Política

¿Quién es quién en la Alianza Cívica y la Unidad Azul y Blanco?

Coalición propone cinco ejes programáticos, pero aún no definen cuál es su gobernanza interna y el peso que tendrá cada agrupación

La conformación de una gran coalición nacional para hacerle frente a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo es la meta que persigue la oposición en Nicaragua. Aunque la “Coalición Nacional” fue presentada hace un par de semanas, en realidad el acto realizado en un hotel capitalino fue una invitación para que se sumen otros sectores, principalmente los ciudadanos no organizados y los partidos políticos. La Alianza Cívica y la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) presentaron este lunes las bases para la conformación de la anhelada unidad para que sean revisadas y ampliadas con todos aquellos sectores que se sumen a la coalición.

Las bases programáticas para cimentar la coalición constan de cinco ejes: Estado democrático de Derecho con pleno respeto a los derechos y garantías ciudadanas; Justicia y derechos, basado en verdad, justicia, reparación, garantías de no repetición y no a la impunidad; Desarrollo socioeconómico humano sostenible, con responsabilidad medioambiental y construcción de consenso social.

“Los cinco ejes programáticos son la articulación de diversas propuestas elaboradas por organizaciones, movimientos o personas, en particular se destacan las propuestas elaboradas por el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, y por la Unidad Nacional Azul y Blanco, todas presentadas en el segundo semestre de 2019”, afirma el documento distribuido públicamente.

Uno de los ejes programáticos es el referido a verdad, justicia, reparación, garantía de no repetición y no a la impunidad ante la represión, violencia y crímenes ejercidos en el país. “Pilares de justicia transicional, no permitir la impunidad de crímenes de lesa humanidad”, sostienen la Alianza Cívica y la UNAB. También abordan la restitución de los derechos civiles y la posibilidad de elecciones libres, basadas en la propuesta consensuada de “profundas reformas” al sistema electoral presentadas a finales de 2019 por ambas plataformas opositoras.

Reunión con partidos políticos

Como parte de la construcción de la coalición, integrantes de la Alianza Cívica y la UNAB sostuvieron una el partido regional Yatama que lidera el exdiputado Brooklyn Rivera.

También celebraron un encuentro con el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), asociado al expresidente Arnoldo Alemán, cuestionado por corrupción y por el pacto político con el FSLN y Daniel Ortega. El PLC escuchó la propuesta de reforma electoral que promueve la coalición. Los miembros del partido político “reiteraron nuestra voluntad de presentar ante la Asamblea Nacional la propuesta de reforma electoral única, consensuada con los diferentes actores de la oposición, como parte de un trabajo unificado”.

Actualmente, el régimen Ortega Murillo ha anunciado una reforma electoral unilateral en la Asamblea Nacional. El gobierno pretende limitar su discusión con los partidos comparsas en el hemiciclo, entre ellos el PLC. María Haydée Ozuna, dirigente del PLC, dijo que ellos como partido ya tienen una propuesta de reforma electoral, pero dijo que están abiertos “para unificar criterios”.

Sobre el lastre que implica la figura de Arnoldo Alemán, Violeta Granera del consejo político de la UNAB enfatizó que uno los puntos a discutir es el código de ética que los partidos deben cumplir. “Que demuestren que están al lado del pueblo y no cerca del régimen”, conminó Granera.

El académico Félix Madariaga (I), el exvicecanciller José Pallais (2-i), Violeta Granera, de la UNAB, (2-d), y el presidente de la Upanic, Michael Healy (d), participan en una conferencia de prensa. Foto: EFE/Jorge Torres

¿Cuál será la gobernanza interna?

Quienes presiden este esfuerzo por aunar las fuerzas opositoras —la Alianza Cívica y la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB)— aún no revelan cuál es la arquitectura de la coalición, y qué peso tendrá en esta cada una de estas agrupaciones en su organización, conducción y gobernanza interna.

¿Quiénes son los sectores que conforman la Alianza Cívica? ¿Cuáles son esas organizaciones territoriales que tienen voz, voto e influencia en torno a las decisiones que toma la UNAB? La respuesta es variopinta, pese a que algunos sectores tienen mayor presencia pública que otros.

La Alianza Cívica nació en el fragor de la rebelión cívica en 2018. Los obispos convocaron a estudiantes, empresarios, campesinos, y representantes de la sociedad civil como contrapartes del régimen en un diálogo nacional sin partidos políticos. Desde entonces, la Alianza se convirtió en la interlocutora reconocida a nivel nacional e internacional. En agosto de 2019, la Alianza Cívica se reestructuró y creó un Comité Ejecutivo “como órgano de ejecución y seguimiento de todas las acciones que apruebe el plenario”.

El Consejo Ejecutivo quedó conformado de la siguiente manera: Edwin Carcache por el sector estudiantil. Sandra Ramos por el sector laboral. Medardo Mairena por el sector campesino. Daisy George por la Costa Caribe. Ernesto Medina por el sector académico. Azahálea Solís por sociedad civil. José Adán Aguerri por el sector privado. José Pallais por el sector político. Su presidente es Carlos

Tünnermann y el director ejecutivo Juan Sebastián Chamorro, exdirector de Funides

Luego, la Alianza Cívica decidió añadir dos instancias más a su estructura: el plenario que es conformado por 34 personas y 6 comisiones. La representatividad sectorial del plenario quedó así: 12 estudiantes; 2 representantes del sector laboral; 7 del sector privado; 2 del sector político; 4 de la sociedad civil y la academia; 3 de la Costa Caribe. Además, cuenta con una integrante del movimiento feminista y 2 del movimiento campesino.

Entre otras organizaciones que conforman la Alianza Cívica están las cámaras del Cosep, la organización estudiantil AUN, el movimiento campesino, el Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra, el Frente Amplio por la Democracia (FAD), la Unidad Médica, La Academia de Ciencias de Nicaragua, y líderes territoriales de la Costa Caribe así como el excarcelado político de Masaya Yubrank Suazo.

Reunión de la Alianza Cívica, en la sede del Cosep, en abril de 2019. // Foto: EFE

El peso del Cosep

Uno de los rasgos distintivos de la Alianza es la presencia del poderoso Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep). Sin embargo, los integrantes de la Alianza —como el mismo José Adán Aguerri, presidente del sector empresarial— niegan que el Cosep tenga una hegemonía en la Alianza.

“El que plantea esto es elitista, tiene una concepción anclada en el siglo pasado”, respondió Aguerri cuando fue consultado al respecto por Confidencial. “El Cosep tiene un voto en la Alianza, y somos ocho organizaciones, donde se elige por mayoría. Tendríamos que controlar otros cuatro votos para poder controlar la Alianza. Nuestro voto no solo incluye a Cosep. También a AmCham, y a Upanic que representa al sector rural con Faganic. Toda esa representación empresarial en pleno, tiene un solo voto. El sector campesino tiene otro voto. La sociedad civil tiene su voto, igual que los estudiantes”.

Aguerri insistió que cada sector tiene el mismo peso dentro de la Alianza Cívica. Según él, No hay más votos para un sector por ‘x’ o ‘y’ razón. “Todos tenemos un voto, y tiene que haber cinco votos, para tomar una decisión. Después hay que llevar esa posición al plenario, donde participa una diversidad de sectores, como la Unidad Médica, algunos partidos políticos, y otros grupos que tienen que ver con esta diversidad”, explicó.

En la Alianza Cívica están suscritos cinco movimientos universitarios: Movimiento Estudiantil 19 de Abril, Movimiento Universitario 19 de Abril, Alianza Universitaria Nicaragüense, Movimiento UNA 19 de abril y Coordinadora Universitaria por la Democracia y la Justicia (CUDJ) que, recientemente, se retiró “estratégicamente” de la Alianza Cívica para reforzar la representatividad estudiantil en la UNAB. El estudiante Francisco Martínez dijo a Confidencial que los estudiantes si bien conviven en la Alianza Cívica con los empresarios, han procurado “no generar vínculos ni compromisos” con el sector privado.

“Los movimientos estudiantiles siempre estamos cuestionando, exigiendo que se nos informen rápido las decisiones. No solo ocupamos un espacio por ocupar en la Alianza sino que nuestro rol, podría decirse también en toda la oposición en general, es fiscalizar los procesos. Tenemos bastante influencia en las decisiones. Pero también a veces se trata de ir cediendo algo para ir avanzando”.

Sin embargo, hay otros movimientos estudiantiles que no están en la Alianza Cívica, y que tampoco forman parte de los antes descritos cinco movimientos. Otros grupos estudiantiles suscritos en la UNAB son Ex atrincherados de la UNAN-Managua, Fuerza Estudiantil Nicaragüense (FENI), Movimiento 19 de Abril Upoli, entre otros.

Levis Rugama, de la CUDJ, explico a Confidencial que esa plataforma la integran siete grupos estudiantiles: ME19 UNAN-León, Acción Universitaria, FACUM, IEUCA, CCU, EO FAREM-Estelí, CUE, MUJC y Estudiantes en el exilio.

La UNAB y sus cuatro tipos de organizaciones

La UNAB acaba de realizar elecciones y escoger un nuevo consejo político. De acuerdo al padrón electoral de esa plataforma en poder de Confidencial, son 92 organizaciones las que integran la UNAB. Son diversas, pero pueden agruparse en cuatro sectores: organizaciones territoriales, de la sociedad civil, jóvenes y estudiantes, expresiones políticas, más la representación de la Costa Caribe.

Entre las organizaciones sobresalen algunas como Movimiento por Nicaragua, diversos Movimientos 19 de Abril de departamentos y municipios, la Articulación de Movimientos Sociales, el Movimiento Autónomo de Mujeres, la Mesa Nacional LGBTIQ+ Nicaragua, Movimiento Costeño Autoconvocado, Bloque del Norte, Red Local, Hagamos Democracia, Grupo de los 27, Brigada Médica de Chinandega, UNAN en Pie, Propuesta Ciudadana, Movimiento Acción Joven, Grupo Lésbico feminista Artemisa, Construimos Nicaragua, entre otros.

elecciones UNAB
Para la elección del Consejo Político fueron postulados 25 candidatos, de los cuatros sectores de la Unidad Nacional Azul y Blanco. Foto: Carlos Herrera.

La UNAB está regida por una asamblea general y posee un consejo político conformado por Jesús Téfel (sector político), Reyna Rodríguez (territorios), Félix Maradiaga (sector político) , Ariel Sotelo (estudiantes), Daisy Astrid Rubio (Bluefields), Guillermo Incer (Articulación de Movimientos Sociales), Alexa Zamora (sociedad civil) , Limborth Bucardo (Costa Caribe), Violeta Granera (expresión política), Mauricio Muñoz (jóvenes) , Tamara Dávila (sector político) e Ivannia Álvarez (territorios).

Desde su fundación en octubre de 2018 integrada por 48 organizaciones, la UNAB duplicó el numero de miembros. De acuerdo a Guillermo Incer, del Consejo Político, cada organización se inscribe de manera individual y tienen derecho a un voto. Incer negó que el número de organizaciones de la UNAB se hayan multiplicado previo a la votación del consejo político. En cambio, aseguró que fue un crecimiento paulatino.

Fuentes de la UNAB aseguraron que la mayoría de las organizaciones que se inscribieron recientemente de forma individual eran parte —u orbitaban—en la Articulación de Movimientos Sociales. Las fuentes aseguran que la Articulación de Movimientos Sociales tiene mayor influencia en la UNAB y cuestionaba muchas decisiones que se tomaban, en especial cuando la Alianza Cívica era parte de la UNAB. Unos catalogan como provechosa la crítica y otros afirman que dentro de la Articulación existen algunas posturas radicales. Sin embargo, con el anuncio de la “Coalición Nacional N”, han encontrado causa común, señalaron las fuentes, alegando que en un proceso de construcción política las diferencias resultan naturales.

El movimiento campesino

Aunque el movimiento campesino es otra fuerza clave de la oposición en Nicaragua adscrita a la Alianza Cívica, Medardo Mairena reivindicó su autonomía. Explicó que ellos como movimiento campesino se siguen organizando, pero no pretenden tampoco erigirse como una nueva coalición de cara a la dictadura.

Mairena habla de unidad en el movimiento campesino. Sin embargo, desde el exilio en Costa Rica, Francisca Ramírez señala a su par de excluirla por cuestiones políticas. Mairena dijo a Confidencial lamentar la postura de Ramírez, y explicó que el movimiento campesino tiene su propia organización.

“Así como Octavio Ortega y ella (Ramírez) fueron coordinadores nacionales, ahora me tocó a mí. Mañana estará al frente otro campesino. Invito a ella a conversar. Cuando estuve en Costa Rica la busqué y ella, desgraciadamente, no tuvo tiempo para recibirme”, comentó Mairena.

alianza cívica y campesinos, Medardo Mairena, Pedro Mena, y Freddy Navas. Los campesinos liberados por la dictadura | Confidencial
Medardo Mairena, Pedro Mena, y Freddy Navas. Los campesinos liberados por la dictadura | Confidencial

De acuerdo al excarcelado político, el movimiento campesino posee un consejo nacional y estructuras departamentales, municipales y en las comarcas. El consejo nacional está integrado por 16 personas, entre ellos Juana Juárez, Mario Lener Fonseca, Kenia Gutiérrez, Pedro Mena, Javier Carmona, Fredy Navas, Marcos Pineda, Gilberto Gadea, Uriel García, Agustina Artola, Nemesio Mejía, Carlos Lacayo, Denis Montano, y Juan Sánchez.

“El hecho que estamos dentro de la Alianza Cívica no significa que los campesinos vayamos a perder nuestra identidad. Apoyamos acciones conjuntas para unificar la oposición, pero como movimiento hemos abierto las puertas para que otros sectores sociales se nos puedan unir”, dijo Mairena.

Esta semana el Movimiento Campesino, encabezado por Mairena, promovió su propia iniciativa y se reunió con el partido Ciudadanos por la libertad, presidido por Kitty Monterrey, en un encuentro que definieron como exploratorio la construcción de una alianza opositora.

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