Nación

Cinco días de impunidad tras masacre policial

“¡Que Ortega dé la cara”!

Familia exige acusación contra autores de matanza en dramática conferencia de prensa. Oficial en operativo arrastró a embarazada y pateó en la cabeza a niño muerto. Madre exige que oficiales vayan a La Modelo. Ven como burla que Gobierno esté en preparativos de celebración del 19 de julio frente a su duelo. "Nosotros somos de último", dicen



Cinco días después de la masacre de Las Jagüitas, con dos niños muertos y sin pistas de la investigación que realiza la Policía Nacional, las víctimas pidieron justicia, demandaron a la Fiscalía que no los ignore y exigieron una acusación contra los policías responsables de la matanza.

Zobeyda Manzanares, una de las abogadas de la familia, dijo que durante todo el día de este jueves pasaron esperando la realización de la audiencia preliminar, sin embargo no ocurrió y ni siquiera el Ministerio Público introdujo la acusación en el cubículo dispuesto para eso en los tribunales de Managua.

“Es lo más justo por parte del Estado: ¡qué responda y que asuma el rol de protección a las víctimas!”, adujo Manzanares recordando que los disparos fueron a matar  y no hubo interés preventivo.

El jueves terminó como un día más de impunidad y con lágrimas de Yelka Noemí Ramírez, la madre de los niños asesinados en el operativo policial del sábado pasado, que dice que desde entonces no ha podido dormir.

Mostrando los moretones de uno de sus brazos, algunas fotografías que enseñan las huellas de los golpes recibidos durante el operativo, Ramírez relató el momento cuando quiso quitarle la máscara a uno de los asesinos y la respuesta fue un culatazo que no entendió que ella se encontraba embarazada ni presa, ni asustada, ni dolida por la masacre.

El policía violento y el niño

En la conferencia de prensa para reclamar que haya justicia, junto a Ramírez, estuvo su esposo Milton Reyes, quien conducía el vehículo blanco acribillado por 14 agentes antidrogas que abrieron fuego a las 8:20 de la noche contra esta familia, cuando regresaban a casa después de participar en un culto religioso.

“Yo les dije que me ayudaran, que me socorrieran, pero ellos no lo hicieron. Pasé media hora esperando que llegara alguien para poder ir al hospital. Cuando ya los monté, que íbamos en la patrulla, el hombre le pegó una patada a mi niño en la cabeza. Lo tiraron como perro. Le dije yo: ¡maldito, me lo mataste y todavía me lo vas a golpeando!”, dijo ella.

El policía, sin embargo, tomó su teléfono y llamó a su esposa para tranquilizarla, ajeno al reclamo que le hacía la víctima. A la esposa le dijo que “no se preocupara” y que no llorara. “Creo que voy para largo, maté a un montón de niños”, le comunicó delante de la mujer que, además de sus bebés muertos, perdió ese día a su hermana Katherine, de 25 años, durante el operativo antidroga que la Policía asegura efectuaba en este sector de Managua.

Los testigos tienen miedo

El oficial tiró el cadáver de Katherine al suelo e intimidó a un testigo que grabó en su celular su salvajismo. Le arrebató el teléfono a donde estaba la grabación. “Yo le pido a él (el testigo) que diga, él grabó el chip del hombre, él grabó todo desde que me venía arrastrando desde la patrulla”, pidió la mujer que reconoce que muchos de los testigos tienen ahora miedo.

Su marido, Milton Reyes, dijo que ningún oficial de la Policía le dio alguna explicación de lo ocurrido hasta que la primera comisionada Aminta Granera, jefa Nacional, llegó al sitio acompañada del director de investigaciones, el comisionado general Ramón Avellán.

“Ella  preguntó dónde están las señales como para que este hombre las haya evadido y se las haya dado a la fuga. No hubo ninguna. No estaba alguien a cargo que dijera: yo di la orden de disparar. No salió a dar la cara nadie. Necesitamos que todas estas personas se hagan presentes y den su declaración para esclarecer todo esto. Y con claridad y honestidad porque no fueron perros los que mataron, fueron seres humanos, así como nos sucedió a nosotros le ha sucedido a mucha gente, gente que hasta ahora no ha tenido respuesta”, dijo Reyes.

Lo peor fue que los vecinos le advirtieron que los agentes policiales querían montarle droga en el carro rafagueado. Los testigos vieron a los oficiales que andaban incluso una balanza para el peso de las sustancias.

“Que Ortega dé la cara”

La familia ha pedido una reunión con el Presidente Daniel Ortega, sin embargo no los han querido recibir. “Lo que nos han dicho es que tengamos calma, porque como están ellos en sus cosas, en su bulla, nosotros somos de último, necesitamos que dé la cara”, dijo.

La bulla a la que se refiere son las celebraciones del 19 de julio, cuando se conmemora el 36 aniversario de la revolución sandinista.

Carlos Alemán, abogado de la familia, dijo que ellos quieren pedirle a Ortega en su carácter de jefe supremo de la Policía, que tome cartas en el asunto para que no vuelva repetirse el caso de sus clientes y sostuvo que las autoridades del partido sandinista que llegaron a visitarlos no tienen capacidad de incidir ni poder de decisión al respecto.

La madre dice que si tuviera enfrente a Ortega le pediría que se acabe la corrupción, que se acaben los delincuentes como los policías que dispararon contra sus hijos. Entonces empieza a llorar. “Que me ayude, que caigan presos como cualquier delincuente en La Modelo (la cárcel más grande en el país). Que no haya preferencias. ¡Mataron a niños! Eso le pido. Quiero justicia y si no que el pueblo se levante para que todo esto se acabe, que se termine ya, que no hayan más desgracias en este país, por eso no prosperamos porque todo viene de arriba. Ya van seis días, no me han dado una respuesta buena”.

Según el abogado Alemán, si las autoridades no proceden con su acusación, ellos como familia lo harían, pero siempre necesitan los elementos de convicción de la Policía cuando se realizó la investigación. “El Estado está protegiendo a los policías”, lamentó. Confidencial llamó a su celular a la Fiscal Ana Julia Guido, pero fue imposible localizarla.