Economía

Esperanza Lacayo de Healy exige respeto al derecho de propiedad de hace 200 años

Quieren dañar a Michael, “pero yo soy la dueña”

Michel Healy

Grupos armados se tomaron sus tres fincas en Rivas, ocuparon su casa de habitación, y mantienen control sobre el cementerio familiar.



Esperanza Lacayo de Healy es la propietaria de las fincas Chatilla, Santa Lucía y Zopilote, unas 200 manzanas ubicadas en Buenos Aires, Rivas, y dedicadas a la siembra de caña de azúcar y plátano. Su hijo Michael, presidente de Upanic y delegado del sector privado en la Alianza Cívica, es el administrador de las fincas, y al mismo tiempo objeto de las represalias políticas del régimen de Daniel Ortega, que desde junio de este año promovió la toma de las propiedades.

El asalto a la propiedad privada se extiende por ocho departamentos del país, y según las denuncias recabadas por la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), más de 7100 manzanas de tierras rurales y urbanas se encuentran tomadas por grupos armados. A doña Esperanza no solo le ocuparon sus fincas, sino su residencia familiar en Chatilla, donde además existe un cementerio familiar en el que descansan los restos de sus seres queridos.

¿Cómo sucedió la toma?
Estaba en Estados Unidos en un chequeo médico, cuando me avisaron que la finca había sido tomada, que habían saqueado mi casa, con todas mis cosas personales y viejas propiedades de mis papás, porque esta propiedad tiene 200 años de estar en la familia, a lo largo de cinco o seis generaciones. Yo he vivido ahí toda mi vida.

¿Los asaltantes dieron alguna justificación?
Ninguna. Hemos sido agricultores toda nuestra vida. Trabajar esa finca es nuestra contribución a la economía, y se genera empleo para muchas personas de Buenos Aires. Por eso no me explico que algunas personas se hayan tomado la hacienda, y saqueado mi casa, mis cosas, mis recuerdos.

¿Han podido hablar con los ocupantes?
Hace tres semanas, dos de mis hijas fueron, María Esperanza, la mayor, fue en su camioneta, y se bajó para tratar de hablar con ellos, pero la encañonaron tres sujetos enmascarados. Ella les dijo que quería ver la tumba de su abuelo y otros familiares, pero le advirtieron que no diera ni un paso más, porque podía meterse en problemas, así es que se subió a la camioneta y se fue.

Las propiedades ubicadasen Buenos Aires, Rivas, tienen una capilla y un cementerio familiar. Cortesía.

¿Algún otro de sus vecinos ha sido invadido?
Solo yo. Es contra mí, nada más. No sé por qué. No ha pasado contra nuestros vecinos.

¿Podría ser una represalia en contra de su hijo Mike, presidente de Upanic y miembro de la Alianza Cívica?
Talvez, pero la dueña soy yo. Michael es administrador, no dueño. Nunca hemos tenido problemas de ninguna índole. Supongo que lo hacen por dañar a Michael, pero él no tiene nada que ver, porque la dueña soy yo, no él.

¿Han realizado gestiones ante las autoridades policiales o municipales? ¿Qué respuestas han tenido?
Absolutamente ninguna. Mi hija María Esperanza buscó al comisionado de Rivas, pero no la recibió. El alcalde tampoco la recibió, a pesar que tenían una cita, hasta que les llegó la fecha de regresar a Estados Unidos, donde trabajan.

¿Han hecho denuncias ante otras instancias internacionales?
Hicimos la denuncia ante la embajada americana. Ellos ya saben que las tierras están tomadas, pero no sabemos qué medidas van a tomar para proteger la propiedad de ciudadanos americanos.

Mientras las propiedades siguen tomadas, ¿qué pasa con la producción?
Ellos cortaron la caña, y la vendieron a trapiches en Carazo. El plátano se corta todos los días, se vende, y se quedan con el dinero. Teníamos un trapiche que no estaba en uso, que íbamos a habilitar este año, pero ellos desmantelaron la maquinaria, y entiendo que la vendieron como chatarra. Eso mismo pasó con los tractores. La hacienda quedó completamente vacía.

¿Pretende visitar su propiedad?
Sí, me gustaría ir, sobre todo porque ahí está nuestro cementerio, y una capilla donde se oficia misa. (Llora). Ahí están enterrados 13 o 14 personas: mi esposo, mi hija, mis papás, hermanos, sobrinos… mis cuñados americanos.

La propietaria de la tres fincas sigue pagando a los empleados, a pesar de que no están produciendo. Cortesía.

¿Había tenido algún problema con vecinos, amenazas de ocupación de su propiedad?
Jamás. Siempre tuve buenas relaciones con la gente de Buenos Aires. Mi hija Roxanne trabaja con la Fundación Christmas Angels, y todos los años viene de Estados Unidos con bonos de alimentación para beneficiar a unas mil familias.

A pesar que la hacienda no está produciendo, María Esperanza está pagando, con sus propios recursos, los salarios de los empleados que se quedaron con nosotros, la gente que nos fue fiel en estos duros momentos.

Su caso no es el único. Hay más de 70 productores con propiedades invadidas por gente del régimen, y la mayoría siguen ocupadas por gente armada, lo que afecta a la economía, y genera incertidumbre en cuanto a la producción.

¿Qué salida le ve a eso?
No sé qué salida le veo a esta crisis. Tiene que haber algún milagro, no sé lo que va a pasar. Sé que hay otras personas que han perdido sus propiedades, pero no sé qué decirte.

Vea hoy la entrevista en el programa Esta Semana, a las ocho de la noche, por Canal 12.