo con todo. Un enredo que sólo él entiende, pero que no considera necesario desenredar, mientras el pueblo ponga los muertos, encarcelados y desaparecidos.

-Todo esto es verdad. Son imágenes de todo un país en éxodo, en busca de la tierra prometida. Estamos en la fase que es cruzar un Mar Rojo, pura sangre de caídos. Los que emigran nunca fueron golpistas ni terroristas, pero así han calificado los tiranos a quienes señalan para que aporten su sangre al Mar Rojo.

-Lo que vemos día a día es un éxodo interminable. Nicaragua se está yendo a otro país. Madres que no pueden tolerar que asesinen a sus hijos. Médicos calificados, expulsado de hospitales y clínicas por pretextos políticos. Alguien dijo con acierto que en Nicaragua, el sacrificio de los médicos se paga con miseria e ingratitud. Se condena a los héroes y se premia a los cobardes incapaces de cumplir con el juramento de Hipócrates. La consigna de este gobierno es la de violar, a todos los niveles, los mandamientos de amar al prójimo y de no matar. Por eso agraden a la Conferencia Episcopal. Para quienes gobiernan, es un acompañamiento incómodo en el diálogo nacional. Ese acompañamiento les recuerda que para alcanzar la paz, la democracia y la justicia, hay que tener conciencia.

-Por esto también los obispos tendrán que emigrar a otro país, pues como acompañantes del diálogo serán sustituidos por Vinicio Cerezo Arévalo (Presidente de Guatemala : 1986-1991). No sé en qué consistirá el premio para Vinicio, pero para los obispos será el castigo por no comprender que el diálogo, que con tanto sacrificio acompañaron, debía de ser un monólogo, en el cual ahora resulta que el interlocutor ideal para Daniel, será su viejo socio en pacto y negocios, Arnoldo Alemán, relevo de muchos que antes se sentaban en esa mesa hasta ahora de la dignidad. ¿Será así? Yo quisiera que nada de cuanto afirmo en este párrafo pudiera ser cierto. Que fuera algo así como una afirmación de Daniel Ortega.

-Sicológicamente los tiranos revelan un espíritu retorcido, contra la bondad, la justicia y la libertad. Sobre todo contra la verdad, en que se sustenta todo principio moral y ético. En eso consiste su derrota. Una soledad infestada de paramilitares, parapoliciales, “policías voluntarios” y encapuchados. Pero la verdad contra ellos es el más devastador exorcismo. Porque distorsionar y falsificar la verdad, es el inicio del desastre de los mentirosos.

-Profanar templos vivos de Dios, y templos consagrados a Él, es celebración diabólica de quienes  ordenan y propician estos sacrilegios. Es la derrota de los malignos por su propia maldad. Es el límite en donde ya el gobierno no tiene otro recurso que desnudar su vocación de exterminio. La evidencia de su proyecto de holocausto para Nicaragua. Hitler y Eva no construyen un país para vivir, se empecinan en construir un sepulcro custodiado por sepultureros.

-La hija del fundador del FSLN Carlos Fonseca Amador, debe ser una “golpista y terrorista” por manifestar públicamente su solidaridad con los médicos expulsados de sus centros de trabajo y sacrificio. También Humberto Ortega, el propio hermano de Daniel, es “golpista y terrorista” por haber dicho el 27 de julio a CNN: “El pueblo no quiere ver grupos armados persiguiendo y matando.”

-Existen serias discrepancias en cuanto al número de asesinados en Nicaragua. No existe una lista de Schindler, que sería la de los salvados. En cuanto a los muertos, según el dictador los organismos de derechos humanos, nacionales e internacionales, mienten. Por lo tanto hay que aceptar como cifra indiscutible, la suya de 195, aunque contradiga la de su propia “Comisión de la verdad”, que señala mucho más muertos que los de él. En este punto llegamos a la conclusión que el resto de asesinados, si no invisibles son incontables.

¿Fue Donald Trump quien le puso el mote de Punching Bag a Daniel Ortega, aburrido de sus referencias a “golpistas” indefinibles? ¿Entonces, qué será el coreano del norte?

-Las definiciones de estado nos conducen, además de lo sabido, a reinos y principados. Países dominados por un señor feudal. Porción de tierra (cuando no la han tomado o invadido), cuyos habitantes creen regirse por leyes propias, aunque sometidos en un todo a las decisiones del gobierno. Es en este punto cuando se logra comprender el revoltijo que tenemos entre estado y gobierno. Entre democracia y autocracia. Entre gobernantes y asesinados. Entre muertos minúsculos y asesinos mayúsculos. Entre Punching Bag y los golpistas con jabs de derecha e izquierda, según los califique Punching.

-Finalmente, aunque se acepte la definición de que “autocracia es un sistema de gobierno en el cual la voluntad de una sola  persona es la suprema ley”, en Nicaragua es falsa, pues aquí la autocracia es bicéfala.